El fundador de Carta Abierta y candidato del FPV habló con Infobae acerca del futuro de la agrupación kirchnerista, su impostor en Twitter, el vicepresidente Amado Boudou y le dio un consejo a Insfrán.
- En la primera reunión de Carta Abierta tras la derrota del oficialismo en las PASO, uno de sus miembros, Alejandro Rofman, dijo que si el kirchnerismo se iba del poder, "se perdía todo". ¿Está de acuerdo con esa afirmación?
Es una pregunta inquietante. Si nos vamos a guiar por la historia argentina, el interrogante es válido, aunque el golpe del 55 necesitó varias décadas para terminar de hacer añicos el país que había generado el primer peronismo, recién con el neoliberalismo de los años 90 se destruyeron los últimos derechos y el modelo bienestarista que había subsistido hasta el 74. Esto implica que la garantía nunca está.
- Y si ese otro que gobierna la Argentina llegara a ser Daniel Scioli, ¿Carta Abierta continuaría existiendo?
Carta Abierta, desde su surgimiento durante el conflicto de la 125, siempre se vio a sí misma como la expresión de un kirchnerismo progresista, democrático, popular, y de izquierda. Scioli no sé si representa esa mirada que tenemos del kirchnerismo. Esto no significa que no sea alguien que dentro del Frente para la Victoria (FPV) ha jugado un rol que está ligado a cierta fidelidad, por lo tanto es un aliado para el FPV, aunque se trata de un aliado que no me representa en términos ideológicos políticos.
- ¿No cree que defender un gobierno con tantos funcionarios sospechados podría herir su credibilidad? ¿No le preocupa su reputación?
Si estuviese preocupado por mí en ese sentido, no me hubiese involucrado en un territorio tan complicado, tan barroso, como es el territorio de la política. Yo tenía un camino recorrido, lo tengo porque sigo dando mis clases, creo haber construido una cierta obra, tengo más o menos resuelta mi vida en ese plano, no me cambia la vida un ingreso como diputado porque tengo mi ingreso como profesor universitario. Tengo un nombre. Pero si yo no puedo poner a rodar ese nombre en defensa de mis principios, si me tengo que esconder por vaya a saber qué, es absurdo.
- ¿Y por qué cree que hay un gran porcentaje de la opinión pública que vincula a este gobierno con la corrupción?
Por una mezcla de cosas. Si uno recorre la historia argentina, los gobiernos de matriz democrática y popular fueron sistemáticamente denunciados como gobiernos corruptos. La experiencia del golpe a Hipólito Yrigoyen, con el papel clave de Natalio Botana (fundador del diario Crítica), pero también de una opinión pública que fue construida para terminar de debilitarlo, es un hecho bastante interesante para ser pensado. Y en el 66, en el derrocamiento de Illia, el papel de los medios de comunicación fue nefasto. Con Alfonsín también, se dijo que él era el Kerensky argentino, la Junta Coordinadora un grupo anarco-bolchevique listo para tomar el poder y a Ricardo Mazzorín, un buen hombre, un hombre respetable, lo transformaron en un corrupto.
- ¿Votar a Gildo Insfrán y a Ricardo Forster? ¿Es lo mismo?
No es lo mismo, primero porque yo soy candidato en la ciudad de Buenos Aires y él es gobernador de Formosa. Pero en todo caso, es bueno que Insfrán termine con este mandato su largo período de gobierno, y creo que también, ya que tuve la oportunidad de ir varias veces, Formosa es una provincia muy maltratada por los medios de comunicación, porque más allá de lo que podamos juzgar de Insfrán, ha tenido cambios sociales y de infraestructura como pocas provincias en la Argentina, cambios incluso en la política vinculada a los pueblos originarios y a la entrega de tierra. El mundo de los pueblos originarios formoseños no es solamente La Primavera o Félix Díaz, quien por otra parte vino a la asamblea de Carta Abierta. Si yo llego a ser diputado de la nación, voy a impulsar un debate público por una mejor distribución de las tierras en nuestro país.





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