“El fútbol es un gran negocio y decir eso me costó”

“El fútbol es un gran negocio y decir eso me costó”
Carlos Bilardo pasó por Roca para visitar a los detenidos en la U5 de la Colonia Penal y habló de todo.

Carlos Salvador Bilardo está acostumbrado a los viajes relámpagos, a vivir a full, a tener poco descanso. Pero gracias al fútbol ha recorrido el mundo y se ha ganado un lugar de respeto. El Narigón estuvo poco más de 24 horas en esta ciudad como principal protagonista del Programa de Reinserción Social y Laboral de personas privadas de la libertad que armó el Ministerio de Justicia de Nación.

El domingo visitó a los detenidos de la U5 de la Colonia Penal, los vio jugar el fútbol, más tarde miró el River-Boca y ayer, antes de subirse al avión en Neuquén, dio una conferencia de prensa en el Concejo Deliberante local. Aunque no fue tal, sino una charla con cientos de anécdotas y un monólogo que atrapó a todos. El DT campeón del mundo en México 1986 y subcampeón cuatro años después en Italia, habló de todo.

“Me gusta visitar cárceles, estar con las gente, conocerla, aprender. Esto nació cuando a unos compañeros míos en Estudiantes los llevaron detenidos en 1969 por varios días luego de la final de la Intercontinental con Milán, en el gobierno de Onganía, y conocí Villa Devoto. He visitado cárceles en diferentes lugares y uno habla con ellos, les pregunta, le da unas palabras de aliento. Yo estudié medicina, carrera difícil y profesión compleja, donde se lucha por salvar vidas. Cómo no vamos a recuperar a gente que está entera. Depende de ellos. Yo pienso en la idea de darles herramientas y no aislarlos porque cualquiera de nosotros se puede mandar una macana, nadie está libre", contó el Narigón.

Y señaló que "acá en Roca y en otros lugares vi al fútbol como un espacio de libertad, de diversión, pero luego depende de la personas. Yo les digo que piensen en salir, en vivir, en no buscarse más problemas, en que hay familia, hijos y que la vida es una sola”, dijo Bilardo, ganador como jugador y entrenador con el inolvidable Estudiantes de los '60 e inicios de los '80.

Los recuerdos de Japón, China, Colombia, Estados Unidos, Libia y muchos viajes, clubes y visitas no faltaron. Se acordó de presidentes, dirigentes y muchas personas famosas, como Mandela y Kadafi, que avalaron sus ideas y siempre le abrieron la puerta; pero también fue categórico con que “el fútbol es un negocio y lo dije hace mucho”.

“Lo dije hace bastante y me costó decir eso, pero es la verdad. Y ese negocio hay que cuidarlo. Hay audiencia, dinero, poder, muchas cosas en juego. Una radio transmite a Boca y a River y no otros clubes por audiencia y eso es plata. Con Estudiantes fuimos tricampeones y tuvimos un lugarcito en la tapa de "El Gráfico" y es lógico, no vendíamos. Boca hoy es tapa porque vende, ganó un clásico. Nadie puede negar que es un gran negocio. En su momento me criticaron mucho por decir eso”, afirmó el coordinador de los seleccionados nacionales.

Y también amplió el panorama sobre el poder del fútbol en el planeta. “Pocos saben el papel que tiene Julio Humberto Grondona en el mundo futbolístico. Es el vicepresidente de la FIFA, pero es el tesorero, el que tiene la chequera a mano. La FIFA tiene un poder enorme y sale dinero en millones para los países que necesitan, pero así vuelve también. Luego vienen los votos y son muchos. Es firmar, dar y recibir”, agregó el entrenador de 75 años, que sigue unido a su pasión Celeste y Blanca, a un fútbol que lo tuvo en la cima del mundo.

“Con la Selección me olvidé de vivir”

La historia dice que Bilardo es el último entrenador que levantó la Copa del Mundo con Argentina en México 1986, algo impensado para él, que disfrutó de un lugar de privilegio, pero que también le privó de otros.

“Una vez escuché el tema de Julio Iglesias que dice ´me olvidé de vivir´ y eso me pasó en mi etapa en el seleccionado. Fueron muchos años de concentraciones y de viajes y de no poder salir a la calle. Hay un diario que me pega desde el año 64 hasta hoy y tenés que bancarte las críticas y no poder ir ni a la esquina. Ya venía de mucho desgaste con Estudiantes y luego llegó el seleccionado. Es un lindo lugar, pero nada sencillo para estar", contó. Después de Italia, Grondona y Menem querían que siga, pero no daba más. Perdí los cumpleaños de la familia, fiestas de mi hija, bautismos, con decir que no tengo fotos con mi hija Daniela, con mi familia. Ella en el colegio era Daniela, nada de Bilardo, porque era mucha presión y porque nadie me quería. Me buscaban echar cómo sea y era todo pura crítica y crítica. Luego del Mundial las cosas cambiaron, claro que a mi hija nunca le gustó mi ausencia, pero se dio así y por supuesto que uno siente no haber estado. Encima era otra Argentina y otro fútbol: el premio de México fue de 30 mil dólares y hoy por ganar un Mundial te dan 300 mil", recuerda el Narigón.

“A Messi hay que dejarlo jugar libre”

Hablar de Diego Maradona y Lionel Messi es inevitable, y Bilardo no dudó en las respuestas. “La comparación no tiene que existir. Son personas diferentes, con carácter distinto y que jugaron en momentos diferentes. Cuando Diego jugaba no había celular, con Messi hay de todo. Todo es diferente. ¿Cómo jugaría Messi en mi equipo? Yo lo dejo libre, eso hay que hacer con los mejores, dejarlos en paz. Pero igual no lo dejaría metido en el área sino alejado del área, saliendo desde la zona de volantes”, analizó el Doctor.

Y cuando habló de Maradona provocó la risa de todos. “A veces a los jugadores hay que explicarles todo. Yo era de decir si te gusta te quedás, si no te gusta te vas, pero con Diego era distinto, le hablaba de otra manera: si no le gustaba algo, buscábamos una segunda opción”, sintetizó en pocas palabras el valor de haber tenido al mejor del mundo bajo su conducción.

Se dijo

“Estoy de acuerdo con que no haya público visitante, pero espero que se revierta. En Inglaterra hicieron lo mismo con los hooligans, pero no fue fácil. Es algo cultural y la verdad es que quiero vivir en un país seguro, tranquilo. A la radio no voy en mi auto, voy en taxi y cambio los horarios porque siempre alguien mira. No es bueno vivir así”.

“A los jugadores siempre los quise como si fueran parte mía, familiares. Ruggeri quería casarse antes de irse a Logroñes y con Grondona movimos todo para que se casara en 24 horas y pudiera viajar con el seleccionado”.

“A los jugadores siempre los quise como si fueran parte mía, familiares. Ruggeri quería casarse antes de irse a Logroñes y con Grondona movimos todo para que se casara en 24 horas y pudiera viajar con el seleccionado”.

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