El Felipismo busca sobrevivir

El Felipismo busca sobrevivir
¿Qué queda del grupo político armado por Felipe Solá? Los laderos del ex Gobernador dicen que tienen una forma distinta de ver la política. El intento de sumarse al massismo para no desaparecer
Los seguidores de Felipe Solá expresan que el felipismo siempre existió, “aún antes de que Felipe Solá fuese Gobernador”, y que aún tiene vigencia, pese a la reducción de seguidores producida por el descenso del líder.

Los felipistas rememoran el protagonismo alcanzado en 2009, luego de las recordadas legislativas en las que, junto a Fran-cisco de Narváez y Mauricio Macri, derrotaron al espacio de Néstor Kirchner.

En ese momento el kirchnerismo le dijo en la cara a Solá que no existía. El ex Gobernador creyó que formar parte de Unión Pro podía demostrar lo contrario. Pero el acuerdo tripartito duró como un helado al sol; cada uno tomó caminos separados, y Felipe fue el más perjudicado. Es que su espacio había ligado pocos lugares en el reparto de cargos legislativos.

Eso, más la ruptura de Unión Pró, dejaron reducido al felipismo a Felipe, los diputados nacionales Roberto Mouillerón y Raúl Rivara, la senadora provincial Esther Barrionuevo, algunos dirigentes en el interior y poco más.

Según Solá, el quiebre con De Narváez y Macri se produjo porque “ellos dos hablaban de un país serio, moderno, y yo apuntaba a un país justo; son cosas muy diferentes”.

El felipismo expresa que lo que se formó en 2009 fue una alianza estrictamente electoral, como aconsejaba la circunstancia. “Lo que el pueblo quería en ese momento era que le ganáramos a Néstor Kirchner; bueno, nosotros le ganamos”, dice un integrante del espacio desde la primera hora.

El bloque en el Congreso de Peronismo Federal fue una especie de supervivencia, pero ese rejunte derivó en la fractura. Ya lejos de esas bancas, los felipistas dieron muestras de no querer estar tan enemistados con el Ejecutivo. Solá, que pasó de ser candidato presidencial a diputado raso, hoy buscará retener su banca con la ayuda de Sergio Massa, pero para ello hay que ver si el alcalde de Tigre lo adopta.

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