El senador sostiene que si la mayor parte de quienes votaron en blanco y del medio millón de electores que no se presentaron a votar el 10 de julio se vuelca a su favor el domingo, va a ganar el ballotage. Sin embargo, las estadísticas no lo acompañan.
El candidato a la jefatura de gobierno porteño por el Frente para la Victoria (FpV), Daniel Filmus, en el acto de cierre de campaña en el bar Homero Manzi, ubicado en la esquina de San Juan y Boedo.
“Hay medio millón de personas que no votaron. Si logramos la mayor parte de esos votos, vamos a conseguir ganar el ballotage”, le dijo Daniel Filmus a Infobae.com.
Lo que plantea Filmus es tan cierto como improbable, si se toma en cuenta lo sucedido en los anteriores ballotages porteños.
En 2007, cuando también se enfrentaron Filmus y Mauricio Macri, acudieron a votar en la primera vuelta 1.801.835 porteños, es decir, el 70,04 por ciento del padrón de ese entonces.
En el ballotage, en cambio, votaron 1.758.887 (el 68,38% del padrón), es decir, unos 42.948 votantes menos.
En el 2003, en tanto, unos 1.814.120 porteños concurrieron a votar en la primera vuelta. Curiosamente, más que en las elecciones de este año. Y en la segunda vuelta que dio ganador a Aníbal Ibarra contra Macri, hubo una porción apenas mayor de votantes: pocos más de 16 mil porteños más (un 0,67%) que en la primera vuelta.
Un número muy lejano al medio millón de personas que espera Filmus para el domingo.
El cheque en blanco
“No se puede votar en blanco, nadie se puede quedar en la casa diciendo que no le preocupa el resultado electoral”, fue otra de las definiciones que bajó Filmus hoy, a horas de la veda.
En ese sentido, esta mañana se pudieron ver en la Ciudad unos afiches del Frente Grande en los que se afirma que “Votar en blanco es firmarle un cheque en blanco a Macri; ahora votá Filmus” (ver foto).
Es que el voto en blanco favorece a Macri por una simple razón: los votos positivos son los que cuentan y Filmus le debe descontar casi un 20 por ciento a Macri. Si los votos no van ni para el uno ni para el otro, el ganador seguirá siendo quien va primero, es decir, el líder del PRO.
Y las estadísticas tampoco favorecen al planteo de Filmus. En el ballotage de 2007 hubo 53.334 votos en blanco y 52.045 votos nulos. Entre ambos sumaron el 5,99 por ciento de la votación y duplicaron la cantidad de votos no positivos que había habido en la primera vuelta, cuando entre votos blancos y nulos se llevaron el 3,19 por ciento de la votación. Es decir que más de 100 mil personas que acudieron a votar al ballotage no eligieron ni a Filmus ni a Macri.
En 2003, en tanto, el porcentaje superior de votantes que acudió al ballotage sin haber acudido a la primera vuelta, fue opacado por el número de votos en blanco y votos nulos. Si bien como se explicó acudieron 16 mil votantes más que en la primera vuelta, unos 96.145 porteños no se volcaron ni por Ibarra ni por Macri.
Para el domingo, ese tipo de voto ya fue inducido por candidatos como María Eugenia Estenssoro, que adelantó que no votará ni por Macri ni por Filmus. En tanto que desde Proyecto Sur adelantaron ayer que tampoco se inclinarán por ninguno de los candidatos.




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