El juez Miguel Angel Caminos se refirió a las agresiones a la independencia de los jueces en distintos países de América Latina y la pretendida evaluación de los magistrados para seguir en su función.
Así lo puso de relieve a LA CAPITAL, en la mañana de ayer, el juez Miguel Angel Caminos, a minutos de ser elegido por sus pares como presidente de la Federación Latinoamericana de Magistrados (FLAM); anteriormente, ocupaba la vicepresidencia del organismo.
Comenzó señalando con relación a su designación que "me toca asumir el cargo en este momento en que tenemos una situación regional difícil, tanto para la Argentina como para otros países latinoamericanos ya que, con algunas diferencias, estamos atravesando por problemas agudos".
Después de exponer que"es también una alta responsabilidad este cargo, puesto que estamos reconocidos como órgano consultivo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), por lo que debemos cumplir con mayor compromiso nuestra labor" y que "nuestro objetivo es la total defensa de la independencia judicial aquí y en otros países", al responder a una pregunta se refirió a las naciones que calificó "más difíciles". Y en tal sentido, citó a Bolivia y Venezuela.
Sobre este último expresó que "allí hay una jueza que desde hace cuatro meses está presa en una cárcel común y sometida a las agresiones de las demás detenidas, por haber sólo cumplido con su función jurisdiccional. Eso fue por haber dictado una excarcelación que no le cayó bien al presidente, Hugo Chávez. También, hay otras situaciones en Bolivia".
Y subrayó: "Estos hechos constituyen un verdadero ataque no sólo a la independencia de los jueces sino también a la democracia. Pero lo que nos llama más la atención es que ningún gobierno se ha pronunciado en contra de estos hechos o los ha repudiado de algún modo".
"No hay ningún funcionario que sea tan evaluado"
Con respecto a la evaluación de los jueces, Caminos coincidió con las afirmaciones del titular de la Corte, Ricardo Lorenzetti, en el sentido de que "son evaluados diariamente" y enfatizó que "quizás no haya ningún funcionario de cualquier poder público que sea tan evaluado como un magistrado".
"Igualmente- hizo la salvedad- me parecería muy bien que el objetivo fuera otro, ya que los jueces tenemos obligación de capacitarnos. Para ello tenemos que seguir a los países más avanzados en este tema que en vez de sistemas de evaluación cuentan con sistemas de capacitación permanente".
En cuanto al establecimiento del límite de los 75 años para ejercer la magistratura, el presidente de la FLAM respondió que "esto figura en la Constitución de 1994. El ministro de la Corte, Carlos Fayt en su momento hizo un planteo, porque ese tema no estaba incluido en la convocatoria a la constituyente. Fue un agregado posterior. La Corte declaró esta cláusula inconstitucional, pero sólo en el caso Fayt".
"Sin duda- acotó- es un referente. El tema es que a los 75 años no cesan en su función, sino que tienen que pedir un nuevo acuerdo a fin de continuar o no".
Y al preguntársele su opinión al respecto señaló que "si hubiera sido incorporado esto correctamente a la Constitución no sería discutible. Creo que tiene que ver con el ciclo biológico de la persona. Me parece bien que a determinada edad se controle si está en condiciones de continuar en su cargo".
Los otros cargos
La nueva conducción de la FLAM quedó entonces integrada por Caminos (Argentina) como presidente; vicepresidente primera Mirinda Vicenti Nazario (Puerto Rico); vicepresidenta segunda, Cristina Crespo (Uruguay); secretario general, el presidente de la Federación Argentina de la Magistratura, Abel Fleming (Argentina); vocal 1º, Rafael de Meneses (Brasil); vocal 2º, Wilfredo Sagastume (El Salvador); vocal 3º, Abel Giménez Obando (Costa Rica).



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