Obama reclamó al gobierno Mubarak que dé pasos concretos hacia la reforma política
El presidente Barack Obama advirtió anoche al gobierno de Mubarak que debe emprender reformas políticas y que los egipcios "tienen derechos que son universales", como la libre expresión y decidir su propio futuro.
Con su declaración, el mandatario cerró jornada marcada por varios anuncios de la Casa Blanca y del Departamento de Estado sobre la rebelión egipcia. El primero en hablar había sido el vocero presidencial, Robert Gibbs.
"Toda la ayuda norteamericana a Egipto puede quedar bajo revisión", dijo Gibbs, al responder preguntas sobre el destino de los 1500 millones de dólares al año que recibe Egipto de las arcas de Washington, encuadrados, en buena parte, bajo el rótulo de "cooperación militar".
Semejante presión se sumó al hecho de que ayer, por primera vez desde que estallaron las protestas, la Casa Blanca evitó pronunciarse directamente en respaldo del cuestionado presidente Hosni Mubarak.
"Estamos monitoreando la situación", se limitó a responder el vocero de Obama, cuando un periodista le preguntó si la Casa Blanca apoyaba la permanencia del líder cuya remoción piden las protestas.
Dentro de una evidente cautela, la Casa Blanca dio un paso más al calificar de "legítimo" el reclamo popular en Egipto y al pedir a El Cairo que diera "urgente respuesta" al clamor, "lejos de la violencia" y con "respeto a los derechos humanos y a la libertad de reunión y de expresión".
Por su parte, la secretaria de Estado Hillary Clinton se mantuvo en la línea de exigir cambios al gobierno de Mubarak. "Nos preocupa el empleo de violencia por la policía y las fuerzas de seguridad egipcias contra los manifestantes", expresó la funcionaria, exhortándolos a que "opten por acciones pacíficas".
Clinton calificó de "absolutamente crucial para el bienestar de Egipto'' que se mantenga la paz y que se produzcan reformas políticas, sociales y económicas.
"¿Tiene sentido pedirle reforma a un gobierno que durante treinta años no las ha hecho?", replicó una periodista.
Avanzada la tarde de ayer, llamó la atención que Obama no hubiera tenido una comunicación directa con Mubarak, su aliado en la región. Esa conversación llegó recién a la noche, luego de que Obama reclamara en público a su par egipcio que pusiera fin a la represión.
Las comparecencias de los funcionarios norteamericanos se postergaron ayer varias veces, en una evidente muestra de dificultad para dar una respuesta a los acontecimientos. Se sabe que, en la oficina oval, Obama dedicó no menos de 40 minutos a una "evaluación profunda" de la crisis y que luego recibió información actualizada a lo largo del día.
En medios locales se teme que la crisis del gobierno de Mubarak aliente modificaciones aún más amplias en el inestable escenario de Medio Oriente, donde la política exterior de Obama aún no ha terminado de arrojar resultados diplomáticos.
"Es hora de que entiendan que los actores en ese escenario ya son otros. De que en las últimas semanas, y luego del clamor popular en Túnez, las cosas empiezan a cambiar", dijo el titular del Consejo Islámico Nortamericano, Nasser Weddaby.
* Hillary Clinton
secretaria de estado de EE.UU.:
"Estas protestas destacan que existen profundas quejas dentro de la sociedad egipcia"
* Angela Merkel
canciller de alemania: "La estabilidad egipcia es "extremadamente importante, pero no a costa de la libertad de expresión"
* Nicolas Sarkozy
presidente de francia: "Esperamos que las autoridades respeten las libertades públicas, especialmente la libertad de expresión"
* Ban Ki-moon
secretario general de la ONU: "Una de las normas fundamentales de la democracia debería ser proteger la libertad de expresión




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