Durante un acto, los candidatos a diputados nacionales se olvidaron por un rato de las críticas a Jaque y acusaron al Gobierno de Cristina de abusar del clientelismo, desarrollar un plan unitario y hacer negocios. Piden votar a Alfonsín en las primarias del 14.
"Les pido encarecidamente que acompañen al candidato a presidente Ricardo Alfonsín y a nuestra lista de diputados nacionales que encabeza Enrique Vaquié". Con esa súplica terminó Cobos luego de hablar más de 30 minutos (en una acto que apenas superó la hora) frente a la militancia que copó el teatro Selectro de Capital.
El Vicepresidente aprovechó la ocasión para ponderar la unidad del radicalismo. "Me siento orgulloso de estar frente al futuro gobernador de Mendoza, Roberto Iglesias", lanzó. Pero, además, hizo catarsis de estos cuatro años como segundo de Cristina Fernández de Kirchner.
Es que "el compromiso por Mendoza" y la "rendición de cuenta" que eran el motivo principal del acto sólo fueron el prólogo y el epílogo. "Nosotros sí podemos rendir cuentas", subrayó orgullosa la diputada nacional Mariana Juri, quien comenzó el acto leyendo la rendición (ver aparte).
Al final, mientras bajaban lentamente del alto techo globos rojos y blancos, Vaquié y el resto de la lista de precandidatos a diputados nacionales Emma Cunietti, Sergio Pinto, Patricia Gutiérrez y Leticia Oldrá, estamparon sus respectivas firmas en un acta de compromiso. La UCR es el único partido local que tiene dos listas.
Todos contra los K
Como un paréntesis en la campaña (a la que quieren provincializar para no pegarle a Cristina, que va primera en las encuestas y sí al gobierno de Celso Jaque, que no tiene buena imagen entre los mendocinos), el resto de los dirigentes radicales no ahorró cuestionamientos para el Gobierno nacional.
El puntapié inicial lo dio el presidente de la UCR a nivel nacional, el senador Ernesto Sanz quien, con su presencia, intentó demostrar que están saldadas las distancias con Iglesias. Llamó a votar contra "el plan unitario", "los clientes políticos y sociales" y "el modelo que no cierra si no es con represión como en Jujuy". Poniendo énfasis en cada palabra y elevando la voz como es su estilo, Sanz propuso "desarrollar un modelo reparador desde lo ético y lo social".
El candidato a diputado en tercer término, Sergio Pinto (que es uno de los líderes de los Territoriales, afincados en el Este provincial y que podría ser desplazado al cuarto lugar si la lista de Fernando Armagnague consigue el 25% de los votos radicales) cuestionó la excesiva presencia de la agrupación kirchnerista La Cámpora. "Ocupando cargos impuestos no es como queremos enseñar a la juventud cómo se debe militar", gritó mientras sonaban bombos a un lado del escenario.
En sintonía, la ex directora general de Escuelas y actual candidata a diputada nacional en segundo término, Emma Cunietti, preparó un discurso en el que abundó el humor y generó que varios salieran del tedio.
"El Gobierno nacional se metió con el fútbol para todos y lo que hay es negocios para unos pocos. Han metido al fútbol en una de las mayores crisis de la historia. Díganme a mí, que soy de River", dijo mientras las risas se soltaron espontáneas en el público. "Este gobierno hace, de los actos públicos, actos partidarios. De hecho, aquí en Mendoza usaron el teatro Independencia para hacer pogo al Amado candidato sexy", jugó así Cunietti con los términos, en alusión a Amado Boudou, el candidato a vice de Cristina.
Antes de que hablara Cobos, Vaquié pidió el voto en contra de la "Mendoza que está de rodillas". En tanto, Iglesias sólo se hizo presente de dos maneras: en un nuevo jingle de campaña con el que empezó y terminó el evento y al final, cuando ya los globos descendían sobre el escenario. Si hay una derrota el 14, los radicales no quieren que los salpique.






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