Edgardo Cenzón: “La separación de los residuos en origen es el tema a resolver”

Edgardo Cenzón: “La separación de los residuos en origen es el tema a resolver”
Para el secretario de Ambiente y Espacio Público, los nuevos contratos solucionan la mitad del problema. Dice que con la colaboración de los vecinos se podrán ver resultados antes de fin de año.
Yo no busco que salga mi nombre todo el tiempo en los medios, lo único que me saca el sueño es cambiar el modo de recolección de la basura”. Edgardo Cenzón confirma su fama de cultor del bajo perfil. Si bien no paró de crecer en la consideración de Mauricio Macri, dice que no tiene aspiraciones políticas. Asegura que no se imagina como candidato. Economista y cordobés, ingresó al gobierno en el área de Compras y Contrataciones del Ministerio de Hacienda. Por pedido de Macri, se encargó del presupuesto inicial de la Policía Metropolitana y administró la pauta publicitaria de la Ciudad. Antes de calzarse el traje de ministro, trabajó junto con Diego Santilli en la subsecretaría de Higiene.

¿Cuáles serán los principales ejes de su gestión?

Estoy convencido de que la Ciudad tiene que tener un sistema de recolección de basura diferente. Tenemos que pasar de un esquema en el que ponemos todo en el mismo recipiente y lo mezclamos a otro esquema donde la separación de residuos sea el eje. Eso implica un aporte muy grande para quien trabaja en la calle. El recuperador urbano busca en las bolsas de residuos un medio de vida. Si separamos la basura, evitamos que tenga que romper la bolsa y revolver.

También se pueden recuperar más cosas.

Claro, y tienen más valor. No hablamos de algo imposible. En España e Italia, que son los casos más parecidos a la Ciudad, la recolección diferenciada aporta un 50% de materiales reciclables, es decir, que se evita de mandarlos a un relleno sanitario.

¿Y es un ahorro económico?

Sí, porque nos evitamos el envío de esos residuos a la provincia de Buenos Aires, al relleno del Ceamse. Le damos al cartonero más material y, de paso, evitamos que seamos los únicos financistas del sistema. Cambia todo. Para nosotros, lograr la separación en origen es el tema a resolver.

¿Qué implica el nuevo contrato de recolección de la basura?

Es tener la mitad del problema resuelto. El nuevo contrato mejora la infraestructura, va a haber una dotación nueva de camiones. Vamos a seguir colocando campanas verdes, hay una Palermo y otra en Caballito, pero la idea es extenderlo. Pero a esto hay que sumarle dos patas más: el cambio cultural y avanzar en la recolección diferenciada que, en este caso, la hacen los cartoneros. Tener resuelta la infraestructura hace que nos podamos abocar a estas otras dos cuestiones con más fuerza. Con esto, la Ciudad necesariamente va a cambiar.

Con el sistema actual, ¿cuántos residuos recupera la Ciudad?

Estimamos que el sistema de recuperadores urbanos recoge entre 500 y 600 toneladas por día. La Ciudad genera 6 mil toneladas de basura por día. De eso, 1.800 son residuos áridos y el resto son sólidos. Tenemos que lograr que el cartonero encuentre el residuo ya separado. Así se recuperaría mucho más.

¿Qué pasa con los residuos orgánicos?

Es la basura que generan mayormente restoranes y hoteles, pero también en nuestras casas. Recolectarlos de manera diferenciada, sería un aporte muy grande. No es necesario mandarlos a los rellenos sanitarios… el residuo orgánico es algo que se recupera muy fácil. Y genera compost, energía.

¿Eso está contemplado en el nuevo plan?

Sí, pero para obtener resultados necesitás volumen. Nosotros hoy juntamos unas 5 toneladas por día de residuos orgánicos. Suena poco, pero empezamos hace muy poco recolectando en dos polos gastronómicos, Palermo (Plaza Serrano) y las Cañitas. Si logramos juntar 50 toneladas de orgánicos, entonces se justifica tener una planta que por biodigestión genera energía. Otro caso son las hojas, el pasto, restos de poda. No vale la pena mandarlo al relleno porque eso también es orgánico. El año pasado, la Ciudad redujo en un 35% lo que manda al relleno sanitario. En enero se mandaron 3.500 toneladas, y creo que nos estabilizaremos en 3.700. Pero si en un año logramos reducir un 35%, las perspectivas son buenas.

¿Cómo se consiguió esa reducción?

Por los residuos áridos. La Ciudad tiene una planta que empezó a funcionar en mayo del año pasado. De las 1.800 toneladas que ingresan, 1.600 se recuperan. Se hace piedra, arena, arcilla. En marzo vamos a inaugurar otra. Ese proceso es el que tenemos que replicar para los otros residuos. Focalizarnos en lo orgánico y en lo reciclable a través de los recuperadores. Para que tengamos claro: nadie logra esto en un año, ni siquiera en Europa. Hoy, con una buena campaña de comunicación, lo podemos sostener y ampliar rápidamente.

¿Qué función tienen los Centros Verdes?

Lo que recolectan los cartoneros va ahí. Además estamos colocando maquinaria, industrializando. Al recuperador urbano, le cambia mucho su ingreso. No es lo mismo vender por separado el cartón en la calle, que venderlo enfardado por cantidad. El sistema de venta colectiva es un cambio cultural. Hay 7 Centros Verdes. Lo ideal es que todos tengan el equipamiento y que haya uno por Comuna.

¿Qué tan avanzadas están las dos plantas de tratamiento de sólidos que se instalarán en la Ciudad?

Tenemos un proyecto de ley aprobado en primera lectura que habilita dos predios, uno en el sur y otro en el norte. Falta la segunda. Las plantas van a ser de separación mecánica de residuos y nos aportarán unas 500 toneladas. Lo que estamos viendo todavía es cómo seguimos adelante, con respecto a la licitación. La Legislatura nos ayudó mucho, sobre todo porque incluyó en el Código la figura de Higiene Urbana, algo que nos permite construir estas plantas.

Además se rezonificaron bajo esa figura 17 predios.

Sí, es muy importante.

¿La rezonificación implica que se pueda construir desde un centro verde hasta una planta de reciclaje?

Exactamente. Hoy, las empresas de residuos ni siquiera tienen las bases en la Ciudad. Esa rezonificación implica que podrán tener la base acá. Nos faltaría lugar para otras dos, pero la Legislatura lo va a resolver. Los centros verdes tampoco tenían zonificación. Nosotros recibimos muchas quejas por la presencia de los recuperadores urbanos en la calle. La gente tiene que saber que, si no tienen un lugar para trabajar, van a seguir estando en la calle. Y mientras no se separen los residuos, peor aún.

¿Tiene estipulado un plazo para ese cambio?

En marzo vamos a comenzar con una campaña masiva de concientización. Es importante la relación con el sindicato de camioneros y el de encargados de edificios, todos los actores que intervienen. Podés tener la mejor infraestructura, pero si no trabajás en la separación de origen, no sirve. Espero que de acá a fin de año, ya empecemos a notar un cambio. También necesitamos el aporte de los ciudadanos, que deben respetar los horarios para sacar la basura.

Hace dos años que se comenzaron a instalar los contenedores. ¿Qué evaluación hace?

Todavía no logramos que se entienda que la presencia de un contenedor no implica que puedas sacar la basura a cualquier hora. Si un día de calor, llevás la basura a las 2 de la tarde, el contenedor se llena y después no se limpia. O le estacionan al lado, sin dejar espacio, entonces el camión llega y, si no puede levantarlo, sigue y lo deja lleno. Al día siguiente, empieza a emanar olor. El contenedor es parte de la Ciudad. Estamos satisfechos porque ordena, es muy superior el servicio de recolección con carga lateral que trasera, es un aporte para los trabajadores porque no tienen que hacer más fuerza. También estamos haciendo ajustes, por ejemplo, evaluamos si mantenemos o no el pedal de apertura.

¿Cómo avanza el cambio de las luminarias halógenas por LED?

Es otro de los proyectos que nos da muchas satisfacciones. Es ambicioso: es el proyecto de recambio más grande del mundo. Vamos a cambiar 90 mil luminarias. Es impresionante el ahorro, que está en el orden del 45%.

¿Eso ya está sucediendo?

Sí, a medida que certificamos la instalación de los LED, las empresas eléctricas nos descuentan plata. No es sólo el ahorro por consumo, sino que la vida útil se calcula en 20 años. Además, hay un sistema de telegestión: es una pantalla que te permite ver qué luces están prendidas y cuáles no, cuáles están rotas, el nivel de consumo. Te da un manejo que antes no teníamos.

¿Cuánto se avanzó?

Hoy estamos en el 10% y este año llegaremos al 40%. El año que viene, llegaríamos al 90%.

En cuanto al mobiliario urbano se registran algunos retrasos en la renovación.

Estimamos que estará listo todo en mayo de 2015. Los retrasos tienen que ver con que, en su momento, se eligieron unos modelos que tenían muchos componentes importados. Esa cuestión se complicó. Las empresas vienen todos los días a decirnos que no les dan los costos. Es su problema. Entendemos los retrasos, pero les cobramos multas con especies: los nomencladores de las calles, los carteles colgantes en los semáforos de las avenidas. Todas esas cosas, las fuimos negociando frente al incumplimiento. Queremos terminarlo.

¿Qué rol van a tener las comunas durante su gestión?

La Junta Comunal tiene una cercanía con los problemas que no tenemos nosotros. Es una buena experiencia. Se hizo el traspaso del personal de Espacios Verdes, que fue un tema muy complicado. La poda que se viene va a ser, por primera vez, competencia de las Comunas. Con Eduardo Macchiavelli (subsecretario de Atención Ciudadana) estamos avanzando en el traspaso de los contratos de mantenimiento. Así, al ministerio le quedará la gestión sólo de unos 40 espacios verdes, que son marca de la Ciudad, como la 9 de Julio, Plaza de Mayo, Parque 3 de Febrero, la Reserva Ecológica, el Botánico, el Indoamericano. Toda el área de bacheo lo compartimos. La rehabilitación integral queda en el gobierno central porque, si vamos a hacer toda una calle, quizá atraviesa varias comunas.

Perfil

Edgardo Cenzón tiene 42 años y está casado desde hace 21. Este cordobés de Marcos Juárez estudió economía en Buenos Aires. En 1994 obtuvo su título por la Universidad de Belgrano y desde esa fecha trabaja en diversos organismos: hasta el año 2000 se desempeñó en el Centro de Estudios de América Latina (CEAL) y más adelante en el Centro de Economía Internacional (CEI). En paralelo, se dedicó a la investigación en la UB y entre 2004 y 2007 fue docente en la Universidad Católica. También trabajó como consultor y economista para Evaluadora Latinoamericana SA y M&S Consultores.

En 2011 ingresó al ministerio de Ambiente y Espacio Público, como Director General Técnico, Administrativo y Legal. Luego, en enero de 2013, fue designado Subsecretario de Higiene Urbana, durante la gestión de Diego Santilli. Tiene dos libros publicados sobre la regulación de la telefonía en la Argentina y ocasionalmente, se dedicó al periodismo en temas relacionados con su área. Además, es fanático del running y pulica en su blog entradas sobre este tema.

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