Durrieu sobre la candidatura de Posse: “No tiene muchas chances”

Durrieu sobre la candidatura de Posse: “No tiene muchas chances”

 La concejal del Frente Renovador en San Isidro y suegra de Sergio Massa, Marcela Durrieu, visitó el piso de “Aquí no ha pasado nada”, espacio radial de Zona Norte Diario Online; allí se refirió a la posible venta de más de 43 mil m2 del Jockey Club de San Isidro y dijo que “no se puede seguir gestionando una ciudad sin tener conciencia ambiental”, y aclaró que “un negocio multimillonario detrás de esto”.

Consultada al comienzo de la nota sobre la posible venta de 43 mil m2 del Hipódromo de San Isidro (en la esquina de las avenidas Márquez y Centenario) aprobada por el HCD con un cambio en el Código de Ordenamiento Urbano para desarrollos inmobiliarios, Marcela Durrieu explicó: “La gente de San Isidro muchas veces no se entera de lo que pasa en el distrito, y después protesta cuando es tarde, cuando las torres ya están hechas. Para hacer un resumen esto empezó antes de que yo asuma como concejal, en la última sesión del año pasado literalmente entre gallos y medianoches, se aprobó un cambio en el Código de Ordenamiento Urbano en terrenos del Jockey Club. Y esto significa que ese espacio, que estaba catalogado como espacio de esparcimiento, y no necesito explicarle a cualquier sanisidrense lo que significa el Hipódromo para los vecinos, porque es el único pulmón verde que queda en San Isidro, donde los terrenos se fueron subdividiendo y cada vez hay menos verde, y ya estamos muy por debajo de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud”. 

“Además de eso esa debe ser una de las esquinas más transitadas y centrales del partido, hablamos de Márquez y Centenario, y además del otro lado está el túnel. Entonces hacer un barrio en ese lugar no parece ser lo más adecuado. Como si fuera poco, se dice que se habilitan tres pisos, pero hay un sistema de premios que dice que si hay más cocheras se permiten más pisos, y nadie dice que después no puedan volver a cambiar el C.O.U. como se hizo ahora. Y es con lo que cuentan quienes van en busca de los pliegos de la licitación que sucede, les dicen ‘ahora son tres pisos, más adelante veremos’. Lo cierto es que con esa esquina desaparecen la plaza de la fantasía, y la plaza abierta de la esquina. Creo que es un verdadero desastre”, continuó.

En ese sentido destacó que “no pienso que haya que ser preservacionista a ultranza contra el progreso, pero el Jockey Club es parte de la historia del país, y hay cosas que uno debe preservar. No se puede seguir gestionando una ciudad sin tener conciencia ambiental. De hecho hay una ley provincial que obliga a que cuando se cambia el COU en un territorio muy grande o que cambia la configuración el lugar, debe hacerse un estudio del impacto ambiental y del impacto en los servicios. Es una locura lo que han permitido, los argumentos que exhibieron, el primero me lo dijo el presidente del Jockey Club que es que la entidad estaba en quiebra porque el Hipódromo daba perdida, y esto no es verdad por dos razones: al final de esta historia como hubo muchos problemas internos por la venta y por la forma en la que se convoca la licitación terminan mandando una carta a los socios contándoles que lo que harán con el dinero de la venta de esos terrenos será comprar terrenos en otros lados, explícitamente. Al mismo tiempo un socio del Jockey me acercó una causa judicial contra Bruno Quintana que era el presidente anterior, donde describe todos los negocios que funcionaban dentro del club, de los que me asombré. La cantidad de gente que va a bailar cuando se supone que no hay boliches en San Isidro, es increíble. El argumento de que no se puede sostener se cae por lo que ellos mismos dicen. Y el otro argumento de que es un terreno privado no resiste análisis, uno debe respetar un Código de Ordenamiento Urbano que es para todos los vecinos y no se puede construir lo que uno quiera como quiera. Hay a esta altura unas 12 mil firmas de vecinos en papel y por Internet, pidiendo que eso no se venda, y presenté una ordenanza para derogar la anterior y se evalúe la situación a lo que el oficialismo se negó. Mientras tanto el Jockey Club convocó a una empresa que avanza en la construcción de ese barrio cerrado”. 

Además, Durrieu recalcó que “hay un negocio multimillonario detrás de esto, esas tierras con el código anterior valían 0 pesos, porque no tenían otro uso que esparcimiento, ya solamente con la modificación del COU deben valer entre 3 mil y mil dólares el metro cuadrado y hablamos de 43 mil metros cuadrados. Es un negocio de unos 200 millones de dólares y creo que en San Isidro hay que parar un poco con el negocio inmobiliario a costa de los espacios verdes, no puede seguir pasando esto”.

Por otro lado, inquirida acerca de la confirmación realizada la semana pasada por el intendente Gustavo Posse de su candidatura a gobernador bonaerense, Durrieu expresó: “La verdad que creo que no tiene muchas chances, pero cada uno tiene derecho de postularse a lo que quiera. Obviamente no soy yo la que va a avalar esta postulación precisamente. Habrá elecciones internas, reacomodamientos, pero lo cierto es que en este momento el Frente Renovador no tiene un candidato a gobernador definido. Hay un exceso de candidatos a presidentes en todos los espacios políticos y casi ningún candidato a gobernador”. 

“Él lo venía diciendo hace rato, aunque últimamente hizo algunas declaraciones contradictorias sobre si se irá o no del Municipio, tampoco creo que tenga un reemplazo muy fuerte entre sus filas”, añadió al tiempo que dejó en claro que “falta un año. No sabemos si va a estar dentro del Frente Renovador todavía, últimamente todo el mundo salta de un partido a otro. Así que veremos que sucede”. 

Finalmente, la concejal criticó con dureza la gestión del possismo en el distrito ya que “la administración Posse es muy ineficiente. Lo que pasa es que acá el 60% de la gente tiene cobertura de una prepaga o una obra social, entonces ve un hospital que de afuera parece bárbaro pero nunca lo utilizó. Y el Hospital de Boulogne por ejemplo es una cáscara vacía, con muy baja complejidad, y en el Hospital Central nunca se habilitaron los tres pisos de arriba. Encima hay mitos urbanos como que a San Isidro vienen a atenderse vecinos de otros distritos y se invierte mucho en salud para atender esa demanda, y la verdad es que no atienden a nadie que no tenga domicilio en San Isidro en el documento, salvo en el materno infantil donde hay algunas excepciones. Invito a cualquiera con domicilio en otro distrito a intentar sacar un turno y comprobarlo”.

“Otro mito urbano es que La Cava es un monstruo gigante que no se puede abordar, como la Villa 31, y la verdad es que no tiene más de unas pocas cuadras, es mínima la superficie de esa villa y si no se arregló en 30 años es porque no hay voluntad política de hacerlo con un presupuesto como el que tiene el Municipio. Después está la villa y la acusamos de la inseguridad y no hacemos nada. Uno tiene que tener una mirada global de las cosas y pensar como gobernar para resolver los problemas reales de la gente”, concluyó la edil.

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