"Esta conducción del radicalismo fracasó"

En un mano a mano, el intendente de San Isidro criticó duramente el rol que tuvo (y tiene) la dirigencia de la UCR dentro de Cambiemos. Palos para los diputados radicales y su futuro tras su último mandato.

Gustavo Posse hizo un alto en la gestión y dialogó con La Tecla. Se mostró crítico con la conducción provincial de su partido pero con esperanzas en la reconstrucción de la UCR bonaerense.

-¿Cuáles son los nuevos desafíos que se le presentan después de cinco períodos como intendente?

-Ingreso al sexto período con el deseo de que el Municipio siga creciendo, llevando adelante un plan maestro que tuvo en cuenta qué era lo prioritario y qué lo accesorio. Hicimos gran parte de la infraestructura del lugar. 

-¿Y qué era lo prioritario?

-Primero teníamos que hacer todo lo que era por debajo del suelo. La no inundabilidad, reforzar las cuestiones de energía, preparar la ciudad en materia de salud; es decir, tener el agua corriente potable y encauzar el agua de líquidos cloacales.

-¿Y cómo quisiera terminar?

-Este es un municipio absolutamente comprometido presupuestariamente con la educación y la salud. El desafío ahora es proseguir con la tarea de infraestructura, seguir completando el distrito, prepararlo para el crecimiento y que éste sea armónico con el medio ambiente y sustentable, pero vivirlo cada vez mejor.

-¿Cómo cree que seguirá su vida política después de la gestión?

-Esto es como en el fútbol: tenés que venir de un club grande, éste (el municipio de San Isidro) lo es. Le tiene que ir bien al municipio y a vos, entonces sos seleccionable. Lo mío no va a andar por el lado del glamour, sino que va a andar por el lado de la gestión. 

-¿Está pensando en ir por la Provincia o algo más arriba?

-Pienso que tengo que estar totalmente concentrado en el Municipio. Que dentro del voto de la gente está sostener este espacio político. Y para sostener este espacio político, cada uno de los partidos integrantes, fundamentalmente el radicalismo y el PRO, tienen que estar fuertes y organizados. En el caso nuestro, es la renovación dentro del radicalismo de la provincia de Buenos Aires. 

-¿El radicalismo no tuvo el lugar que merecía dentro de Cambiemos? 

-No es responsabilidad del PRO, so-lamente. Al otro día del cierre de la Convención de Gualeguaychú de 2015, en la que costó muchísimo esfuerzo para que el partido quedase entero, el equipo de comunicación del PRO agradeció al radicalismo por el apoyo a Mauricio Macri, y aclaró que, en caso de ser gobierno -de hecho faltaba muchísimo-, iba a ser un gobierno partidario del PRO. Y fue así, tanto en la Nación como en la Provincia, fue un gobierno del PRO. 

-¿Entonces cree que fue más error propio que ajeno?

-Si participás de una coalición pero aparte tenés la misma cantidad de legisladores más o menos que el PRO, ¿Por qué razón no vas a participar del gobierno? ¿Estaba tan abastecido el PRO de la provincia de Buenos Aires de cuadros políticos y técnicos como para tener toda la Provincia y cubrirla y que no hubiese un solo radical? Entonces, la responsabilidad no es del PRO, la responsabilidad es de la conducción del radicalismo, que fue una conducción sumisa, servil y que desembocó en algo que no le sirvió tampoco al PRO. 

-¿Sus pares coinciden con esto?

-Coinciden todos. Podemos estar alineados juntos internamente o no, pero coinciden todos.

-Viendo lo del bloque Cambio Federal, ¿Hay lugar para una tercera posición? 

-No, no. Lo que no puede haber es que en un espacio político se le impongan las cosas a alguien. Y lo que sí tiene que haber es que cada partido se organice respecto de cómo va a ser su renovación, si la hacen o no. Tengo en claro cómo tenemos que hacer en el radicalismo de la provincia de Buenos Aires. 

-¿Y el radicalismo estuvo a la altura de las circunstancias?

-Esta conducción del radicalismo fracasó. Fracasó porque al radicalismo lo volvió dócil, inclusive para María Eugenia, que, de alguna manera, también es responsable de esa docilidad. 

-¿Cuál fue el problema?

-Es un problema común en política, incluso en los grandes gobiernos. Se forma un grupo de colaboradores con los cuales uno se siente cómodo pero que no están a la altura del requerimiento que hay que tener. En el caso del radicalismo fue eso, lo volvieron dócil, y esa comodidad hizo que el radicalismo no pudiese traccionar en un lugar donde nosotros teníamos mucho para aportar.

-¿La UCR tiene que seguir dentro de Cambiemos?

-La gente nos dio el voto, que tiene un ADN que está en las marchas de 2012 y 2013. Ese espacio lo da la gente. Se puede llamar Cambiemos o de otra manera, hoy es de Cambiemos. Ese espacio donde está la voluntad de estar juntos, te lo da la gente. Esas son fuerzas centrífugas: si vos no estás bien colocado en el centro y bien agarradito, esas fuerzas te sacan. A la pregunta de si hay lugar para terceras fuerzas, yo te digo que no. Lo que hay es para trabajar desde adentro, con buena fe, para que las cosas sean cada vez mejores.

-¿Cómo se construye oposición de ahora en adelante?

-Hay un equipo de intendentes muy bueno. Se lograron muy buenas elecciones en los lugares donde se perdió. Esta vez fue increíble, hubo lugares donde se perdió con el 43 por ciento.

-¿Y dónde se debe construir?

-El Foro de Intendentes radicales fue un buen lugar, y el Foro de Cambiemos, también lo fue. Hay un muy buen equipo para el armado de esos foros. Lo que hay que reforzar son los distritos. 

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