Vilma Martínez envió una comunicación diplomática a Washington durante la pelea entre el Gobierno y Redrado. Dijo que los K manejaron el tema con “furia y paranoia”
“Apenas días después de que el Gobierno argentino arremetiera contra Valenzuela (Arturo, Subsecretario de Estado de Estados Unidos para América Latina) por hacerse eco de las preocupaciones que le hicieron llegar representantes de compañías estadounidenses, sobre la inseguridad jurídica argentina, los Kirchner procedieron a probar la verdad de esas preocupaciones”, es el texto que sigue.
El cable de la delegación norteamericana en el país, a cargo de la embajadora Vilma Socorro Martínez, publicado por el matutino español, indica también que la remoción de Redrado a comienzos de 2010 se produjo “desacatando abiertamente las prerrogativas del Congreso, que como está legalmente establecido, intentan evitar que el Gobierno disponga a voluntad de las reservas del Banco Central”.
También considera que ante la acción de la Justicia a favor de la restitución de Redrado en el cargo, “los Kirchner y sus asociados responden con la misma furia y paranoia observada durante el conflicto agrícola del 2008”. Todas son consideraciones de la embajadora, Vilma Socorro Martínez. “Una vez más, la insular toma de decisiones de los Kirchner transformó una disputa sobre política económica en una crisis política”, concluye la diplomática.
Además, otro cable publicado en el diario da cuenta que Redrado no renunció a la presidencia del Banco Central sino que fue despedido por el Poder Ejecutivo. Puntualmente, por el ministro de Economía, Amado Boudou.


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