El año electoral comenzó en la noche del lunes último en Pilar con el primer encontronazo de militantes a cargo de pegar afiches de campaña.
Los primeros afiches que se vieron fueron los de Felipe Solá, los cuales permanecieron tal cual los ubicaron sus pegadores, el exgobernador bonaerense no sufrió la “censura” del despegue.
Pero los que no corrieron la misma suerte, fueron los carteles del concejal del Frente Renovador Peronista, Gustavo Trindade, que duraron apenas algunas horas.
El concejal, que tras ingresar al Honorable Concejo Deliberante (HCD) por la ya caducada Unión PRO, alianza que habían acordado Mauricio Macri y Francisco de Narváez, buscará renovar en las legislativas de octubre próximo, había dado el puntapié inicial.
Con los denominados columneros, afiches angostos y largos que se pegan sobre los postes, de fondo negro con su apellido en grande, el logo que usa el jefe comunal de Tigre, Sergio Massa y la inscripción Camaño (Graciela, diputada nacional) conducción, el edil abrió el juego.
Despegar
A las pocas horas de haber sido colocados los afiches de Trindade ya no estaban y la lupa se fijó sobre militantes zuccaristas que recorrían las calles blanqueando paredes.
Incluso, algún allegado al concejal, señaló a El Diario: “hasta nos sacaron los que habíamos colocado en nuestra básica”.
Todo terminó con un encuentro entre los encargados de la pegatina y los acusados de despegarlas en una estación de servicio de Panamericana y la avenida Tratado del Pilar.
Si bien la discusión no pasó a mayores, el movimiento llamó la atención de quienes por esas horas de la noche transitaban por la zona.
Como los futbolistas, consultado por El Diario sobre lo sucedido el concejal prefirió dejar todo dentro del “terreno de juego”.
“Cosas de la política, no pasó nada más que eso”, remarcó Trindade. En tanto, desde el Municipio, las fuentes consultadas prefirieron desentenderse del hecho y allí nadie sabía nada.





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