La Eurozona discute la ampliación del fondo de rescate financiero

Los ministros de Finanzas de los países del bloque empiezan a debatir si refuerzan el aporte y los usos del fondo para socorrer a las economías débiles. Alemania se opone

Los ministros de Finanzas de los 17 países que conforman la zona euro se reúnen hoy para discutir la posibilidad de ampliar la dotación y los usos del fondo financiero activado en mayo del año pasado para salir al rescate de las economías en riesgo de bancarrota y que hoy totaliza 750.000 millones de euros (casi u$s 1 billón). Mientras Alemania y Francia plantean sus reparos a la medida, otros socios, como Bélgica, hablan de duplicar el monto.

En medio de la presión existente a Portugal y España, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, hizo la semana pasada un llamamiento a los estados miembro para que adopten una decisión en este sentido “como muy tarde” en la cumbre de líderes de la Unión Europea del 4 de febrero, en un movimiento que fue también apoyado por el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, y el Fondo Monetario Internacional (FMI), los otros dos grandes aportantes.

Trichet llamó la atención sobre la necesidad de mejorar de manera “cuantitativa y cualitativa” el diseño del fondo de rescate, permitiendo una “máxima flexibilidad” a la hora de cumplir su mandato de ayudar a los países con problemas de financiación. El BCE aboga por permitir que el fondo compre bonos soberanos de los países periféricos de la zona euro como medida para amortiguar las subidas de los mismos, así como un incremento de la capacidad real de financiación del fondo y el recorte de los elevados intereses que deben pagar los países receptores de ayuda. La entidad ya tiene un programa de compra de deuda de los países afectados pero ha avisado que éste es temporal.

Otra de las opciones que será discutida por los ministros de Finanzas europeos es el uso del fondo de manera preventiva, según señaló la ministra de Finanzas francesa, Christine Lagarde. Este uso preventivo podría articularse mediante la concesión de líneas de crédito sujetas a menores condiciones que las aplicables al programa de asistencia habitual, explicaron fuentes europeas.

El fondo de rescate creado por los países de la zona euro está dotado hoy de 750.000 millones de euros: 440.000 millones aportados por la Eurozona, 250.000 millones por el FMI y 60.000 millones de la CE.

Sin embargo, la UE admite que la capacidad del mismo es menor, debido a que necesita mantener una cantidad de capital (190.000 millones de euros) como garantía para tomar prestado en los mercados.

Para el ministro belga de Finanzas, Didier Reynders, duplicar los recursos hasta 1,5 billones de euros “sería un objetivo absolutamente razonable”.

Pero Alemania, el principal país garante del fondo, expresó su oposición a un aumento “ahora mismo” y aun menos de forma preventiva, aunque el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, sí mencionó que podría ser necesario incrementar el monto real disponible.

Francia también cuestionó la “urgencia” de tomar una decisión que calificó de “prematura”, sobre todo luego de que tanto Portugal como España realizaran con éxito la semana pasada una emisión de bonos.

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