En Ecuador, la economía tiene dos caras

Si bien algunos indicadores reflejan la bonanza que acompañó al país en estos últimos años, la dependencia del petróleo y la falta de inversión oscurecen las perspectivas

Si se saca una foto instantánea de Quito, la bonanza parece evidente. La construcción de edificios avanza sin pausa en el norte acomodado, circulan autos último modelo, ayer abrió sus puertas un nuevo shopping y la próxima semana se inaugurará un aeropuerto internacional a 44 kilómetros de la capital.

Pero no todo lo que brilla es oro. Y aunque algunos indicadores económicos de Ecuador acompañan lo que el ojo ve, los analistas advierten sobre una economía vulnerable, cuyas perspectivas a largo plazo no son muy favorables, lo que podría convertirse en un desafío para el próximo presidente , que se definirá en las elecciones de mañana.

"El nivel de la actividad económica es más bien alto, pero si uno se pone a profundizar un poco en la situación actual, encuentra que toda esa bonanza está conectada con un boom del consumo, que no es el resultado de inversiones, sino de la bonanza petrolera", dijo a LA NACION Vicente Albornoz Guaderas, director de la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes), al explicar una situación que tiene mucho en común con Venezuela.

El boom del consumo, que se palpa en los shoppings del norte de Quito, lleva seis años y es una de las marcas registradas de la "revolución ciudadana", que impulsó el presidente Rafael Correa, en el poder desde 2007 y que es amplio favorito para imponerse en los comicios .

Otro de los pilares de la "revolución ciudadana" es el gasto público, que pasó del 27,6% del PBI en 2006 al 48% el año pasado. El gobierno pudo sostener este aumento gracias al elevado precio del petróleo y a un récord de la recaudación tributaria.

Así, desde que asumió en 2007, Correa pudo multiplicar la inversión pública por seis y en 2012 alcanzó el récord de 6287 millones de dólares. Una inversión que se reflejó en todo Ecuador con la construcción de rutas, puentes, escuelas y hospitales.

Además, el gobierno logró bajar la pobreza, que el año pasado fue del 27,3%, 10 puntos menos que en 2006. En total, invirtió unos 60.000 millones de dólares en el área social, y prevé inyectar 40.000 millones más hasta 2017, si gana las elecciones.

"Correa es el primer presidente que hizo algo por los pobres. Arregló toditas las rutas e hizo obras en esta parte de la ciudad", dijo Rosario Jiménez, de 60 años, que vive en el sur de Quito, una zona pobre en la ladera de la montaña, beneficiada por las obras del gobierno.

Las obras públicas son la cara más amable de la "revolución ciudadana". "La inversión pública facilita el crecimiento de la economía, pero la inversión privada es la que lo produce, y como ha habido muy poca, no hay perspectivas de crecimiento porque dependemos del precio del petróleo, que se estancó", resumió Albornoz.

Según el Banco Central del Ecuador, el país captó unos 315 millones de dólares en inversión extranjera directa en el primer semestre de 2012. Una cifra magra si se la compara con la que hubo en los países vecinos en el mismo período: Colombia (7798 millones de dólares) y Perú (5440 millones).

La falta de inversiones es una de las mayores preocupaciones de los empresarios ecuatorianos. "Ecuador debe convertirse en un país de atracción de inversiones privadas, que permiten un crecimiento sostenido y de largo plazo. Para esto es fundamental contar con estabilidad normativa y reglas claras. Los constantes cambios y la incertidumbre son uno de los principales factores para que no se hayan registrado grandes inversiones en el país", señaló a LA NACION Pablo Dávila Jaramillo, presidente de la Cámara de Industrias y Producción.

La combinación de poca inversión extranjera y el estancamiento del precio del petróleo, que comenzó en 2011, provocó una desaceleración de la economía, dolarizada desde 2000. Aunque Correa mostró su oposición a este sistema, en seis años de mandato no impulsó medidas para cambiarlo. El año pasado, el PBI creció sólo un 4,8%, frente al 8% de 2011, según los datos de la Cepal, que pronostica un crecimiento de 3,5% para este año.

Otra de las debilidades del modelo es que no logró romper la dependencia del crudo. Las exportaciones de Ecuador se componen de un 60% de petróleo, 20% de productos tradicionales -como café y cacao- y 20% de productos semimanufacturados.

"El modelo tiene grandes distorsiones, como un déficit comercial no petrolero que se duplicó en los últimos seis años. El Estado ha gastado las reservas en dólares y ya se siente problemas de liquidez", sostuvo Jaime Carrera, del Observatorio de la Política Fiscal de Ecuador.

Aunque Correa se ufana de que su política económica es inspiradora y que lo llaman de Grecia y Túnez para solicitar asesoramiento económico, los analistas consultados por LA NACION coincidieron en que es difícil que este modelo rentista y dependiente se pueda sostener por mucho tiempo más.

UN MODELO CON DISTORSIONES

Hay más gasto público, pero menor inversión privada

6287

Millones de dólares

En gasto público; en 2012, la cifra equivalió al 48% del PBI, mientras que en 2006 apenas alcanzaba el 27,6%

315

Millones de dólares

En inversiones extranjeras captó el país en el primer semestre de 2012, una cifra magra comparada con la de Colombia y Perú

3,5%

Crecimiento del PBI

Es lo que pronostica la Cepal para este año

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