EE.UU. busca salvar las negociaciones de pazentre israelíes y palestinos

Dos polémicos anuncios de la Autoridad Nacional Palestina y del gobierno de Netanyahu amenazan el diálogo que auspicia la Casa Blanca
Los esfuerzos diplomáticos de la Casa Blanca por alcanzar un acuerdo que extienda las negociaciones entre palestinos e israelíes sufrieron ayer un duro revés cuando dos polémicos anuncios de Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) pusieron en vilo el viaje del secretario de Estado, John Kerry, a Jerusalén y Ramallah.

En medio de rumores del inminente colapso de las negociaciones, el Departamento de Estado confirmó ayer que Kerry regresará hoy a Medio Oriente para impulsar el proceso de paz y aseguró que Estados Unidos seguirá trabajando con israelíes y palestinos.

"El secretario Kerry regresará mañana [por hoy] a la región para las conversaciones de paz adicionales sobre el proceso de paz", afirmó la vocera del Departamento de Estado, Marie Harf. La funcionaria evitó confirmar si el presidente de la ANP, Mahmoud Abbas, había cancelado la reunión prevista para hoy con Kerry.

Según el diario The Washington Post, que citó a un funcionario del Departamento de Estado no identificado, Kerry, que ayer se encontraba en Bruselas, donde asistió a la reunión de cancilleres de la OTAN, había cancelado el viaje a la región.

"Hemos visto esos comentarios", se limitó a decir Harf, que pidió a ambos bandos que guarden la "compostura". "Seguiremos trabajando con ambas partes. Nuestro equipo está allí sobre el terreno", dijo la vocera.

Según los medios norteamericanos, Kerry habría suspendido su gira después de que Abbas firmó unos 15 tratados de adhesión de la ANP a agencias de la ONU.

La prensa israelí y la palestina consignaban ayer que la iniciativa de Abbas, transmitida por televisión, además de presionar a Israel y a la comunidad internacional, apuntaba fortalecer su liderazgo dentro de las fuerzas políticas palestinas.

Durante la mañana, en tanto, el gobierno de Benjamin Netanyahu emitió 700 nuevas licitaciones para viviendas en un barrio de Jerusalén sobre la Línea Verde, es decir, las fronteras de 1967, una política expansionista sobre los territorios palestinos rechazada por la comunidad internacional.

Presionados por Kerry, palestinos e israelíes retomaron ayer las negociaciones directas en Jerusalén en busca de un acuerdo mínimo que salve el diálogo y lo prolongue hasta principios de 2015.

Tras una larga noche y una intensa mañana de reuniones y llamadas telefónicas, el jefe de la diplomacia estadounidense voló ayer a Bruselas para participar en la reunión de la OTAN con la esperanza de que a su vuelta, hoy, el proceso se haya encaminado.

"Lo importante es mantener el proceso en movimiento y encontrar la manera de ver si las partes están preparadas para avanzar", declaró Kerry en Bruselas tras la reunión con sus pares de la OTAN.

"Es completamente prematuro sacar esta noche [por ayer] ningún tipo de conclusión sobre cómo están las cosas en este momento a fin de mantener la cabeza fría sobre el proceso" de paz, indicó Kerry, que volvió a insistir en que se trata de un recorrido "difícil, emocional, que requiere enormes decisiones, algunas de gran dificultad política".

COMPROMISOS

En las negociaciones de paz, que comenzaron en julio pasado y para las que se estableció un plazo de nueve meses que está a punto de expirar, los palestinos se comprometieron a no tomar ninguna iniciativa en el ámbito internacional para buscar el reconocimiento como nación soberana.

A cambio, Israel prometió congelar la extensión de asentamientos en los territorios palestinos y liberar a 104 prisioneros palestinos. Sin embargo, el último grupo de 26 detenidos no fue liberado a fines de marzo como estaba previsto, ya que el gobierno de Netanyahu consideró que no existía razón alguna para hacerlo si Abbas se niega a prolongar las negociaciones más allá del 29 de abril.

También sobre la mesa de negociaciones se encuentra la eventual liberación de Jonathan Pollard, el espía preso en Estados Unidos por pasar información a Israel.

Pollard, un ex experto de la marina estadounidense que actualmente tiene 59 años, transmitió a Israel miles de documentos secretos sobre las actividades de inteligencia norteamericanas en el mundo árabe y se transformó en un ícono para la derecha israelí, hoy en el poder.

Sin embargo, la decisión final sobre esta espinosa clave de las negociaciones la tiene el jefe de la Casa Blanca, Barack Obama.

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