Duhalde y Moyano pactaron un esquema de convivencia pacífica

Hablaron dos veces en las ultimas semanas. La primera tras la detención de Venegas y la segunda cuatro días después. Sellaron un entendimiento para no atacarse en público, basados en la solidaridad peronista y contra la embestida judicial.
Conocidos. Conversaban cuando Duhalde era presidente. Ahora, bajo presión judicial y de sectores progresistas, se acercan.

No cerraron ningún acuerdo formal pero retomaron una vieja relación y volvieron a hablar en secreto. Una de las llamadas telefónicas se dio el jueves 10 de febrero, horas después de que el juez federal Norberto Oyarbide detuvo a Gerónimo “Momo” Venegas, titular de Uatre (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores), sindicalista vinculado al ex presidente.

En ese momento, Duhalde convocó de urgencia a una reunión en el Movimiento Productivo Argentino a la que concurrieron dirigentes del PJ Federal, de PRO, sindicalistas y legisladores. Mientras aún se desconocía si Venegas quedaría detenido, Duhalde levantó el teléfono y se comunicó con Moyano. “Tienen que defender al Momo porque después van a ir por ustedes”, le dijo, según pudo reconstruir este diario. El líder de la CGT, aún shockeado por la noticia y presionado por el kirchnerismo para que no emita opinión, escuchó atentamente, convocó al Consejo Directivo cegetista y decidió sacar un comunicado de prensa al día siguiente en el cual defendía enfáticamente al titular de la Uatre. Aunque elípticamente hablaba de “muertos vivos” en referencia al ex presidente, el mensaje había calado hondo en el camionero.

De hecho, Omar Viviani (Taxistas) fue uno de los que más fogoneó la defensa de la central obrera, mientras que los kirchneristas puros, como Julio Piumato (Judiciales), no quisieron desobedecer explícitamente al Gobierno nacional.

No es casualidad: justamente el “Momo” Venegas fue históricamente el dirigente que unía a Duhalde con Moyano. Hasta el conflicto con el campo se frecuentaban y tenían diálogo. Luego, tras la Resolución 125, se fueron alejando: el Momo se hizo duhaldista y el camionero reforzó su pertenencia al kirchnerismo.

Un segundo llamado entre los dos se dio cuatro días después, según fuentes duhaldistas. Fue el domingo, luego de la liberación de Venegas, y habría durado una hora aproximadamente.

En esa comunicación Duhalde le expresó que respetaba la relación que mantenía el camionero con el Gobierno pero que, tras la muerte de Néstor Kirchner y luego del caso del Momo y el de Juan José Zanola (del gremio de bancarios y detenido por la mafia de los medicamentos), el movimiento obrero estaba en peligro. También le agradeció el comunicado y le expresó que sostuvieran al PJ para no hacerle el juego a los transversales en la provincia.

Moyano le reiteró que seguiría cerca del kirchnerismo y que acompañaría al Gobierno en la campaña a pesar de su fría relación con Cristina Kirchner. También lo advirtió sobre su desconfianza hacia Luis Barrionuevo –principal aliado sindical de Duhalde– y prometió que no pondría palos en la rueda al ex presidente si éste garantiza su poder sindical y político.

Fue un entendimiento entre peronistas puros que saben cómo se maneja el poder, más allá de las circunstancias. Un pacto de convivencia pacífica para el presente y para un eventual escenario post kirchnerista.

Los dirigentes más fieles al camionero negaron a PERFIL cualquier tipo de acuerdo entre ambos dirigentes del PJ. Incluso resaltaron que Moyano esperó un llamado de Gerónimo Venegas luego de su liberación, pero el teléfono nunca sonó. El líder de Uatre, en cambio, se comunicó con uno de sus allegados para transmitir el agradecimiento a “todos los compañeros”.

“Hay conversaciones como las tenemos todos en el peronismo”, aseguró un dirigente sindical. “Pero no hay un acuerdo. Las diferencias son irreconciliables.”

Un dirigente sindical conocido por su estilo conciliador con todos los sectores del PJ atribuye las conversaciones a “cierto grado de retirada” de Moyano con respecto a su alianza antes inquebrantable con el kirchnerismo. La relación Duhalde-Moyano ha sufrido episodios de amor-odio desde la llegada de Néstor Kirchner al poder. El 9 de enero de 2003 compartió una reunión política con el entonces presidente Duhalde. “Tengo que hablar con vos de política”, le dijo el mandatario. “Convencelo al puntano de que sea el candidato. Si no lo tengo que poner a Kirchner”. Moyano realizó las gestiones con Adolfo Rodríguez Saá, pero fueron inútiles.

Hoy la relación Moyano- Duhalde se basa en un intercambio público de dardos y acusaciones. En el documento a favor de Venegas que emitió la CGT luego de su detención, el jefe cegetista aprobó que lo atacaran indirectamente como un “muerto político”. También publicó desde la CATT una solicitada contra Duhalde por avalar a Luis Barrionuevo. Pero en las sombras la historia no es la misma.

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