El FMI espera déficit fiscal de 3,5% del PBI este año, pero Cristina rechazó bajar gasto

Desde el Fondo reclamaron “normalizar la relación con los acreedores”. El Gobierno aprovechó para volver a disparar contra la entidad multilateral

El Gobierno argentino y el FMI volvieron a protagonizar ayer un contrapunto respecto a la política económica del país. El organismo que dirige el francés Dominique Strauss Kahn divulgó el informe de “Perspectivas Económicas para las Américas” en el cual vaticinó que la Argentina tendrá este año un déficit fiscal consolidado (sumando la Nación y las provincias) de 3,5% del PBI. Horas después la presidenta Cristina Fernández pareció responderle al Fondo cuando aseguró que “gracias a la expansión del gasto fiscal” el país logró crecer 9% en los últimos 12 meses.

“La expansión del gasto fiscal durante el 2009, que muchos lo relacionaban con caídas del superávit o crecimiento del gasto, era sostenimiento de la actividad económica para poder crecer al 9% en estos últimos 12 meses”, sentenció la mandataria al participar del acto en la localidad bonaerense de Mercedes.

En la misma línea, la ministra de Producción, Débora Giorgi, señaló irónicamente que “el FMI continúa recomendando la receta acertada para volver al 2001”. Y consideró que el organismo “debería tener memoria y recordar que con sus recetas de ajuste nos llevó a la desindustrialización, a una tasa de desempleo del 25% y a endeudamiento creciente”.

Ayer, al divulgar el informe, el FMI volvió a pedir a los países de América Latina que moderen la demanda interna para evitar el riesgo de sobrecalentamiento, inflación y deterioro de la cuenta corriente. Y sugirió “desacelerar la expansión del gasto público”, como “primera línea de defensa” ante el fenómeno.

Según el documento –que fue presentado en Bogotá, Colombia– las “condiciones externas muy favorables” para algunas naciones de la región y el “fácil acceso” al financiamiento pueden generar excesos.

Las precisiones del Fondo sobrevienen un día después que el ministro de Economía, Amado Boudou señalara que “por suerte le pagamos y, por eso, chau FMI, tus recomendaciones no las queremos”.

Del otro lado, el chileno Nicolás Eyzaguirre, Director de Departamento Occidental del FMI consideró ayer desde Bogotá que “para la mayoría de los países de América del Sur, lo más importante es evitar que la demanda y el financiamiento, de por sí positivos, creen riesgos debido a posibles excesos”. También mencionó como un desafío, adoptar regulaciones prudenciales a nivel de los sistemas financieros, para evitar las burbujas crediticias.

Asimismo, el Fondo pidió a los países de la región “fortalecer el clima de negocios” y reclamó que Argentina normalice su relación con el Club de París y demás acreedores. “Las políticas intervencionistas están restringiendo el potencial de crecimiento de estas economías y exponiéndolas a una mayor fragilidad fiscal y financiera. En el caso de Argentina, por ejemplo, mejorar el acceso a los mercados internacionales exige avanzar en los esfuerzos para regularizar las relaciones con los acreedores”.

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