Coincide con Sergio Massa y Hugo Moyano. El diputado nacional habla con La Tecla y se muestra crítico con el Gobierno y aguarda por el diálogo. Da detalles de su relación con Scioli y destaca que trabajará en la candidatura del tigrense
-¿Cómo ves esta actualidad de Argentina?
-En principio creo que el comportamiento de los diferentes sectores económicos es natural y racional. No hay que buscar enemigos ni ver fantasmas donde no los hay. Si un sector de la población compra dólares no es por una psicosis que hace que vaya atrás del billete verde, sino que se trata de una manera inteligente de conservar el valor del ahorro. Lo mismo pasa con el sector rural. Todos van a querer más. La cuestión está en cómo desde la política se articulan los intereses de los diferentes sectores para que confluyan en un interés común; por eso la importancia de que la economía esté subordinada a la política.
-¿Crees que esto de acusar de intento de golpe institucional a sectores y grupos económicos no es más que una excusa del Gobierno para sacarse de encima el problema?
-Por supuesto. A partir de los resultados de la mala praxis económica, el Gobierno llegó a tomar medidas que van en contra del relato que sostenía. Un claro ejemplo es la devaluación. El Gobierno tuvo palabras muy agresivas para sectores supuestamente de derecha que pedían por lo mismo. Se los llegó a acusar de desestabilizadores y golpistas. Un tiempo después, Nación llevó a cabo una devaluación del 20 por ciento en 24 horas. Ante la falta de buenas decisiones económicas, acusan y le pegan a la supuesta derecha.
-¿A Kicillof le quedó grande el cargo de ministro de Economía?
-No, Kicillof es el ministro que tuvo que ejecutar lo que, indefectiblemente, iba a pasar, por las malas decisiones que se tomaron. El cepo fue una determinación que durante un tiempo evitó la fuga de dólares, pero también hizo que el crecimiento del país sea menor. Indefectiblemente esto generó la aparición de un mercado paralelo, que cubrió la expectativa con respecto al dólar y derivó en la esperada devaluación. Las diferentes variables económicas estaban absolutamente desordenadas. Kicillof no tenía muchas chances de hacer otra cosa.
-¿Qué sacaste en limpio de ese encuentro con Massa en Pinamar?
-Sergio es un dirigente que entiende la Argentina, que entiende que hay que dialogar, que entiende que en democracia y en un país que pretende avanzar hacia horizontes de estabilidad económica y orden institucional se requiere del consenso y el acuerdo. Por eso el Frente Renovador es un espacio tan heterogéneo. Coincido con él en eso de construir a partir de las coincidencias, más allá de que hay diferencias que siempre van a existir. Después quedamos en dialogar profundamente sobre distintos proyectos, como es el caso de la democracia sindical, en el que vengo trabajando fuerte hace tiempo. También hablamos sobre el empleo joven y el incentivo a las Pymes para que generen trabajo, entre otros temas.
-¿Entonces por qué decidiste no formar parte del bloque del Frente Renovador?
-La idea es mantener un poco la identidad y la autonomía en la tarea legislativa. Con Omar Plaini formamos el bloque de la Cultura, la Educación y el Trabajo, pero eso no significa que no podamos articular con el Frente Renovador y, fundamentalmente, con Sergio Massa, que es la figura que se ha posicionado para ser una alternativa de cara a 2015; y por eso, desde mi lugar, voy a trabajar para construirla.
-¿Vas a trabajar por esa alternativa?
-Claro que sí. Antes de 2015 está 2014, pero vamos a trabajar fuerte. Siendo oposición te pueden surgir muchas propuestas, pero la capacidad de solucionar los problemas la tiene quien controla las herramientas institucionales del Estado. Desde mi lugar voy a construir para que esa alternativa sea la mejor de todas.
-¿Es Massa el principal presidenciable o, como dijo Moyano, hay que esperar un poco porque puede llegar a desinflarse?
-No es que desdiga a mi viejo, pero creo que en la política siempre hay que hacer apuestas. No digo que sea la única alternativa, pero mi apuesta va por Massa. El único que está pensando en una Argentina plural, de desarrollo, de república, federalismo, consenso y diálogo es el Frente Renovador.
-Algunos dicen que el Frente Renovador termina siendo un rejunte… ¿Hay en el espacio gente que no te caiga del todo bien?
-No, sería fuerte decir que no me cae bien. Hay gente con la que no coincido, pero es natural en la política. Cuando estaba en el FpV, más allá de mi apuesta por el espacio, había un 80 por ciento de gente con la que no coincidía. Al final eran tantos que decidí correrme. Quedarme hubiera significado ir en contra de mis convicciones. Naturalmente que en el FR hay gente con la que no coincido, como también hay conceptos con los que no coincido. Por el sector al cual representan, hay dirigentes con los que, indefectiblemente, voy a tener posiciones encontradas. Lo importante son las coincidencias.
-¿Daniel Scioli se encuentra entre esas personas con las que dejaste de coincidir en el FpV?
-No quiero personalizar.
-En un momento estuviste cerca del Gobernador, tuvieron reuniones...
-Fueron reuniones de trabajo, sobre todo en el último tiempo, a partir de la estatización de la autopista Buenos Aires-La Plata. La relación siempre fue institucional. En un momento formamos parte del mismo espacio, pero yo me fui y él sigue en el FpV. Eso no significa que deje de dialogar y trabajar en conjunto.
-¿El PJ dejó de ser importante, como dijeron Massa y Moyano?
-Quedó demostrado en los hechos. En 2011 el PJ no definió absolutamente nada con respecto a las candidaturas. En las elecciones legislativas del año pasado no tuvo ninguna incidencia. En términos doctrinarios e ideológicos, en el justicialismo no se discute absolutamente nada. ¿Cuál es la actualización doctrinaria que lleva adelante la formación del Partido Justicialista? ¿Cuál es la función que tiene el PJ en términos de discusión política dentro del universo político de la Argentina? Después de la derrota se decidió la reorganización del PJ bonaerense. ¿Qué incidencia tuvo eso en la política? El PJ no sirve para nada.





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