Duhalde y De Narváez, a puro abrazo

Duhalde y De Narváez, a puro abrazo
Se saludaron con afecto tras muchos desencuentros; coincidieron en las críticas a los Kirchner
El breve encuentro entre el ex presidente Eduardo Duhalde y el diputado Francisco de Nárvaez fue tan sorpresivo como el afecto con que se saludaron, según coincidieron fuentes cercanas a ambos dirigentes. Lo que no sorprendió fue el punto en que se cruzaron sus itinerarios dentro de la Expoagro 2010: el stand del Renatre, ente creado por el titular del sindicato de peones rurales Gerónimo Venegas, "Momo", un aliado de siempre de Duhalde y un hombre de buen trato con el líder de Unión Pro.

Salvo por el mensaje conciliador que enviaron hacia otras fuerzas de la oposición, hasta ahí llegaron sus coincidencias, porque mientras De Narváez privilegió el contacto con los productores y empresarios que asistían a la feria, Duhalde eligió su visita para disparar contra uno de los dirigentes del peronismo con mejor llegada entre los productores rurales: el senador Carlos Reutemann.

Y aunque bregó por alcanzar la "seguridad jurídica" que dé confianza a los inversores, juró que no habrá respeto para los "negociados" de los empresarios cercanos al kirchnerismo.

"Recuerdo que hubo políticos que se pusieron blancos cuando en 2002 los invité a participar del Gobierno", dijo, para despejar segundas interpretaciones: "Ahora son enérgicos, pero yo los vi temblar, los vi hacerse encima de los pantalones".

Desde cerca, lo observaban los presidentes de la Sociedad Rural, Luis Biolcati, de Federación Agraria, Eduardo Buzzi, y de Coninagro, Carlos Garetto, además del titular de la UIA, Héctor Méndez, y su secretario, José de Mendiguren.

Frente a ellos habló del "acuerdo patriótico de unidad nacional", necesario para darles previsibilidad a las fuerzas productivas. Pero no para todos, según confió luego a LA NACION. "La seguridad jurídica no va a alcanzar para los amigos del poder que están comprando el país, ni para los que les compren a ellos", dijo, y remató: "No vamos a respetar esos negociados".

Enterado del discurso presidencial, Duhalde calificó de "culebrón" el conflicto desatado por la intención del Gobierno de pagar deuda con reservas del Banco Central. "Yo nunca sembré semillas de odio, y creo que la gente está cansada de una presidenta que, desde el atril, los reta todos los días", afirmó luego, y aseguró que estar dispuesto a impulsar acuerdos para lograr que "éste sea el último gobierno faccioso de la Argentina".

A tono con el ex presidente, De Narváez calificó de "irresponsable" el discurso de Cristina Kirchner. "No se puede andar todos los días con esa visión conspirativa. Hay que calmar los ánimos y aprovechar estas tensiones para superar la crisis", se le oyó decir en varias ocasiones frente a empresarios y productores.

"Si el número lo tiene hoy la oposición, debemos demostrar racionalidad. Ni la Presidenta debe imputar a los otros poderes ni la oposición debe judicializar la política", dijo, no sin dejar de señalar que todavía no descarta integrar una fórmula presidencial en 2011.

La última sorpresa la dio presencia de Marcelo Elizondo, ex presidente de la Fundación Exportar, que dejó su cargo tras la abrupta salida de su aliado en el Banco Central, Martín Redrado. Ayer caminó por la feria junto a De Narváez.

Comentá la nota