El ex concejal es un especialista en la materia: es asesor del apoderado del PJ, Jorge Landau, y es uno de los que más trabajó en la reforma electoral. ¿Qué necesita saber el vecino común? Además, profundizó sobre las polémicas colectoras, y ejemplificó las maneras en que un espacio vecinalista (como el de Ivoskus o del “Japonés” García) puede adherir a la boleta nacional.
En diálogo con Eduardo Román resaltó las modificaciones más importantes de la reforma y puntualizó en dos de los temas más polémicos: las colectoras o “listas de adhesión”, y las distintas alternativas de participación por parte de los espacios vecinalistas.
¿Qué es lo que necesita saber el vecino común?
Lo primero, que las primarias de agosto son obligatorias, tienen el mismo alcance que una general. El ciudadano podrá elegir a los candidatos de cualquier partido político que considere más conveniente para la segunda ronda, que será en octubre. En las primarias cada uno podrá decidir si votar entre los candidatos del Frente Para la Victoria o la UCR o del partido que sea. La ciudadanía será quien elija los candidatos que van a competir en octubre.
Contrariamente a lo que pasaba en otras épocas, en la misma escuela y cuarto oscuro se elige al partido que uno quiera.
Claro, todo en el mismo lugar. Va a haber una sola autoridad de mesa, urna y cuarto oscuro. Las boletas van a estar identificadas por colores. Uno sabrá de antemano qué color identifica a cada partido o alianza. Pero también se pueden combinar, es decir, optar por la alianza para Presidente de un partido pero los diputados de otro.
En las aulas va a haber listas sábanas, ¿no? ¿Si uno quiere combinar candidatos de distintos partidos va a tener que cortar boleta?
Sí, va a tener que cortar. También puede haber boletas distritales solas.
¿Cómo es el tema del piso que necesita cada fuerza para poder competir en octubre?
Pasan a octubre, primero, el ganador de la primaria de una determinada agrupación política. Supongamos, dentro del Frente para la Victoria pasará la lista que saque más votos. Pero tiene que reunir otro requisito: obtener mínimamente el 1,5 por ciento de los votos emitidos.
En el caso del vecinalismo, como es el ejemplo de Ricardo Ivoskus, ¿de no ir en la primaria del Frente Para la Victoria, cómo convalida Ivoskus su fuerza política para ir después a octubre?
En este caso todavía no está definido porque Ivoskus no ha expresado su decisión. Si -como dicen- hace un acuerdo con el Frente Para la Victoria, tendrá dos opciones. Uno, participar directamente con la sábana del FPV. Dos, a través de las listas de adhesión, hacer su interna propia, sólo con su agrupación política. Y luego, con un acuerdo político que se plasmará cuando se suscribieron las alianzas, adherir su boleta al resto del FPV. En este caso serían todas las categorías del FPV menos la de la agrupación vecinal San Martín con Honestidad y Trabajo.
Si Ivoskus no va a las primarias del Frente Para la Victoria, convalida su boleta distrital únicamente
Si opta por adherir después de agosto, en las primarias va solo, y va a haber una boleta que identifique “Ivoskus Intendente”.
Lo mismo sucedería con Sabbatella con su boleta a Gobernador.
La voluntad política se hace antes. Lo que exige la Justicia es que haya un vínculo jurídico-político con anterioridad a la confección de la boleta.
La voluntad política previa tiene que ver con otros plazos, cuando se cierren las alianzas…
Sí, el 15 de junio, 60 días antes de las elecciones primarias. Ahí tienen que estar los acuerdos de alianzas o los acuerdos de adhesión.
Si Massa quiere evitar ir a las primarias del Frente para la Victoria y quiere adherir como lo hace Sabbatella, ¿tiene que ir con un partido propio?
Sí, con una fuerza propia, y puede ir adherido a la candidatura de Cristina Kirchner. O se participa dentro de la interna de la agrupación o se va con un partido propio.
¿Y en ese caso, si va por fuera, necesita el 1,5 por ciento del padrón bonaerense para poder participar en octubre?
No, no, es el 1,5 por ciento de los votos positivos, no del padrón general. Por ejemplo, si hay mil votantes, se necesitan 15 votos. Yo también quiero aclarar que las listas de adhesión se llaman así por su nombre técnico. Colectan votos, es decir, el nombre común es el de colectoras. Por más que algunos estén en contra es un recurso de la política para compatibilizar ideas políticas distintas que convergen en un mismo proyecto político.
En 1973, cuando Abelardo Ramos con el FIP adhiere a la boleta de Perón, ¿era una situación igual a la de ahora, cuando hay en Provincia de Buenos Aires una boleta oficial del Frente Para la Victoria y otra, como la de Sabbatella, que se adhiere a Cristina?
Parecido, porque en ese momento no se elegían candidatos directos, sino que se elegían colegios electorales, era de manera indirecta. El FIP decía “señores, los electores que ustedes elijan van a votar por la fórmula Perón-Perón”. Lo mismo sucedió, en el 89, con Angeloz y Cristina Guzmán.
Más acá en el tiempo, cuando Ruckauf le gana a Meijides con la adhesión a Duhalde y a Cavallo, ¿eso sí era igual a esto?
No, eso era una lista espejo que hoy está prohibida. Hay más antecedentes mucho más antiguos. En 1928, Hipólito Yrigoyen fue con dos listas de adhesión, que luchaban contra un frente opositor con colectoras. Aramburu también fue por dos partidos, con el demócrata progresista y Unión del Pueblo Argentino. Insisto, el tema de las listas de adhesión que tanto se habla es un sistema de la política para mejorar la oferta electoral que quiere la gente.
¿La ley nacional impide a la lista que adhiere, por ejemplo de Sabbatella, llevar legisladores nacionales propios?
No, de ninguna manera. Sabbatella puede ser candidato a gobernador y llevar la lista de diputados nacionales, provinciales e intendentes.
Es decir, que es un tema político si Cristina le impide tener a Sabbatella su propia lista de diputados nacionales y, en cambio, le promete tres lugares en la lista del FPV.
Sí, sí, eso ya es un tema político.
¿Yo adhiero a la lista de “Eduardo López Presidente” si López me da el OK o yo puedo adherir sin que López diga nada?
No, no, el titular de la lista es el políticamente más fuerte.
Es decir que Cristina decide quién puede adherir a ella y Alfonsín podría hacer lo mismo con De Narváez.
Exactamente, todos son acuerdos. Uno no puede aceptar que venga cualquier persona y se adhiera a su lista.
¿Es decir que si Aldo Rico adhiere a Cristina es porque alguien le dio el OK?
Exactamente.





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