Gasulla: “Si hay corrupción uno no se puede callar"

Gasulla: “Si hay corrupción uno no se puede callar"
Luis Gasulla, periodista de investigación, estuvo el día viernes en la ciudad de Formosa para presentar su libro “El negocio de los derechos humanos”.

Al inicio del encuentro con periodistas y público en general, relató que tuvo inconvenientes en la provincia del Chaco, donde fue amenazado un grupo de “militantes” que lo “patotearon” y le advirtieron en público que se “retractara” antes de regresar a Buenos Aires, sobre las acusaciones fundamentadas que el periodista había hecho.

“Chaco es una provincia que es protagonista de este libro, puesto que ahí se invirtieron 425 millones de pesos en el proyecto “Sueños Compartidos” para la construcción de viviendas. Tuvimos desde antenas que se caían en plena transmisión, hasta periodistas que provocaban desde otros medios y la AFIP que cayó a último momento en la única librería donde se podía conseguir el libro” explicó el periodista.

Gasulla también dijo que el viernes por la mañana mientras era entrevistado en una radio, “cayó una patota de dirigentes locales, de los cuales uno de ellos esta mencionado en el libro, que forma parte de la historia de dos trabajadores de “Sueños Compartidos” que casi los asesinan en el obrador que manejaba Sergio Shocklender y tuvimos que salir con la policía de la provincia”.

El periodista y también docente, agregó que llegó a dialogar con comunicadores de la provincia de Formosa y que en muchos casos, explicaban que el trabajo se hace difícil tratándose de una provincia cuyo gobernador es uno de los protegidos de Cristina. Al respecto afirmó que la comunicación “también es un derecho humano” pero se hace difícil en el interior.

“Hay una contradicción en el hecho de que se levantan museos que reivindican lo que sucedió en los 70´ y no son solucionadas las violaciones a los derechos humanos en la actualidad” aseguró.

A pesar de que el periodista y escritor tuvo “aprietes” en Buenos Aires por el libro, en la ciudad de Resistencia fue donde se corporizó una potencial agresión. El Comercial le preguntó sobre los riesgos del periodismo de investigación en el interior a lo que respondió que: “Es peor si lo que me hubiese pasado a mi, le hubiese pasado a un periodista local. Por ejemplo si lo hubiese pasado a Lanata estaríamos hablando dos días seguidos”.

Dijo también que: “Es muy difícil hacer periodismo de investigación en la Argentina porque es un momento crítico. Por otra parte es un periodismo más caro, un periodismo que demanda mas tiempo y la empresa periodística quiere “la bomba” todo el tiempo y así no se puede investigar seriamente”.

Gasulla dijo que en el caso de “sueños compartidos” también hubo complicidades como es el caso del grupo Clarín, puesto que lo sabían desde hacía un año y jamás lo denunciaron. “Se tapó durante un año y ellos me decían “nosotros por pruritos no nos queremos meter con Hebe”.

“Lo callaron y el periodista no puede hacer eso. Si hay un caso de corrupción uno no se puede quedar callado, entonces el periodista no puede tener “amigos” porque mas allá del pasado la trayectoria se tiene que construir día a día” expresó y agregó que “la política de derechos humanos también es eso, una lucha constante y permanente” finalizó diciendo.

“El negocio de los

derechos humanos”

El negocio de los derechos humanos no se puede entender sólo desde el punto de vista material. Menos aún se comprende limitándolo al plano simbólico. La alianza estratégica entre los principales organismos de derechos humanos y el gobierno nacional que asumió el poder el 25 de mayo del 2003 sintetiza la convicción y la conveniencia.

En un gobierno en el que parecer es hacer y el relato va más allá de la historia, el símbolo puede prevaler sobre el dinero, como en el caso de Estela de Carlotto, o el flujo de fondos públicos puede convencer a Hebe de Bonafini de que Néstor Kirchner era “un hombre de buena madera”.

El periodista Luis Gasulla, columnista de TDP y conductor del exitoso programa radial “Ahora es nuestra la Ciudad”, expone con crudeza el cinismo que significa apelar a los más nobles sentimientos y recuerdos de una sociedad para estafar a los más humildes. Aprietes, censuras, doble discurso y la utilización de los desprotegidos, expresado en líderes políticos y sociales que utilizaron la noble bandera de los derechos humanos para construir sus propios proyectos. De la Fundación Madres de Plaza de Mayo al monopolio de la identidad.

El negocio de los Derechos Humanos. De los secuestros y desapariciones en democracia al gatillo fácil. De Sergio Schoklender a los nuevos estafadores escondidos en siniestras secretarías y ministerios. Del pasado glorioso de Hebe de Bonafini a su siniestro presente. De un gobierno que tomó como propias las reivindicaciones de antaño a un fantástico negocio. Fuente TDP. En la ciudad de Formosa, el libro se puede conseguir en la editorial Gualamba.

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