Entusiasmados por su crecimiento electoral, la coalición formada por el Partido Obrero, el PTS e Izquierda Socialista apunta a ampliar su presencia en la Legislatura porteña.
Nos hemos construido como una clara referencia de izquierda, producto también de los buenos resultados que hemos ido obteniendo en todo el país”, señala Myriam Bregman, precandidata a jefa de Gobierno por el Frente de Izquierda y los Trabajadores. Para Bregman, el FIT va a hacer una “buena elección” a pesar de los contratiempos que, afirma, produjo la planificación electoral del Gobierno de la Ciudad. “El PRO organizó la elección según sus propios intereses. Las primarias incorporaron el piso restrictivo (1,5%) y no tenemos la posibilidad de hacer una campaña igualitaria en radio y televisión ya que no se nos otorgan espacios gratuitos para difundir nuestras ideas, ni siquiera los que contempla la legislación nacional”.
“El único fenómeno en ascenso es el Frente de Izquierda”, dice con seguridad Marcelo Ramal, primer candidato a legislador. La confianza de Ramal está fundada en el exitoso derrotero que tuvo el FIT desde su conformación en 2011. Ésta será la tercera vez que el frente conformado por el Partido Obrero (PO), el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) y la Izquierda Socialista. competirá en las elecciones.
Superando la histórica tendencia fragmentaria de los partidos de izquierda, el FIT no sólo se mantuvo sino que se reforzó con el apoyo de otros movimientos políticos y sociales, como el Frente Popular Darío Santillán, el Movimiento La Dignidad y el Comité por la Reconstrucción del Comunismo Revolucionario, que en las elecciones anteriores apoyó a Proyecto Sur. Actualmente, el FIT cuenta con tres diputados nacionales, varios legisladores provinciales y una banca en la Ciudad.
Su apuesta en los comicios porteños de este año es ampliar la representación parlamentaria de la izquierda. Ramal tiene mandato hasta 2017 pero dejará su banca este año en manos de Patricio Del Corro (PTS), como parte de la rotación de cargos que sustenta el frente. “Un bloque de tres legisladores sería un buen resultado. De esa manera podremos darles más fuerza a nuestros proyectos en la Legislatura”, explica el dirigente del PO.
En el último año y medio, la bancada del FIT impulsó varias iniciativas, que muchas veces chocaron con la hegemonía del PRO y la indiferencia de otros bloques opositores. Uno de los proyectos, la jornada de seis horas para los trabajadores de enfermería, fue el más votado en una plataforma online impulsada por el propio macrismo, pero nunca llegó al recinto. El FIT insistirá en este punto. Otras propuestas en carpeta son la construcción de escuelas para terminar con la falta de vacantes y una ley para regular el uso del suelo, dirigido a acabar con el déficit de vivienda.
El FIT se apoyará, dicen sus representantes, en una “campaña militante; nuestros candidatos son referentes de los sectores que pelean por los derechos de los trabajadores y los jóvenes de la Ciudad”, dice Bregman.
La lista que encabeza Ramal, la integran también Patricio del Corro (Juventud del PTS), delegados gremiales de base, jóvenes secundarios y universitarios de los centros de estudiantes de la UBAy representantes de la lucha por los derechos de las mujeres.
En el FIT creen que en el PRO se dirime una interna por la continuidad de los negocios en la Ciudad. Y que Unen, que nació en las elecciones de 2013, se disgregó en fuerzas que ahora son satélites del PRO. Según la lectura del FIT, el kirchnerismo local “paga por la situación nacional y el desprestigio del pacto en la Legislatura con el oficialismo macrista”. Que haya seis candidatos de diferentes vertientes de la izquierda no es un problema para Ramal: “No hay que confundir a la izquierda con las esquirlas de proyectos anteriores, como Proyecto Sur. El único fenómeno en ascenso es el FIT, a nivel nacional. Todo lo demás son desprendimientos de alianzas frustradas con partidos del sistema”.
Tampoco los preocupa que el PRO haya ganado las cinco elecciones de los últimos diez años. Consideran que “la mayoría del voto porteño es progresista, pero el votante ha sido vejado por los experimentos frustrados del pasado”, dice Ramal. “Nosotros nos dirigimos a ese voto frustrado, vamos en busca de ese votante progresista para que venga con la izquierda”, agrega.
Para Bregman, con “UNENdesaparecido, la izquierda puede mejorar su desempeño electoral y lograr que cada vez más compañeros se sumen a construir una alternativa de los trabajadores contra los candidatos de los empresarios”.

Comentá la nota