Durrieu: “En San Isidro nunca permiten la participación vecinal”

La concejal del Frente Renovador y suegra de Sergio Massa, Marcela Durrieu, recibió en su casa a Zona Norte Diario Online para hacer un balance del año legislativo que pasó y sus planes a futuro; criticó con dureza el excesivo gasto en publicidad del Ejecutivo ya que se “hace una mezcla casi obscena entre publicitar una marca ciudad y una marca gestión Intendente Posse”, y mostró su indignación por las trabas a la participación de los vecinos en las sesiones del HCD y por el uso de recursos municipales para reprimir cualquier manifestación en disidencia al possismo.

Consultada al comienzo de la nota acerca del año legislativo que pasó, Marcela Durrieu enfatizó que “este año fue de mucho trabajo. Estar en el HCD le permite a uno tener mucha información del Municipio, no precisamente porque se la faciliten desde el Ejecutivo sino por el acceso a fuentes secundarias de información, y eso da una visión detallada y elaborada de lo que sucede. En ese sentido fue un año enriquecedor”.

En ese sentido añadió que “tener un mejor diagnostico permite evaluar mejor una gestión. Si uno evalúa el presupuesto que es lo que permite entender cuál es el plan de gobierno, se ve que San Isidro tiene un Presupuesto gigantesco, y no se entiende porque hay áreas en las que hay tan poca inversión, como en infraestructura, y hay un enorme presupuesto en publicidad y propaganda, entre lo que incluyo algo todavía más burdo que es el cambio del escudo de San Isidro por una supuesta marca que se utiliza para hacer propaganda política. Han hecho un juego de algo que parezca una marca ciudad y que les permite hacer publicidad por ejemplo en todos los diarios del interior”.

“Por otra parte en cuanto al trabajo legislativo, presentamos 51 proyectos este año que pasó, analizando cada área municipal, y cada uno de ellos es una propuesta, que ojalá alguien se tomara el trabajo de leer y se preocupara. Hicimos proyectos con fundamentos no solo ideológicos de una expresión de deseo sino numéricos, pensando gestiones que el Municipio no hace y debería hacer. Creo que solo dos se trataron. Algunos están en tratamiento perpetuo. Un ejemplo gracioso es un proyecto que solo pide que se cumpla con una ley provincial y nacional, que es la capacitación de quienes manipulan alimentos para darles la libreta sanitaria, que insisto es una ley y acá no se cumple. Otros directamente no se dignaron a tratarlos, además me dijeron de frente y manteca que no los iban a tratar, porque ellos tenían la mayoría, y alguno lo juntaron con otro y lo convirtieron en un pedido de informes light. De todos modos esto no es toda la actividad parlamentaria, porque así uno en el fondo conforma un programa de gobierno para ofrecerle a la sociedad con propuestas concretas para cada problema. Lo que intentamos con nuestros proyectos más allá de la fantasía de que sean tratados es construir hacia la ciudadanía una propuesta fundamentada”, disparó Durrieu.

Asimismo la edil remarcó que “con 2500 millones de pesos San Isidro tiene el presupuesto más alto de la provincia, y siempre subvaluado para permitir a fin de año blanquear un montón de gastos sin control que es lo que vienen haciendo hace años, votando ampliaciones de partidas. Tenemos además una población de alto poder adquisitivo, que no utiliza demasiado de esos recursos, hasta se podría decir que esos 2500 millones de pesos son para la mitad de la población, porque la otra mitad accede a salud, educación y seguridad privadas y si con esas cantidad de recursos no resuelve ninguno de los problemas estructurales como las inundaciones o la seguridad es gravísimo y lo que planteamos es dónde está la plata”. 

Y reveló que “hay un discurso lleno de mentiras: Dicen que el sistema de salud es fantástico y hay que esperar tres meses para un turno. Dicen que trabajan muchísimo contra la violencia de género y hay una dirección de la mujer sin recursos ni personal. Dicen estar en contra de las drogas pero no hay ningún dispositivo que se haga cargo salvo una ONG que atiende solo un par de veces por semana y ahora dicen que harán un convenio con la iglesia. Y no es queme oponga a la participación de la sociedad civil, pero esto de derivar cosas que deberían estar a cargo del Estado en la sociedad civil con pocos recursos y no necesariamente profesionalizado no está bien, sobre todo cuando los recursos están”.

Además, en cuanto a las polémicas suscitadas en el Concejo Deliberante en diversas sesiones en las que se les prohibió el acceso a los vecinos, la concejal massista destacó que “en San Isidro nunca permiten la participación vecinal. Es una decisión del Ejecutivo o en este caso de Carlos Castellano (presidente del HCD), que la gente no participe de las sesiones. De hecho los vecinos del barrio Uspallata, tomen la posición que tomen, tenían todo el derecho del mundo de ir a ver qué decisión se tomaba y sin embargo no los dejaron entrar. Es más, repartieron dos invitaciones por concejal incluyendo a las personas que trabajan con cada concejal que son dos, con lo cual no podía entrar nadie más que los concejales y sus empleados. Esto tiene que ver con la idea de que es mejor que la gente no participe. Y todos los intentos de otra forma de expresión, si los vecinos deciden hacer una movilización les mandan los móviles de Cuidado Comunitario, y en muchos casos no han dejado entrar a las cámaras de la prensa nacional. Estas políticas de falta de transparencia son por lo menos sospechosas, se debería querer mostrar la gestión, el debate y el fundamento, incluido con aquellos que se vean perjudicados, porque es la esencia de la democracia”.

Por otra parte, la suegra de Sergio Massa criticó la campaña publicitaria del Municipio en la Costa Atlántica por ser usada para instalar la candidatura a gobernador del intendente Gustavo Posse. “Es casi obvio. Una marca ciudad tiene que tener un sentido promocional, alguna identidad sea turístico, industrial o algo por el estilo, no es publicitar un Intendente. Ahora bien, lo que se publicita es una ciudad dormitorio, que a lo sumo promociona negocios inmobiliarios. En San Isidro casi no quedan actividades más allá del pequeño comercio”, dejó en claro.

“Como no se publicita nada real, lo que se publicita es al Intendente. Hace una mezcla casi obscena entre publicitar una marca ciudad y una marca gestión Intendente Posse”, explicó.

Finalmente, sobre qué proyectos tiene pensado presentar este año, Durrieu contó que “hay muchos temas para abordar y en los que no hemos avanzado. Uno es el de la privatización de la Costa, que casi no tiene lugares a donde ir y era un lugar muy bello de esparcimiento para los vecinos y eso se ha perdido. Hasta se ha perdido la idea de que existe la costa. Estamos viendo como rediscutirlo. Además estamos pensando propuestas para temas graves como la división que establece la Panamericana genéricamente entre un San Isidro rico y uno pobre, y como impedir este desplazamiento de los sanisidrenses porque esta política ha hecho que la tierra se valorice de tal manera que ningún hijo nuestro puede quedarse en San Isidro, los hijos de los sanisidrenses se han ido a Tigre, a Pilar y esto no está bueno, rompe a estructura comunitaria y hasta un estilo de vida de un San Isidro que fue armado por los vecinos”.

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