Giro del FMI: le pide menos austeridad a Francia

Giro del FMI: le pide menos austeridad a Francia
"Dejen de esforzarse en reducir los déficits si quieren el regreso del crecimiento", dijo Lagarde
PARÍS.- ¿Cambio espectacular de política del FMI o simple realismo? En todo caso, el presidente François Hollande puede felicitarse de ver que su optimismo fue validado por el organismo internacional. En un mensaje sorprendente, su jefa, Christine Lagarde, le dijo esta semana al gobierno socialista francés: "Dejen de esforzarse en reducir los déficits si quieren el regreso del crecimiento".

"De aquí a fines de 2013, el gobierno francés habrá realizado dos tercios del esfuerzo iniciado en 2011 para estabilizar los déficits públicos. Teniendo en cuenta ese balance y el carácter todavía tímido de la reactivación, Francia debería reducir el ritmo del ajuste", afirma el FMI en su informe anual sobre Francia, publicado el lunes.

En momentos en que los franceses se aprestaban a soportar en 2014 una presión fiscal récord de 46,5%, el consejo del FMI puso a todo el mundo de buen humor. Los primeros en congratularse fueron los miembros del gobierno, que lucharon durante un año y medio para mitigar la rigurosa política de ajustes y austeridad preconizada por Alemania. "El ministro destacó una gran convergencia de opinión con el FMI", dijo ayer el vocero del responsable de Economía, Pierre Moscovici.

En un comunicado, Moscovici destacó sin embargo que Francia "proseguirá en 2014 el esfuerzo de ordenamiento de las finanzas públicas, sosteniendo al mismo tiempo el crecimiento".

Pero ¿por qué ese cambio inesperado de actitud del FMI? Porque Francia, como el resto de Europa, se encuentra empantanada en una profunda crisis de confianza que paraliza tanto a consumidores como a empresarios. "Una clarificación fiscal sería uno de los elementos que permitirían restablecer esa confianza", explicó Ed Gardner, jefe de misión del FMI.

Pero François Hollande tiene esta semana un doble motivo de satisfacción. El Fondo no sólo reconoció los esfuerzos de su gobierno, sino que también admitió que "la reactivación económica ha comenzado". Una frase que el presidente francés no deja de repetir desde comienzos de año.

Los expertos del FMI constatan "recientes mejoras de los indicadores económicos franceses" y apuestan por una "reactivación progresiva en el segundo trimestre de 2013". Eso no significa aún la victoria, ya que las cifras oficiales del FMI confirman que Francia terminará 2013 en recesión, pero las previsiones auguran modestas cifras positivas en 2014 (0,8%) y 2015 (1,5%).

En el resto de la zona euro, se confirman las mismas tendencias. El Purchasing Managers Index (PMI), índice que proporciona la orientación de la actividad manufacturera, alcanzó el nivel más alto de los últimos meses. El PMI europeo alcanzó 50,5 en julio, superando por primera vez desde julio de 2011 el umbral de 50 puntos, que marca el límite entre expansión y contracción de la actividad. Los especialistas advierten, sin embargo, que ese nivel debería mantenerse durante varios meses para considerar que la reactivación es definitiva.

El desempleo, por su parte, se mantuvo estable en la eurozona, en 12,1% durante los últimos tres meses. Pero esa tendencia es un magro consuelo: "Porque seguimos padeciendo cifras históricas de desempleo", advierte Cédric Thellier, analista del banco Natixis. España bate récord tras récord, con 26,9% de desocupados. En Francia, ese azote continuará aumentando en los próximos dos años: 11,2% en 2013 y 11,6% en 2014.

Otros dos indicadores auguran la reactivación en los 17 países de la zona euro: el índice de confianza de los consumidores y un franco optimismo de la actividad bursátil europea.Publicadas en julio por la Comisión Europea, las cifras de la confianza de los hogares pasaron de -20,3% en julio de 2012 a -17,4% en julio de 2013. Los inversores parecen, a su vez, apostar por el futuro: el Euro Stoxx 50, principal índice de los valores europeos, registró un crecimiento de casi 12% desde junio de 2013.

Pero después de una larguísima y tan dura travesía por el desierto, analistas y responsables políticos prefieren ser cautos. Es verdad que el cambio de actitud del FMI es una enorme satisfacción para los que han "defendido el crecimiento contra la austeridad", pero, "por el momento, la coyuntura continúa alimentando el pesimismo", afirma un colaborador de Pierre Moscovici..

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