Fiscales: "Hicimos un muy buen trabajo"

En la justicia tampoco hubo autocrítica. Dijeron que hicieron todo lo posible y que "hasta el lunes no había un dato en el expediente mencionado a Janssen". El procurador señaló que "un fiscal no es un superhéroe"
Como en el juego del Gran Bonete, en el caso Sofía Viale todos se hacen los distraídos. El martes, el ministro de Gobierno, César Rodríguez; el jefe de la Policía, Ricardo Baudaux; y las principales autoridades de la fuerza en General Pico, concurrieron a dar explicaciones ante la Comisión de Legislación General de la Cámara de Diputados y dijeron que hicieron todo lo que estuvo a su alcance, que investigaron "todas las pistas" y deslindaron ciertas responsabilidades en la justicia.

Ayer pasó lo mismo. Fue el turno del procurador general Mario Bongianino y los fiscales piquenses titulares Héctor Aberásturi y Alejandro Gilardenghi y la sustituta María Noelia Afonso -quien estuvo a cargo del caso-, y tampoco hubo autocrítica. "Como fiscales hicimos un muy buen trabajo", remarcó Aberásturi al final del cónclave, después de llorar dos veces por la congoja que le causó la muerte de la menor.

Ellos también 'patearon' algunas culpas hacia la Policía, aunque además dejaron colgando del pincel al fiscal general de General Pico, Carlos María Salinas, quien no concurrió porque permanece internado a raíz de las lesiones que sufrió el lunes a la noche cuando fue atacado por un grupo de manifestantes. Aunque nadie lo verbalizó públicamente, es un hecho que el bloque del PJ promoverá el jurado de enjuiciamiento contra él por mal desempeño.

¿Qué dijeron de Salinas? "Cuando fui a plantearle que la causa debía quedársela el fiscal de delitos complejos (Maximiliano Boga Doyhenard), me respondió que como se trataba de una desaparición de persona no había ningún delito que investigar y que tampoco un delito complejo", contó Afonso. "No fue la primera vez que pasó", agregó Gilardenghi. "Lo consulté y me contestó que no había ningún legajo abierto y, además, siempre me dijo que no había de qué preocuparse. Yo sabía que lo del legajo no era cierto porque Aberásturi me había contado que existía", aportó Bongianino.

Cuando les preguntaron si hicieron algo más frente a esa postura de Salinas, los fiscales respondieron que no podían hacer nada porque es el superior directo; mientras que Bongianino -quien aseguró que "es erróneo decir que soy el jefe de los fiscales"- afirmó que la ley le impide darle instrucciones particulares y sugerirle el cambio de carátula a un expediente. Sin embargo, Aberásturi luego reveló que había recibido un llamado desde Santa Rosa (¿de quién?) para sumarse a la pesquisa.

Relativizaron antecedentes.

Como era de esperar, todos los diputados -otra vez no concurrieron los representantes del Frepam- hicieron hincapié en porqué la pesquisa se focalizó tanto en la hipótesis de la fuga del hogar y en su vínculo familiar, y no tuvo en cuenta entre los sospechosos a Juan José Janssen, a sabiendas que tenía antecedentes de delitos sexuales y vivía a pocos metros de Sofía. "Nada nos vinculaba a esta persona", enfatizó Afonso. "Evaluamos todas las posibilidades y nunca dejamos de pensar en un ataque sexual, pero hasta el lunes (cuando se conoció que había abuso de una menor de 14 años) no había en el expediente ninguno dato mencionando a Janssen, ni tampoco denuncias por abuso carnal", agregó Gilardenghi.

Incluso destacó que los antecedentes que se divulgaron de él fueron falsos. "Nunca se lo declaró reincidente y hasta que el año pasado, en un juicio abreviado fue condenado a un año de prisión efectiva (a los seis meses salió por el beneficio de la libertad asistida) por abuso simple en perjuicio de una hija de su pareja ("del relato surgió que le había dado un beso y tocado la cola") solamente tenía una condena en suspenso por lesiones leves".

Cuando estaba cumpliendo esa pena, violó la restricción que tenía para ingresar a la vivienda de la víctima y fue denunciado por otro abuso en perjuicio de dos hermanas menores ("ingresaron a buscar un celular que les había arreglado y a una la invitó a salir y a otro le tocó un pecho, aunque después dijo que era un chiste"). Los legisladores, ante esas explicaciones de Gilardenghi, dejaron en claro que esas conductas ya mostraban una conducta típica.

- ¿Hubo una comunicación fluida con la policía? No parece que haya sido así, preguntó la presidenta de la comisión, Carmen Bertone (PJ).

- Sí. Como en todo matrimonio, siempre puede haber algunos resquemores, pero se trabajó en conjunto con los medios disponibles, que fueron nulos. En mi bunker, que es una oficina de uno por tres, la mesa de gestión se reunía todos los días (Aberásturi).

- Yo tengo la información extraoficial de que, durante el rastrillaje, Janssen le impidió el acceso a su casa a una mujer voluntaria, planteó Daniel Robledo (Comunidad Organizada).

- Si hubiéramos sabido de esa reticencia, y más con sus antecedentes, hubiésemos solicitado una orden de allanamiento. Es más, hubo dos brigadas de perros que pasaron varias veces por la puerta de la vivienda de Janssen. Aún recuerdo que el último día, uno de sus jefes, un italiano, dijo: "Puedo afirmar que es una fuga de hogar. Si estuviera en Pico, la hubiéramos encontrado" (Gilardenghi).

- Si siempre pensaron que Sofía estaba viva, ¿por qué rastrillaron el basurero con los perros?

- Para ver si podíamos encontrar el carro (en el que la niña vendía panes caseros) o el teléfono, ante la imposibilidad que hubiera tenido para llevarse el carro si se hubiera fugado (Afonso).

El informe psiquiátrico.

En un momento, los fiscales revelaron que el psiquiatra forense -no dieron el nombre- les comentó que si se trataba de un ataque sexual el panorama era "nefasto" porque debía haber novedades en 48 o 72 horas posteriores a la desaparición, dada la escasa logística que tiene una persona para retener a otra. Pero a su vez lo dejaron mal parado cuando acotaron que en un informe había escrito de que "no hay certezas de que (Janssen) padezca un trastorno de pedofilia" y que "no tenía trastornos de orden sexual".

- ¿No se perdió mucho tiempo en investigar un posible delito sexual intrafamiliar?

- Hay una denuncia muy fuerte contra el padre por abuso a una hija. Se evaluaron todas las hipótesis y nada hacía pensar en este final. Sin dudas, que la más fuerte era la de la fuga por el viaje de la abuela con su pareja al otro día de la desaparición, la pelea que Sofía había mantenido con su hermana, y que terminó con ella diciendo que se tenía que ir una u otra de la casa, los cambios de actitud que había mostrado en la escuela...

- ¿Hubo un pedido de la policía para allanar la casa de Janssen y la justicia no libró la orden de allanamiento?

- No. Eso que dijo (el subjefe de la Policía, Juan Domingo Pérez) es mentira. Incluso quedó pegado porque su propia fuerza lo desmintió. Y tampoco recibimos ese mapita (sic) (en alusión a la afirmación de la ONG Escuela Canina para Catástrofes de que el radio que había sugerido para un rastrillaje profundo incluía la casa de Janssen).

- ¿La policía cuestionó el trabajo de la justicia?

- No tendría que haberlo cuestionado porque el Ministerio Público dirige la investigación (Gilardenghi).

- Yo manejé los lineamientos de la investigación, junto a los otros fiscales (Aberásturi).

- ¿Quién tomó la decisión de liberar a Janssen a los seis meses?

- Fue una decisión de un juez de ejecución. Janssen no cumplió la pena en un instituto adecuado, sino en una comisaría, como tantos otros condenados. El Servicio Penitenciario Federal tiene un equipo técnico que brinda informes sobre el comportamiento de los internos, aunque esos informes son casi siempre similares. En las comisarías no hay equipos, sólo se le pide un informe al jefe y por eso el juez no contó con otros elementos. Además no estábamos hablando de un violador (Bongianino).

- ¿Cuál es la autocrítica del Ministerio Público?

- Con el final que tuvo la causa, no hubo tiempo para una autocrítica. Todo lo que teníamos que hacer, lo hicimos. Hasta seguimos la pista de un mentalista. Como fiscales, hicimos un muy buen trabajo (Aberásturi).

Al final, en otra muestra deslindar responsabilidades, se escucharon dos frases fuertes. Bongianino afirmó que "un fiscal no es un superhéroe" y Aberasturi acotó que "la verdad, es un desastre... trabajamos en una ratonera". Un diputado oficialista, apenas lo escuchó, le dijo a otro que estaba sentado a su lado: "Si viera nuestras oficinas..."

"No podemos hacer magia".

El diputado camporista Di Nápoli le hizo ver a Bongianino que tiene facultades para crear un registro de antecedentes de condenados por delitos sexuales, teniendo en cuenta que el Poder Ejecutivo aún no reglamento la ley que hace tiempo aprobó la Legislatura. "Si no hay presupuesto y recursos humanos, no podemos hacer magia", respondió el procurador.

El autor de esa ley, el marinista Mariano Fernández -que pareció molesto por la explicación- le inquirió si se necesitaba tanto dinero. "Un software. Aunque parezca sencillo, no lo es. Tampoco es cuestión de acumular datos", replicó el funcionario. Y de paso acotó que igual Janssen no hubiera estado registrado porque se requiere una condena de por lo menos tres años.

También dijo que, más allá de los nombres y antecedentes, se necesitaría un ADN de cada uno de los reos y que le había sugerido a la asesora legal de Gobierno, Daniel Vassia, un modelo de reglamentación. Una pregunta: ¿tanta infraestructura se necesita para mantener actualizado un listado de 50, 100 o 150 personas?

Las quejas por la falta de recursos económicos para el Ministerio Público Fiscal fueron un reclamo constante de Bongianino y del fiscal Aberásturi. El primero afirmó que "el staff jurídico es el mismo desde hace 54 años, un procurador y una secretaria letrada, cuando los demás organismos se agigantaron". El segundo pidió "más estructuras edilicias, más cárceles" y de pasó mandó un mensaje más directo que indirecto: "En General Pico se dictan cada el 80 por ciento de todas las condenas de la provincia. Eso muestra cómo estamos trabajando, aunque haya sólo cuatro fiscales y cada uno tenga dos secretarios".

Sin sumarios en la justicia.

Bongianino adelantó que no ordenará la apertura de un sumario interno a los fiscales. ¿Qué argumentó? Que eventualmente esa facultad es del Superior Tribunal de Justicia y no suya, y que el organismo más idóneo para ello es la Fiscalía de Investigaciones Administrativas. En el STJ, en cambio, replicaron que el procurador tiene facultades para iniciarlo. Mientras la pelota va y viene, hasta ahora solamente será sumariado un grupo de policías por decisión del gobernador Oscar Jorge.

"Fue una locura porque no tenía experiencia"

La fiscal del caso Sofía, María Noelia Afonso, reconoció que en estos dos meses se le cruzó por la cabeza la idea de que la pequeña de 12 años estaba muerta: "En un momento, durante una semana en que todo estuvo quieto y se cortó la información, todos pensamos lo peor, pero en ese mismo momento revertimos el pensamiento porque surgieron nuevos datos que nos llevaron a Mendoza y que estaban muy relacionados con una de las líneas investigativas".

Afonso estuvo ayer en Diputados y fue muy clara en sus expresiones. "Fue una locura (que quedara al frente de la causa) porque llevaba dos meses en el cargo y no tenía experiencia previa". Como ella es fiscal sustituta y está contratada, agregó que "aunque podría irme ahora, me quedaré hasta el 19 de diciembre a las 13 horas (cuando concluya el contrato) porque la causa es mía y va a seguir siendo mía hasta ese momento".

Pidió que sus colegas no sean enjuiciados, a sabiendas que ella no puede ser sancionada. "Ellos colaboraron conmigo durante treinta días, las 24 horas, durmiendo tres horas por día, sin ir a sus casas ni ver a sus hijos, aunque no tenían ninguna obligación. Llegamos a ir con nuestros autos, casa por casa, con un grabador y papelitos, buscando información".

La funcionaria aceptó que tuvo la última palabra en la investigación ("por ejemplo, pude negarme a que trajeran a los perros") y que, aunque avaló el rastrillaje, fue la policía quien lo organizó y definió el área.

- Una pregunta obvia. ¿pudo hacer algo más?

- No, y más viendo el resultado de ayer (por el miércoles), donde quedó determinado que la muerte ocurrió media hora después de la desaparición. Viendo eso, lo que hicimos o hubiéramos podido hacer, no hubiera cambiado nada.

Contó que la última vez que fue vista fue entre las 18.30 y las 19 del 31 de agosto cuando una amiguita le preguntó si la acompañaba. Pero ella se fue sola a su casa y cuando pasó frente a lo de Juan José Janssen, le ofreció venderle pan casero. El la llevó adentro y la mató entre las 19 y las 19.30.

- ¿Por qué dijo que la denuncia contra el padre de Sofía era más grave que las imputaciones a Janssen?

- Lo dije desde la tipificación penal, porque se trata de una denuncia por abuso sexual agravado (por ser supuestamente contra una hija).

- ¿Eso la llevó a pensar mucho más en el padre que en otra hipótesis?

- No, mucho más no,

- ¿La cuestión intrafamiliar fue la hipótesis principal?

- Tampoco, aunque sé que la familia piensa eso.

- ¿Por qué, entonces, fue la desaparición?

- Porque todo hacía indicar que tenía pensado irse de su casa.

- Desde el sentido común, ¿podía pensarse que una chica de 12 años se iría sola de General Pico?

- Daba para pensar que en un primer momento podía irse sola, pero que después necesitaría la colaboración de un mayor porque no contaba con medios ni recursos.

- Ante tanta gente que declaraba haberla visto, ¿no le llamó la atención que no pudieran hallarla en una ciudad relativamente chica?

- Sí, me llamó la atención. No cuando la gente decía haberla reconocido por una foto, pero sí cuando un vecino que vive en la esquina, y fue con ella a la primaria, declaró que la había visto. No podía descreer de ese testimonio. Y nos pasó en más de una oportunidad.

- Usted presenció la declaración de Janssen. ¿Le creyó?

- No hay otra posibilidad porque el relato se condice con datos que surgen de la investigación.

- ¿Dijo por qué la mató?

- Dio una explicación, una excusa, pero no puedo divulgarla.

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