El faltante se debería a las reiteradas heladas que hubo a lo largo del territorio nacional en el invierno pasado.
“Sabemos que se trata de una medida lamentable, tanto para la gente como para nosotros, ya que nos vemos perjudicados quienes producimos el pan como quienes lo consumen, pero la bolsa de harina está casi al doble de lo que se conseguía hace una semana y además tampoco se la está consiguiendo fácilmente”, explicó el referente de los panaderos jujeños Antonio Asmuzi. “Hace una semana la bolsa costaba hasta 238 pesos, y ahora el precio casi roza los 400 pesos”, precisó.
El aumento es generalizado en todo el país debido a que los molinos nacionales argumentaron que hay faltante de trigo.
La nueva lista de precios comenzará a aplicarse en la semana. Los valores variarán en cada comercio.
De acuerdo con el dirigente, el aumento no sería definitivo porque “la suba se debe a la actual escasez de trigo”, y considerando que se espera que en la segunda semana de noviembre ya esté disponible la nueva cosecha “la situación podría normalizarse”.
De acuerdo con reportes nacionales, la sequía afectó gravemente la siembra que se extendía en el litoral, centro y sur del país, entre un 30 % y 50 %. “Por lo que nos dijeron, se estipulaba una merma de 6 millones de toneladas aproximadamente”, detalló Asmuzi.
Consultado por la posibilidad de acordar algún subsidio o convenio con el Gobierno para moderar los precios, el referente explicó
“son disposiciones que nos exceden, porque nosotros dependemos de lo que se dispone a nivel nacional, si nos venden caros los insumos es insostenible mantener la producción diaria para nosotros”.
Evaluación de la situación
Las panaderías del centro de la ciudad hasta ayer no habían hecho modificaciones en sus precios, pero empresarios coincidieron en que la suba se realizaría en el transcurso de la semana, ajustándose a una lista de precios que sugiere el kilo de pan a 22 pesos, pero habría variaciones entre los distintos comercios.
En el centro de nuestra ciudad el pan mignon por ejemplo, se consigue entre 17 y 20 pesos actualmente, salvo algunas panaderías que no habían aplicado el último aumento, ofreciendo el kilo a $ 15,50. Estos últimos son los que más afectados se ven por la situación.
Algunos empresarios panaderos, expresaron su preocupación por la situación ya que si bien ya estaría por salir la cosecha de noviembre, no sólo la harina es la que aumentó, sino que hay una suba generalizada en distintos insumos como la grasa y, en cuanto a la mano de obra, ya que también subieron los sueldos de los trabajadores.
Además, a este panorama se suma el hecho de que después de noviembre comienza la preparación de productos de panificación estacionales como pan dulce y budines.
De acuerdo con los empresarios consultados, hay productos como las nueces o frutos finos que ahora están costando el doble de lo que valían el año pasado en la misma época.
El susto al bolsillo
Asimismo en las panaderías el aumento llega con mala cara, ya que según explicó un empresario del rubro, la gente “se asusta” o “se indigna” con los aumentos, entonces “durante la semana que se hace la suba no vienen a la panadería, y recién después de unos días es como si "se hicieran la idea’ y la situación se normaliza”. Pese a que la situación se estabiliza luego del aumento y que “esta suba es por la escasez de la harina”, el empresario refirió que “es notable la merma de clientes del año pasado a éste”.
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