La recuperación de Alemania y Francia se aceleró; persisten los problemas en Grecia y en Portugal
Según una estimación de la Oficina Europea de Estadísticas (Eurostat), el producto bruto interno (PBI) de los 17 países de la eurozona progresó 0,8% en los primeros tres meses del año. La zona euro registra, incluso, mejores resultados que Gran Bretaña (0,5%) y Estados Unidos (0,4%).
La recuperación fue más vigorosa de lo previsto, después de un magro cuarto trimestre de 2010 (0,3%), por la paralización del sector de la construcción por culpa del frío. "La reactivación en Europa es sólida" y podría incluso traducirse en mejoras "graduales" en el mercado de trabajo, declaró ayer el comisario europeo para la Economía, Olli Rehn.
Si bien Eurostat no dio detalles sobre las causas de esta reactivación, varios gobiernos nacionales la atribuyen a un aumento de la demanda interna (mayor consumo de los hogares e incremento de la inversión industrial).
Pero Rehn también evocó una serie de riesgos e incertidumbres ligados a la agitación política en Medio Oriente, al terremoto en Japón y a las tensiones de los mercados.
Con la misma prudencia, la Comisión Europea, que publicó simultáneamente ayer sus previsiones económicas, limitó sus ambiciones a un crecimiento de 1,6% para este año y 1,8% para 2012. Bruselas también previó un aumento de la inflación para 2011, de 2,6 por ciento.
Ante esas perspectivas, el Banco Central Europeo (BCE) -responsable de la estabilidad de los precios en la eurozona- debería aumentar sus tasas rectoras en los próximos meses. Esa medida penalizará, sin embargo, a los países llamados "periféricos", considerados frágiles y maltratados por los mercados. Portugal acaba de solicitar una ayuda financiera internacional, mientras que Grecia podría requerir un nuevo paquete o, incluso, declararse en default, un año después de haber sido rescatada.
Por esa razón, los buenos resultados globales de la eurozona ocultan, en realidad, importantes disparidades. El crecimiento fue impulsado por los grandes países. En Alemania y en Francia, la economía volvió a los niveles anteriores a la crisis: sus PBI progresaron 1,5% y 1%, respectivamente. La reactivación alcanzó 1% en Austria, y 0,9%, en Holanda.
En la periferia, la realidad es otra. Italia creció 0,1%, y España, 0,3%. Azotada por las medidas de austeridad presupuestaria, la economía portuguesa entró, por su parte, oficialmente en recesión (-0,7% después de -0,6% en el cuarto trimestre de 2010).
Bruselas volvió a reducir sus previsiones para Grecia, al estimar que el país padecerá este año de una contracción mayor que la prevista hasta ahora (-3,5%) y tendrá más dificultades para reducir sus déficits.
"Con las divergencias que siguen aumentando en la región, un fuerte crecimiento no conseguirá resolver la crisis presupuestaria", advirtió Jonathan Loynes, economista de Capital Economics.
La buena salud de Alemania naturalmente deleita a la canciller alemana Angela Merkel y a su nuevo ministro de Economía, Philipp Rosler. Pero al mismo tiempo representa para Berlín el riesgo de verse obligado a hacer un mayor esfuerzo de solidaridad por sus vecinos más frágiles.
"Alemania padecerá presiones todavía más fuertes para aprobar nuevas ayudas a Grecia", que ya recibió hace un año un préstamo de 110.000 millones de euros de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional, estimó Jörg Kramer, economista del Commerzbank.
Para los expertos, la reticencia alemana a ayudar a sus socios europeos es difícil de explicar. Muchos, además, señalan el papel esencial que los planes de rescate jugaron en le crecimiento de la primera economía del bloque. "Las redes de seguridad ofrecidas a Grecia y a otros países periféricos protegieron el corazón de Europa de la crisis", juzgó Holger Schmieding, de la Berenberg Bank.
La reducción del desempleo que acompaña el crecimiento debería facilitar el trabajo de los responsables políticos alemanes cuando tengan que explicar a sus electores que deben seguir gastando miles de millones de euros en sus vecinos. La tarea, sin embargo, no será nada fácil.

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