Capitanich dijo que cambiar Impuesto al Cheque por PAF es una "propuesta factible".
El gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, un kirchnerista de alta pureza, dijo que la idea de su par cordobés «es una propuesta factible, en tanto no afecte los mecanismos de distribución entre niveles de Estado".
Estas declaraciones condimentan el almuerzo que invitará hoy en la Casa Rosada la presidenta Cristina de Kirchner con 19 gobernadores, para discutir la relación fiscal entre la Nación y las provincias.
El plan de Córdoba, que explicó días atrás el ministro de Finanzas, Angel Elettore, consiste en que la Nación retraiga de los envíos que realiza a la Provincia en el marco del Programa de Asistencia Financiera (PAF) lo que destinaría por la coparticipación del Impuesto al Cheque.
En el Congreso se discute coparticipar el Impuesto al Cheque y la oposición pretende impulsar esa medida, mientras que el oficialismo se opone por entender que de esa manera la Nación podría desfinanciarse. De hecho, la presidenta Cristina de Kirchner sostuvo que corren riesgo de quedarse sin fondos algunos sensibles planes de asistencia social.
Para Capitanich, la idea cordobesa es una alternativa que podría ser debatida en las reuniones entre la Presidenta y los sedientos mandatarios de provincias.
Schiaretti ya había obtenido elogios de un gobernador de filiación kirchnerista días atrás, cuando el bonaerense Daniel Scioli celebró las declaraciones del cordobés desde Italia.
Empate para Córdoba
Para Córdoba el "plan canje" significa salir empatado (en el orden de los 800 millones de pesos), entre lo que percibe hoy y lo que recibiría mañana, aunque con la ventaja de no depender del humor de la Casa Rosada para que lleguen los fondos frescos.
"Esta postura tiende a no desfinanciar a la Nación por la falta de percepción de fondos que ya habían sido presupuestados para el ejercicio 2010, pero a su vez va en dirección de solucionar las deudas provinciales y mantener de manera razonable el equilibrio entre jurisdicciones", manifestó Elettore en el comunicado que dio a conocer el jueves pasado.
Claro que, paralelamente, le otorga a la Provincia la posibilidad de manejar los recursos con mayor independencia de los humores de la Casa Rosada.
Schiaretti mantiene desde que asumió una relación ambivalente con el gobierno nacional,
coincidiendo a veces y despegándose en otras ocasiones. Este malabarismo lo hace para mantener gobernabilidad en Córdoba y seguir recibiendo, simultáneamente, los fondos que necesita para la salud de las finanzas provinciales.
Otros gobernadores no coinciden con Schiaretti. El también kirchnerista Mauricio Closs (Misiones) sostuvo ayer su rechazo a la coparticipación del Impuesto al Cheque con el siguiente argumento: "Con el criterio que se está manejando, Misiones recibiría un incremento de ciento veinte millones de pesos, pero el problema que tengo es la renegociación de nuestras deudas, que están en torno a los 400 millones de pesos".
[ 19 ] gobernadores almorzarán hoy con la presidenta Cristina de Kirchner en la Casa Rosada para analizar la relación fiscal Nación-provincias.




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