Con la unificación de varios proyectos de declaración, la Cámara de Senadores de la Nación aprobó anoche una resolución en la que repudia enérgicamente los ataques y amenazas sufridos por periodistas y medios de comunicación durante los últimos días. Si bien el senador por Jujuy Guillermo Jenefes condenó los escraches a los periodistas, se cuidó de poner a salvo del escándalo al Gobierno de Cristina Fernández.
En otro tramo de su discurso, Jenefes señaló "también expresé que apoyaba este dictamen de comisión, destacando claramente, que los hechos de violencia, intimidación, hostigamiento y persecución que menciona este proyecto de declaración provenían de fuentes o manos anónimas y cobardes, que se escudaban en el anonimato para agredir a periodistas, y que ello era absolutamente inaceptable".
El dueño del multimedio más poderoso de la provincia dejó a salvo de todo cuestionamiento la figura de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al precisar que "dejé claramente sentado que rechazaba cualquier imputación de responsabilidad hacia el Gobierno de nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Y dije que pedir -si bien esto se trató informalmente- que venga la autoridad de aplicación, el señor Mariotto, o que se incluya en la resolución un pedido para que la presidenta de la República impida una marcha que se va a realizar mañana, no contaba con mi apoyo ni con mi conformidad".
Esta parte del discurso del senador fue interpretado por observadores de los medios como un reaseguro para la reconversión tecnológica y expansión de la señal de Canal 7 de Jujuy, que ahora utiliza un subida satelital para llegar a cualquier punto de la provincia, apoyado en el último tramo por repetidoras y sistemas de televisión por cable.
"Es importante que el Senado de la Nación efectúe repudios a cualquier acto de intimidación, violencia u hostigamiento hacia cualquier periodista o medio, sin ponernos en la posición de que tal o cual medio o tal o cual funcionario están involucrados en esos hechos -remarcó Jenefes, quien agregó luego- personalmente, he negado la participación de gente del Gobierno. He dicho -esta es mi opinión personal- que, en la marcha convocada para mañana (por hoy), a mí no me representaban ni Hebe de Bonafini, por quien tengo un gran respeto, ni algunos lenguaraces, como D’Elía o, en el caso de mi provincia, Milagro Sala. Yo represento al pueblo de mi provincia, Jujuy, y lo que quiero es que pongamos cuidado en que la libertad de expresión se respete en la República Argentina".
No llamó la atención el énfasis puesto por el legislador en ese tramo de su alocución, en particular contra Milagro Sala, habida cuenta que desde hace dos días, la organizació social que lidera la piquetera K, mantiene cortado el tránsito vehicular en la cuadra donde está ubicado el hotel Howard Johnson Plaza Jujuy. Las organizaciones sociales tomaron las dependencias del Instituto de Viviendas de Jujuy, ubicado junto al frente del lujoso hotel, en reclamo de seis millones de pesos que la institución les adeudaría por obras realizadas.
Reiterando su respaldo al Gobierno nacional, el legislador argumentó "saquemos la resolución tal cual ha sido aprobada, porque si empezamos a querer determinar responsabilidades hacia el gobierno de la Nación, vamos a entrar en un debate que no es el que corresponde". "Respetemos lo que dice el proyecto de declaración -remarcó- que no efectúa imputaciones ni acusaciones, sino una reflexión del Senado de la Nación en el sentido de que se respete plenamente el derecho a la información y la libertad de expresión reconocido en nuestra Constitución Nacional y en distintos tratados internacionales con rango constitucional".
Abogó luego por que en el país exista el diálogo "nos debemos escuchar. Desde hace tiempo digo que entre los argentinos, muchas veces, no nos escuchamos, pues la pasión o el oportunismo político llevan a que, en uno u otro sentido, desde cualquier partido político, se efectúen apreciaciones que no ayudan a salir de un clima enrarecido".
"Debemos retornar a un clima en donde exista el debate de las ideas, de las posiciones, de cada una de las propuestas que los diferentes partidos políticos tienen para la República Argentina, sin agravios, sin acusaciones y sin ningún acto de violencia. Hacer actos con panfletos o con pancartas anónimas son actos cobardes, repudiables y que debemos tratar de que no se repitan en la República Argentina, sin imponer por ello responsabilidad al Gobierno de la Nación. Digo esto porque el Gobierno de la Nación, el que gobierna hoy la República Argentina, es el que más se perjudica con estos actos, porque cuando ocurren estos hechos, lo más fácil es echarle la culpa a quienes gobiernan. Y muchas veces, no tiene absolutamente nada que ver el gobierno de la Nación, sino que hay oportunistas o gente que quiere un clima enrarecido, que no quiere un clima de democracia plena y de respeto en la República Argentina".




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