Para los médicos, la escasez de profesionales es responsabilidad del gobierno provincial
Reunidos en el hall del Hospital Zonal General de Agudos Dra. Cecilia Grierson, en Guernica, partido de Presidente Perón, los médicos no entendían cómo habían llegado a suspender la atención en la maternidad en ese centro de salud. Por año, nacen allí unos 2000 chicos, pero la escasez de neonatólogos generó que, a un mes de que termine 2013, sólo hayan parido unas 946 mujeres, contó a LA NACION el jefe de Pediatría, Edgardo Juárez.
"No tenemos quién recepcione a los bebes apenas nacidos y luego los cuiden", se quejan los profesionales en un pasillo.
La falta de neonatólogos en el Grierson es preocupante y data de diciembre de 2012. El hospital sólo tiene cinco profesionales para cubrir las necesidades de toda la semana, aseguraron los médicos. "Tampoco tenemos ecografistas y cardiólogos infantiles", agregó Norma Faravelli, integrante de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud provincial (Cicop).
Aunque fue duro tomar esta medida, los trabajadores decidieron suspender la atención programada de las embarazadas y destinar los pocos recursos humanos a ocuparse de las situaciones de emergencia.
Una semana atrás, el Hospital Enrique Erill de Escobar también tuvo que cerrar la maternidad porque no había neonatólogos que pudieran atender a los pacientes.
Para todos los médicos consultados por este diario, la falta de profesionales es responsabilidad del gobierno provincial.
Según los profesionales, la provincia paga poco y mal. Por un reemplazo de una guardia de 24 horas en el sector público se cobra 1800 pesos, mientras que en el ámbito privado pagan alrededor de 3000 pesos.
"Estamos siendo cada vez más castigados por la provincia. Y los legisladores están siendo cómplices de este acto", enfatizó el jefe de Neurocirugía del Hospital Fiorito, de Avellaneda, Jorge Procyk.
NI BARBIJOS SE CONSIGUEN
Al margen de los problemas edilicios, los médicos y residentes de los hospitales bonaerenses del conurbano están preocupados por la falta de personal y escasez de insumos. "Faltan barbijos y los insumos diarios se agotan rápido. Un gran problema es la ausencia de manómetros que nos permiten controlar a los pacientes a los que se les debe suministrar oxígeno. Eso en una emergencia puede ser fatal, ya que no podemos trasladar a los pacientes cuyos equipo no tienen este elemento", dijo a LA NACION el médico residente Luciano Melanesio, del Hospital San Martín, de La Plata. Los médicos aseguran que en las condiciones actuales no se puede brindar una atención de calidad..
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