Gobernador e Intendente, cordiales en el trato pero con recelo financiero

Los descuentos de fondos siguen provocando fricciones entre Provincia y Capital, pero Colombi y Espínola cuidan las formas. Señales de tolerancia en medio del recelo político por una presión financiera. El Gobernador ratificó el aumento salarial.
En medio de un clima cada vez más caldeado por el súbito tijeretazo de fondos a la coparticipación del Municipio de Capital, el gobernador Ricardo Colombi y el intendente Carlos Espínola salieron a bajarle el tono político al imprevisto diferendo financiero y se esmeraron por mostrarse dispuestos a encontrar un punto de concordancia entre las respectivas administraciones. No obstante, detrás de los discursos se vislumbra un grado de tensión que tiene elemento condicionante, clave para estos tiempos: el dinero.

Desde la semana pasada, cuando comenzaron a aplicar descuentos compulsivos a la capital por un convenio de pagos que el anterior intendente, Carlos Vignolo firmó (antes de irse) con el Instituto de Previsión Social, se agitaron las aguas en la calle 25 de Mayo. La protesta de la administración de “Camau” Espínola -por intermedio de distintas voces- fue subiendo de volumen y se plasmó en una resolución (política) del Concejo Deliberante que el miércoles repudió la poda de fondos. Lo calificó de inconstitucional. Además, varios concejales denuncian un apriete económico, con trasfondo político.

Ayer, Ricardo Colombi se ocupó en persona de ratificar que los descuentos a la capital continuarán, pero se cuidó de no mostrarse severo en su rol de cobrador. “Vamos a refinanciarle todo lo que se pueda pero mientras tanto hay que cumplir con lo que corresponda”.

“Acaso no le aumentamos la coparticipación”, recordó el Mandatario provincial, quien explicó: “Tenemos que ir paso a paso, en poco tiempo se van a refinanciar las deudas y se va a solucionar todo. Pero mientras tanto hay que cumplir lo que corresponde”.

A todo esto el Intendente se mostró dispuesto a honrar la deuda, aunque refunfuñó por la legalidad de la medida y también la rigurosidad en el cobro: “A la anterior gestión no se le descontaba de manera compulsiva como ahora”, dijo.

Pese a la divergencia, Colombi y Espínola se mostraron cordiales. Coincidieron en que no habrá enfrentamientos: “La relación es muy buena en todos los sentidos, no hay motivos de conflictos”, dijo el Gobernador. En idéntico sentido se expresó el Intendente, que adelantó: “No vamos a buscar ningún tipo de enfrentamiento. Yo no voy a romper relaciones. Voy a seguir trabajando y dialogando”.

Así las cosas, sin resignar sus posturas, uno en el rol de cobrador inflexible (Colombi) y el otro de pagador disconforme (Espínola), alientan una relación civilizada, aunque a la hora de contar monedas no se pongan de acuerdo.

Aumento para julio

El gobernador Ricardo Colombi aprovechó el contacto con una parva de movileros radiales para dar una buena noticia: la semana entrante brindará precisiones sobre el aumento salarial. “Dijimos que en julio se produciría una recomposición y así será”, señaló el Mandatario. En ese contexto también adelantó que la Provincia está cerca del Programa de Desendeudamiento. Podría firmarse después del 15 de julio.

Pago bajo protesta

“No sé si la medida es política o técnica, pero a ninguna gestión anteriormente se descontó de manera impulsiva como ocurre ahora”, se quejó el intendente Carlos Mauricio Espínola al hablar sobre los recortes de coparticipación que viene sufriendo su administración por un convenio que firmó su antecesor Carlos Vignolo con el IPS para saldar deudas previsionales.

No obstante, pese a la disconformidad, el jefe comunal aseguró que está dispuesto a honrar el compromiso: “Vamos a afrontar la deuda, que nosotros no generamos, pero en un marco de razonabilidad con un programa a largo plazo”, señaló Espínola luego de afirmar que “las retenciones son incorrectas”. En ese sentido se mostró dispuesto a dialogar con el IPS.

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