Diego Garciarena analizó el presente del Frente para la Victoria a nivel local y volvió a catapultar a Carlos Cheppi como futuro Intendente en 2015. Dijo, además, que "los marplatense ya no confían en Pulti".
Referentes que, desde su puesto , “banca” desde la palabra y los hechos. Es que, más allá de su lugar político, conserva la impronta y la vehemencia que supo plasmar en el Recinto de Sesiones.
De paso por la redacción de “el Retrato…”, el ex concejal por el Frente para la Victoria contó que vive yendo y viniendo de La Plata a Mar del Plata y viceversa. Y que, además, en términos políticos, “nunca cortamos el envión del 2013 en términos laborales, porque durante todo el verano continuamos trabajando fuertemente”.
Afirmación que, en largo y distendido diálogo, le bastó para contestar qué metas tienen para este año: “Estamos debatiendo la posibilidad de una reforma constitucional en la Provincia. Queremos discutir sin tocar el tema electoral. No queremos hablar de la re-reelección del gobernador Daniel Scioli. No nos interesa hablar de ese tema. Pero sí cómo perfeccionar los organismos de gobierno, los órganos de control, porque tenemos una estructura antigua”.
-¿Cómo fue la recepción por parte de la oposición?
-Gabriel (Mariotto) lo planteó en algunos discursos y, por ahora, es buena. ¿Por qué? Porque el Vicegobernador no está haciendo una especulación electoral. Lo dejamos expresamente afuera, porque sino la misma sociedad descreería de la idea. También pensamos retomar actualizar determinadas cuestiones medioambientales, garantías constitucionales y discutir las autonomías municipales.
-¿Qué están gestionando para Mar del Plata?
-Estamos desarrollando los programas que nuestro vicegobernador genera, pero también una propuesta de ciudad con el resto de los compañeros del Frente para la Victoria. En el partido de General Pueyrredon tenemos un bloque de cinco concejales y nos reunimos con vistas al 2015, porque creemos que Carlos Cheppi será proclamado Intendente. Nuestra idea es convertir a Mar del Plata en lo que debe ser: una ciudad industrial con turismo. Por eso, primero debemos hacer un desarrollo industrial, porque el turismo no alcanza para la economía local. No existen más las temporadas de tres meses donde el dueño de un hotel abría el primero de diciembre, cerraba el 31 de marzo y se iba a Italia o España a visitar a sus parientes con el dinero que había juntado y, además, le servía para vivir tranquilamente el resto del año.
-Pero Cheppi no está en la ciudad. ¿Le puede jugar en contra su presente político en Venezuela?
-Pero es algo coyuntural. Carlos (NdeR: embajador argentino en el mencionado país que preside Nicolás Maduro) está ocupando una función que se la adjudicó, ni más ni menos, Cristina Fernández de Kirchner. Pero, claramente, volverá y se instalará en la ciudad para ser Intendente en 2015. Tampoco le jugará en contra que no haya sido candidato en 2013. ¿Por qué? Porque tiene un perfil interesante para el partido. Es un muy buen profesional, serio y sobre cada cuestión que se debate planteo una propuesta. Tiene muy claro lo que tiene que hacer y lo que no debe hacer.
-¿Ganó fuerza el FpV a partir de la última elección?
-Lógicamente. Pero además de trabajar con vistas al futuro, nuestro bloque demuestra coherencia política, algo no muy común en esta época. Conducta, entre lo dijo y hace. Un sector que se pronunció en contra del aumento del boleto y votó negativamente. Un bloque que plantea que el Intendente debe ser el jefe político de la ciudad y no delegar ese poder en ningún empresario (NdeR: en clara alusión a Florencio Aldrey Iglesias).
-¿Qué puntos se deben reorientar para mejorar la ciudad?
-Debemos darle valor agregado a la materia prima. En vez de exportar merluza, debemos pensar cómo exportar milanesas o bastones de merluza. Si no, se lo damos a Brasil, lo manufactura y después nos vende el producto. Como la soja: no exportemos soja, exportemos milanesas o aceite de soja. Debemos mejorar el desarrollo de la industria. La ciudad la necesita claramente. Más que agrandar el Parque Industrial, debemos traer industrias. El modelo exclusivamente turístico está agotado, tenemos que fortalecerlo, está claro, pero no alcanza para sostener la economía de la ciudad.
-¿Qué se debe hacer con el reordenamiento de la ciudad?
-La urbanización debe pensada en diálogo con todos los sectores políticos. No dejaría que un banco me diga cómo tengo que desarrollar la ciudad. No puedo supeditar el desarrollo de una ciudad al crédito de un banco (NdeR: Banco Interamericano de Desarrollo). No lo digo yo, lo dice todo el mundo. Estamos llevando adelante una plataforma política diseñada por un banco. No digo que no haya que recurrir a un crédito en determinados casos, digo que no podemos delegar la función de la política. Los sectores políticos, en conjunto con los vecinos, deben ser lo que diseñen el partido de General Pueyrredon que queremos. ¿A quién consultaron para poner esas pelotas que no sabemos qué significan en la calle Güemes? ¿Le preguntaron a los marplatenses y batanenses si les gusta? ¿Era necesario? Ahora está de moda el debate por el traslado de la Municipalidad a Libertad y Tandil. No hago un juicio de valor de si está bien o mal, pero creo que no es prioritario. ¿Con quién lo hablaron? ¿Qué opinan los vecinos? ¿Quién lo diseñó? ¿Quién lo dijo?
-Lo dijo Pulti…
-No, lo dijo un banco (NdeR: por el BID).
¬-Apelando a tu deseo de diálogo político, ¿se da hoy en día en la ciudad?
-Se da desde el oportunismo de Acción Marplatense, porque ya no tiene más la mayoría automática en el Concejo. Cuando la tuvieron, no hablaban con nadie. Me acuerdo cuando se debatió el Código de Publicidad, donde era concejal y voté en contra, manifesté que era necesario ordenar y que se necesitaba un debate mucho más profundo. Que era irracional que una persona caminara por la costa de la ciudad y que un cartel le tapare la vista al mar. Como pasa ahora en el Casino del Mar que está enfrente del Hotel Hermitage. Raro que no lo hayan sacado. Pero con ese mismo código, la implementación fue absolutamente indiscriminada. Se prohibió la cartelería en toda la ciudad y se perjudicó al pequeño comerciante, al almacenero que tenía un cartel de una marca de gaseosa o cerveza que le bonificaba algunos cajones. Pero lo que el Ejecutivo festejó como una victoria legislativa, se convirtió en una derrota política.
Énfasis mediante, típico en Garciarena, también subrayó que “debemos terminar con las falsas expectativas” y acotó: “Hace seis meses, el único tema que se trataba en el partido de General Pueyrredon era la creación de la Policía Municipal. No había otro tema instalado en la agenda política. Nos decían que iba a estar equipada con helicópteros, cámaras de seguridad, parecía la película SWAT. Hoy, ese debate no está en la agenda. Lo bueno es que la gente se da cuenta. Se quebró la confianza de la sociedad hacia el Intendente”.
-No obstante, a nivel provincial se está tratando la creación de policías municipales. ¿Cómo está ese proyecto?
-En realidad, en la legislatura había tres proyectos vinculados. Uno del massismo, otro de Marcelo Saín y el restante del gobernador Scioli. Particularmente, debemos dar un debate profundo. No tengo una postura tomada. Creo que tenemos que estudiar las experiencias en otros lugares del mundo. Debemos crear foros, no para demorar el tratamiento, porque a la persona que le entraron a robar o le mataron a un hijo, quiere soluciones urgentes. No palabras al viento para que después no pase nada. La seguridad es una solución completa, porque intervienen distintos sectores: política, justicia y policía.
-¿Los políticos le deben a la sociedad un debate serio sobre la inseguridad?
-Más que un debate, se impone la búsqueda inmediata de soluciones. La inseguridad no se resuelve con un slogan, porque algunos hacen campañas en base a esta problemática, planteada en algunos medios como un gran negocio. La seguridad debe ser una política de Estado donde los bloques no deben sacar ventaja sino buscar una solución en común.
-¿La inseguridad y la inflación son el gran karma del Gobierno Nacional?
-A veces, uno puede equivocarse tomando medidas incorrectas en el rumbo correcto. Lo que a mí me importa es el rumbo del país y estamos en el camino correcto: es el que encabeza la presidenta Cristina Fernández. Pero debemos profundizarlo. Pero también rectificarlo. Pero cuidado: muchos sectores se suben a un problema coyuntural para atacar al modelo. Lo que quieren cambiar es el modelo, no la falla. Está claro que debemos estudiar cómo se genera la inflación y debemos resolverlo, porque es un problema importante. No obstante, el Gobierno lo va a resolver. Pero debemos parar la especulación y tener un poco más de patriotismo.








Comentá la nota