Duhaldistas y macristas niegan las acusaciones

Denunciaron la falta de control policial
Lejos de amilanarse por las críticas del Gobierno, macristas y duhaldistas rechazaron con énfasis cualquier vinculación con los graves hechos de violencia del jueves pasado, frente a la estación de Constitución.

"Lo de Aníbal [Fernández] es una muestra más de su debilidad. Trata de culpar a alguien para no reconocer su propia ineficiencia", afirmaron cerca del ex presidente Eduardo Duhalde, acusado indirectamente por el jefe de Gabinete nacional de "apadrinar asumiendo roles mafiosos" y de buscar "punteros políticos y personajes nefastos que han ido a motivar determinadas acciones" en la popular estación de trenes.

"Pretenden disimular su ineficacia tratando de demonizar a Duhalde, que sólo describe lo que todos podemos ver: una enorme torpeza para canalizar los conflictos que muchas veces el propio Gobierno genera", dijo el ex secretario legal y técnico de la Presidencia Antonio Arcuri.

En el macrismo, también señalado en los últimos días por el oficialismo como fogonero de los desmanes en distintas tomas de tierras, hacen una lectura similar. "Buscan enemigos para echarles la culpa. Ni Mauricio Macri ni Duhalde van a encargarle a alguien que contrate punteros para tirar piedras", respondió a La Nacion el jefe de bloque de los diputados porteños de Pro, Cristian Ritondo.

Cada vez más en sintonía -están adelantadas las conversaciones de tono electoral que llevan adelante sus jefes políticos-, macristas y duhaldistas insisten en que el principal problema en las últimas semanas fue la política implementada por la flamante ministra de Seguridad, Nilda Garré. Y que debe "cumplirse con la ley" en la pena a los delitos contra propiedades públicas y privadas.

"Me dio vergüenza ver el accionar de la Policía Federal en Constitución. Lo único que falta es que le pongan leche chocolatada a los carros hidrantes", ironizó Ritondo, que fue viceministro del Interior durante la gestión presidencial de Duhalde.

Desde el gobierno porteño hablan de promesas incumplidas por parte del gobierno nacional. "Nos presentamos juntos y le dijimos a la sociedad que el que tomaba un terreno perdía su derecho al plan social. Y Garré nos vuelve a pedir que les demos subsidios a los que tomaron el club Albariño", afirmó un importante funcionario porteño. Otro funcionario macrista enojado fue el titular de la Corporación Buenos Aires Sur, Humberto Schiavoni, para quien, en teoría trabajaba Regino Acevedo, uno de los imputados en la toma del club Albariño. "Es una barbaridad y una mentira. La ministra se basa en un blog oficialista para hacer una denuncia. Es increíble", afirmó el jefe de campaña de Macri a La Nacion.

Tanto dirigentes duhaldistas como macristas coinciden en que las imputaciones tienen un lado positivo. "Nos posicionan como únicos opositores, lo quieran o no", evaluaron.

Comentá la nota