Para Peralta, las declaraciones del ministro de Planificación fueron de “un interventor virtual” en Santa Cruz y las calificó de “un claro avasallamiento de la autonomía provincial”. Dijo que puso las cosas “blanco sobre negro” y que “está claro que no me quieren en el Gobierno”.
Las declaraciones las realizó durante una conferencia de prensa que mantuvo, por más de dos horas, con siete periodistas locales representantes de medios y agencias nacionales, siendo transmitida en vivo para toda la provincia desde los estudios de la radio provincial LU 14 en un programa especial.
“Cuando (De Vido) les habla a los diputados y les dice les pido ‘a mis’ diputados, como si él fuera el papá de todos ellos, realmente actuó como si fuera un interventor virtual y no un ministro de la Nación respetando las autonomías provinciales”, cuestionó Peralta.
El ministro de Planificación había reclamado públicamente este martes a los legisladores provinciales que rechazaran un pedido de endeudamiento formulado por Peralta para superar la crisis financiera, exigiéndole al mandatario que administre con “responsabilidad y pericia”.
Pero para el gobernador, el ministro “no habló por sí mismo o por iniciativa propia” y sostuvo que si dijo lo que dijo “es porque hay un amplio sector del gobierno nacional que pretende que la provincia tome un camino de la mano de gente que no ha sido elegida por el pueblo”. Pero advirtió: “hay que tener cuidado en jugar con fuego”, porque la situación puede terminar como un “bis del 2007 o con un resultado peor” y dijo que es evidente que “hay una operación gigantesca para desplazarme del gobierno”.
En un momento de fuerte tensión entre el Gobierno provincial y el nacional, Peralta sostuvo que el pedido de De Vido a los diputados provinciales fue poner “blanco sobre negro algunas cosas”.
“Habla casi interpelando al gobernador pidiendo que recapacite, cuando lo único que nosotros estamos haciendo acá es pedir herramientas que nos permitan paliar esta situación, que es recuperable en el corto tiempo”, señaló Peralta.
Y volvió a reiterar que De Vido “habló como un interventor virtual de la provincia”, haciéndose “dueño del voto de los diputados y de la voluntad política de los intendentes”, lo que le causa “mucha pena, tristeza y decepción”.
Señaló en ese punto que las palabras de De Vido fueron un “claro avasallamiento a la autonomía provincial”, lo que es de “una gravedad institucional muy importante”. Agregó que “está claro que no me quieren en el Gobierno y es lo que entiende cualquier pibe que analiza política. Claramente hay un mensaje muy duro para quebrar el orden institucional en la provincia. Lo que se busca acá es pasar de una crisis política a una social. Pero después quiero ver quién se hace responsable de esto”, lanzó Peralta.
Además, el gobernador respondió a las acusaciones sobre un supuesto cambio en la orientación de su gestión y señaló que él es “el mismo que Néstor Kirchner puso al frente de la provincia en el 2007, para tratar de rearmar la convivencia social entre los santacruceños y superar la crisis que vivíamos en ese momento”.
Insistió en que los santacruceños deben arreglar las cosas por sí mismos y agregó: “Cuando alguien nos da cátedra desde afuera, diciendo dónde tenemos o cómo tenemos que ir, porque los que están acá no hablan o no dan explicaciones, la verdad es que me da mucha pena, pero bueno, alguien lo mandó”.
“No estoy en contra”
El gobernador aseguró que “no me acorralan los posicionamientos personales ni las actitudes que algunos han tomado”, al tiempo que aclaró que “no estoy en contra de las políticas públicas del Gobierno nacional”.
Reconoció que con un sector del Frente para la Victoria hubo un claro distanciamiento a partir del 29 de diciembre. Pero dijo que “si el problema soy yo, que hagan un plebiscito y pregunten qué quiere la gente que haga”.
Sobre la frase que habría desatado, supuestamente, la “furia” en Casa Rosada -del “fracaso del modelo”-, Peralta señaló que se refería al “modelo del empleo público, que en sí mismo está agotado en Santa Cruz y necesita una transición, que no me permiten recorrerla”. Pero indicó que hay que tener en cuenta que “cuando se habla de las medidas que se tomaron antes y las que se deben tomar ahora, hay que entender que en cada momento de la historia, las medidas tienen un porqué”.
Al ser consultado sobre los fondos de Santa Cruz y si el Gobierno nacional estaba en conocimiento del uso que le dio a los mismos, Peralta señaló que “cada decisión fue independiente” y si bien reconoció que la primera partida de fondos, ingresada en el 2007, fue “consensuada”, el resto “fue ingresado de acuerdo a la necesidad (de caja)” y aseveró que dichos fondos fueron aplicados “a los salarios”.
En ese punto Peralta hizo una salvedad, que el perjuicio fiscal por la baja de la producción petrolera de YPF (un punto que se calcula para la fórmula que estima el canon de renegociación de las áreas) del 2003 al 2011 fue de 360 millones de dólares, de los cuales 306 “fueron entre 2007 y 2011 y hubo que ir cubriéndolos”, y en ese punto volvió a cargar contra De Vido, aunque sin mencionarlo, “yo no fui el dueño de las políticas petroleras”, recordando que cuando se subió arriba de la caja de una camioneta para acompañar el reclamo de trabajadores petroleros, “lo hice porque estábamos denunciando la falta de inversiones y no nos escuchaban”. Por lo que agregó: “Cuando De Vido habla de impericia, hay que hacerse cargo de lo que dice e hizo cada uno”.
Sin empréstito
Peralta sostuvo que seguirá trabajando para generar fondos para el Presupuesto provincial, “se buscarán todas las herramientas fiscales” que estén al alcance y parte de los proyectos a enviar tienen que ver con eso, en particular la suba de la alícuota al juego que la llevará al 15%, que junto al canon que se paga a LOAS llevará el gravamen total al 33%.
Peralta ayer comenzó la rueda de reuniones con los gremios y dijo que hablará “con todos” los que quieran ir, al tiempo que también, dijo, convocará a los partidos de la oposición, “una vez que terminemos de hablar con los gremios”.
Pertenencia
Peralta señaló que por más que lo quieran “correr del cuadro”, no lo van a lograr. “Yo reivindico mi pertenencia al proyecto nacional de Néstor Kirchner y no me van a hacer decir cosas con las que no estoy de acuerdo. A mí me quieren sacar de un cuadro en el que me pusieron en el 2007”, sostuvo y volvió a ratificar “lo que significó el proyecto nacional para Santa Cruz, ¿cómo creen que puedo estar en contra de la termo usina o del interconectado o las represas?, ¿cómo estar en contra de la asignación universal por hijo?”, sostuvo, “por decir algunas” de las acciones que comparte con el Gobierno nacional.
Pero dijo que no quiere discutir “espacios dentro del Frente para la Victoria” y agregó “no me interesó, ni me interesa”, lo que no implica, dijo, que no participará políticamente del peronismo. Aunque resaltó “está claro que no me quieren y yo no voy donde no me invitan, ni me quedo donde no me quieren”.
Insistió nuevamente en la necesidad de “preservar el orden institucional y darle herramientas al gobernador, lo político tiene otros carriles” y recordó que “a mí me votaron para gestionar hasta el 2015 y así va a ser. Si me quieren o no, poco me importa y no me afecta”.
A los dichos del intendente Nelson Gleadell de que el Gobierno “tiene el dinero para pagar sueldos” y que es un problema de “distribución y no de ingresos” el que sufre la provincia (ver página 4), Peralta sostuvo que “Gleadell miente escandalosamente y lo invito a hacer un debate político conmigo y económico con el ministro de Economía”, sostuvo.
La alusión a Néstor Kirchner
En las oficinas de la Cámara de Diputados, una de las tantas cosas que no cayeron bien fue que el gobernador dijera que no hablaría de las charlas que tuvo con Néstor Kirchner en su momento y, sin embargo, contrariando lo dicho, acto seguido habló de esas conversaciones.
Fue ante el hecho de que la presidenta lo responsabilizó, en su momento, de haber otorgado aumentos salariales a los gremios y después no tener la plata para pagarlos, oportunidad en que se le consultó si cuando fue convocado por Kirchner para asumir en lugar de Sancho, en 2007, desoyó algunas de las cosas que este le marcó como camino de solución.
“Tuve dos discusiones con el entonces compañero y amigo presidente”, dijo y reseñó: una fue con el presentismo docente, que para Kirchner había que sostenerlo y “yo insistí en derogar”. Pero en ese punto, el gobernador indicó que prefería “guardarse” esas charlas con el ex presidente, “porque él ya no está y no me puede contestar ni darme la razón”, pese a lo cual terminó de explicar las discusiones y señaló que la segunda fue el blanqueo de las sumas no remunerativas, que para “Néstor habría que haberlo realizado en forma más distanciada en el tiempo” y para Peralta, “la solución pasaba por cortar de raíz el conflicto y así lo hice”.




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