Giraron más de $ 400 millones a 5 provincias

Premio a gobernadores que apoyaron el fondo
La política de seducción de la Casa Rosada hacia los gobernadores para sumar respaldos al Fondo del Bicentenario orbita en torno de un elemento clave: los adelantos del Tesoro para paliar el déficit en las cuentas provinciales. En las últimas tres semanas, el Gobierno giró un total de $ 435.000.000 al interior del país para atender las necesidades de los mandatarios de cinco distritos.

Una curiosidad: todos ellos ya dieron su aval explícito a la utilización de reservas del Banco Central para pagar compromisos externos. Los beneficiados fueron los gobiernos de Buenos Aires ($ 200 millones), Jujuy ($ 30 millones), Misiones ($ 25 millones), Tierra del Fuego ($ 20 millones) y Santa Cruz ($ 160 millones).

La Casa Rosada aspira a que los gobernadores instruyan a sus senadores para que voten en favor del DNU que crea el Fondo del Bicentenario cuando se trate en la Cámara alta. Las necesidades fiscales de las provincias, la mayoría de ellas con fuertes rojos en sus cuentas, se presentan como una debilidad estructural que puede ser aprovechada en términos políticos.

Desde la óptica del Gobierno, esas transferencias responden a una política de asistencia desvinculada de la coyuntura política. La Casa Rosada no niega que existan conversaciones con los gobiernos provinciales, pero la explicación oficial es que los mandatarios no se verán beneficiados por el acompañamiento que brinden al Fondo, sino que tendrán repercusión en sus economías una vez que se cancelen los compromisos externos.

"Tenemos conversaciones con los gobernadores de todo el país, pero en ningún caso les decimos que recibirán compensaciones a cambio de respaldos", dijo a LA NACION el ministro del Interior, Florencio Randazzo. "Las transferencias se hacen de acuerdo con las necesidades y sin especulaciones", agregó.

Aclaró que el pedido de apoyo al Fondo del Bicentenario se basa en que "ellos se beneficiarán cuando las deudas del país sean honradas y bajen las tasas de interés para obtener financiamiento externo".

El funcionario, uno de los arquitectos políticos del Gobierno para el armado de la malla de contención para sostener el Fondo del Bicentenario en el Congreso, dijo que la votación será favorable para la Casa Rosada y que la atención estará puesta en el Senado. "Aspiramos a que la votación se salde en el Senado en el corto plazo", afirmó Randazzo.

El Gobierno no considera la posibilidad de darle forma de proyecto de ley al decreto, tal como lo reclaman algunos de los legisladores que podrían torcer la balanza a favor del oficialismo, como el pampeano Carlos Verna. Por el contrario, la intención es que el Congreso se pronuncie sobre el DNU, que sólo necesita del respaldo de una de las dos cámaras para quedar firme.

Según las estimaciones preliminares, el panorama en el Senado es de una supuesta paridad en los votos: la contabilidad de la Casa Rosada sugiere un empate técnico en 35 votos con la oposición. Es allí donde los respaldos de Verna y de su comprovinciana, María Higonet, se transforman indispensables.

En el Gobierno explicaron que, de aprobarse el decreto, los recursos del Fondo del Bicentenario serán dedicados sólo a pagar deuda. "No existe ninguna posibilidad de que se usen recursos del fondo para hacer obras ni para pagar deudas provinciales", dijo Randazzo.

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