La ampliación de los productos que deberán pasar por el filtro de las licencias no automáticas generó malestar especialmente en Brasil, que exporta una gran cantidad de mercadería a la Argentina. Sin embargo, el ministro de Desarrollo de la gestión de Dilma Rousseff, Fernando Pimentel, se reunió el viernes con la jefa de la cartera industrial, Débora Giorgi, para discutir al respecto, y el funcionario brasileño regresó a su país con el compromiso del gobierno argentino de que en el caso de los productos originarios de Brasil, o de cualquier origen del Mercosur, las licencias serán rápidamente aprobadas.
Pimentel reconoció que existe el temor en los empresarios paulistas de que el plazo fijado por las reglas de la OMC de 60 días como máximo no se cumpla, como ocurrió en algunos casos durante los últimos dos años. Sin embargo, Giorgi les garantizó que el proceso será expeditivo y que para eso lanzarán un nuevo sistema informático (Sisco) en los próximos días.
Los ministros relanzaron la comisión bilateral de análisis de comercio, que se reunía una vez por mes, y coincidieron en reeditar los encuentros entre empresarios de varios sectores.


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