Insisten en limitar los derechos políticos de los países que superen el 3% de déficit respecto del PBI. Entre las iniciativas también figuran restricciones de ayuda financiera
“Se deberían imponer sanciones políticas como la suspensión de los derechos de voto a los Estados miembros que infrinjan de manera grave y/o reiterada los compromisos comunes” es uno de los estratos que aparece en un documento presentado en París tras una conferencia de prensa de la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, y su homólogo alemán, Wolfgang Schäuble, quien participó por primera vez en el Consejo semanal de Ministros de Francia, que preside el jefe del Estado francés, Nicolas Sarkozy.
Según Lagarde, durante su entrevista con Schäuble en París, se habló de “los mecanismos de reforzamiento del gobierno económico europeo para respetar las disposiciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE”, que fue acordado por Sarkozy y la canciller Angela Merkel en febrero pasado.
Este pacto limita el déficit público de los países de la UE a 3% del PBI, un techo que actualmente supera la gran mayoría de los miembros del bloque.
En ese marco, Lagarde y Schauble discutieron también la posibilidad de aplicar “sanciones de carácter financiero, por ejemplo bajo la forma de un depósito que deberá efectuar un Estado miembro en falta”, agregó la ministra francesa.
Además, se evaluó el recorte de forma proporcional al acceso a ciertas ayudas en las financiaciones europeas.
En Berlín, Merkel en la conferencia de prensa tradicional antes de iniciar su período de vacaciones, respondió a las advertencias de Estados Unidos, acerca de que su austera política fiscal podría complicar la recuperación global, al afirmar que ambas economías son diferentes y que en su país el consumidor se sentía mejor cuando el gasto estaba bajo control.
“Con las reglas de protección del empleo en Estados Unidos, un presidente estadounidense tiene poca idea de lo que pasa en España, en Alemania y en Francia”, sentenció Merkel.
Y agregó: “Cada país debe encontrar su propio ritmo. En Alemania, por ejemplo, la confianza del consumidor es más alta cuando el gobierno se concentra en consolidar el presupuesto que cuando gasta y contrae más deuda”.
Alemania fue uno de los primeros países que implementó una política de ajuste, con el objetivo de servir de “ejemplo” ante sus vecinos europeos con gran déficit fiscal, mediante un plan de ahorros por 80.000 millones de euros.


Comentá la nota