Las obras apuntan a ordenar el tránsito y a los peatones en una zona clave para la movilidad. Además, cambiaron las paradas de colectivos y renovaron las luminarias.
Los trabajos demandaron poco más de siete meses, $ 25 millones de inversión y el trabajo en conjunto de varias áreas: Jefatura de Gabinete a través de la Subsecretaría de Transporte, los ministerios de Espacio Público y Desarrollo Urbano y AUSA. Y son, según dijo ayer Mauricio Macri en la presentación para la prensa, la segunda etapa de recuperación del área central. “Este es un lugar neurálgico, casi 400 mil personas pasan por día por Retiro y un millón por el Microcentro: esas personas son, en su mayoría, los que van a poblar todas estas manzanas que estamos interviniendo. Por eso acá tuvimos objetivos múltiples: ordenar cruces peatonales para que sean más seguros, accesibles y cómodos, mejorar las dársenas para las paradas de colectivos, que ahora son más amplias, y también hacer que todo el entorno sea más amigable”, detalló el funcionario.
Ayer, horas antes de la inauguración, todavía había obreros terminando detalles, pintando cordones y marcando los pasos peatonales que ahora están elevados. Ese pequeño cambio fue pensado para “mejorar la seguridad de los peatones en los cruces, pero también como reductores de velocidad para los vehículos”, explicó Guillermo Dietrich, subsecretario de Tránsito y Transporte.
El cambio se ve: desde que fueron construidos el flujo de gente se fue ordenando solo por esos lugares, cuando antes se veía desordenado y disperso, y hasta en peligro frente el tránsito de vehículos y colectivos. No es un detalle menor: en Retiro confluyen tres líneas de trenes (el Mitre, el Belgrano Norte y el San Martín), 28 líneas de colectivos, la línea C de subte y la terminal de micros. Además funcionan las paradas del sistema de alquiler gratuito de bicicletas y las estaciones saludables, donde se pueden hacer chequeos médicos, y todo el movimiento que va hacia el Puerto y los tribunales de Comodoro Py.
El piso también tuvo su impacto: se ensancharon las veredas, en las zonas de cruce se colocaron adoquines nuevos, se demarcó cada uno de los pasos en las esquinas y se pusieron bolardos para ir guiando a los peatones. Además se plantaron árboles y plantines y se renovaron semáforos y luces. Para eso se trabajó fuerte en el orden del espacio público: se levantaron 200 puestos de venta ilegal que ocupaban los frentes de las terminales desde Libertador hasta Antártida Argentina y en ese espacio ganado también se hicieron varios cambios: se instalaron bicicleteros y las llamativas cintas transbordadoras frente a la terminal del San Martín.
Otro cambio que ahora aporta más seguridad al peatón es el nuevo puente construido para unir la terminal de micros con Comodoro Py. Su uso será clave porque es un lugar donde la avenida se ensancha y había muchos accidentes. Para Chain, ministro de Desarrollo Urbano, el objetivo es trabajar hacia una ciudad “que antes que nada dé prioridad al uso, que sea humanizada según la demanda y no según el diseño de un arquitecto”. Para eso, se seguirá trabajando, según anticipó, en todo el eje Constitución-Retiro, pero no solo hacia el Bajo. “Este plan da un aval enorme para cerrar esta segunda etapa y redondear todas estas manzanas, que van a ser un lugar muy buscado para vivir”, dijo el jefe de Gobierno, Mauricio Macri. Y anticipó que después de esta experiencia ya están analizando peatonalizar otros barrios.


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