Espinoza se juega por Scioli y se le abre la interna en La Matanza

Los vaivenes de Insaurralde con el Gobernador le abrieron la puerta para mostrarse como opción a la Gobernación. Pero sus movimientos y señales -incluyen pintadas en las autopistas- desataron la respuesta del peronismo local, desde donde potencian a Magario para sucederlo en la intendencia.

Como viene informando Letra P, el doble juego de Martín Insaurralde de acercamiento-alejamiento tanto de Daniel Scioli como de Sergio Massa, le valió al lómense una devastadora ráfaga de fuego amigo cuando tanto el Gobernador como Carlos Kunkel le advirtieron que pasó de coronel a sargento de línea: Scioli dijo que  tiene muchas posibilidades de ser Gobernador de la Provincia, aunque remarcó que “tiene que ir a la interna“. Y Carlos Kunkel, referente del kirchnerismo legislativo puso en duda su continuidad en el bloque K.

Conocedor del momento que vive Insaurralde, Fernando Espinoza, intendente de La Matanza y titular del PJ provincial, cimenta con distintas movidas sus propias aspiraciones de ser el sucesor de Scioli.

Palos al matancero

Es una historia que viene desde hace tiempo. Hasta poco antes de las PASO del 2013, Espinoza tenía un pacto con Scioli que tenía como contraprestación el apoyo del Gobernador para ser su heredero.  Pero con la bendición de Cristina a Insaurralde, y la designación de Verónica Magario como 3ª candidata a diputada sus planes se frustraron.

Espinosa se había anotado como candidato testimonial en la lista corta local –contradiciendo la orden de la Casa Rosada- y sufrió también por eso varias caras serias y corte de recursos.

Su candidatura testimonial le valió entonces un doble castigo: con Insaurralde no sólo se caían sus acciones para ser futuro Gobernador, sino que también lo bajaron de la lista a diputados nacionales y en su lugar Cristina nominó a Verónica Magario tercera en la boleta bonaerense de candidatos a diputados nacionales.

Magario por entonces presidía el Concejo Deliberante de La Matanza, a donde llegó a la militancia y a la gestión de la mano de Alberto Balestrini.

La interna en La Matanza

El matancero no se rindió. Aprovechó los primeros trastabilleos de Insaurralde y renovó su movida provincial en ocasión de la normalización del PJ bonaerense. Pícaro, impulsó el ingreso de Wado de Pedro y de José Ottavis en el partido para mostrarse afín de la Casa Rosada.

Así las cosas, Espinoza sabe que tiene un rol protagónico que lo puede catapultar. Eje sustancial en el Partido Justicialista bonaerense, el jefe comunal matancero conserva latente su idea de competir el año que viene en las PASO del Frente Para la Victoria (FPV) y cuenta para ello con Cristina Álvarez Rodríguez como eventual compañera de fórmula.

Las autopistas de acceso a la Ciudad de Buenos Aires aparecieron esta semana con pintadas de Espinoza intercaladas con las de Scioli. Surfeando la ola naranja, envió hace unos días los concejales Pedro Ramírez,  Rotilio “Tilo” Chamorro, Daniel Villalba y Juan Osorio a la quinta “La Ñata” para participar de una velada de box.  Cerca de la medianoche irrumpió en el lugar el propio Espinoza, ocupando el primer lugar junto al Gobernador y sentando a los ediles en la primera fila.

Como contrapartida a su jugada personal, desde el Frente Unidad Peronista (FUP) matancero empezaron a impulsar a Magario como su reemplazante en la Comuna. Según el periódico local Noticias con Objetividad, el dirigente de la CTA de La Matanza, Federico Miguel, le metió presión al intendente al asegurar que “Verónica Magario será la próxima Intendenta”, coartando la jugada de Espinoza de repetir en la Comuna en caso de salir mal su jugada provincial.

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