El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, dictó la conciliación obligatoria para intentar frenar la eventual pérdida masiva de puestos trabajo ante la suspensión del proyecto Potasio Río Colorado.
“Ante esta actitud de la empresa y sin perjuicio de seguir apelando al diálogo, se ha tomado una decisión en defensa del trabajo y de los trabajadores con pleno respaldo de la Presidenta: Este Ministerio ha dictado la conciliación obligatoria. Esto significa que no se podrá producir a partir de este momento ningún despido”, dijo Tomada durante una conferencia de prensa en la sede de la cartera a su cargo.
La situación tiene características singulares, porque se dicta la conciliación obligatoria no ante un conflicto, sino ante el anuncio de suspensión indefinida de un proyecto de inversión, que era en un principio de 6 mil millones de dólares y que se estimó después en 10 mil millones de dólares.
Es un tema que evidentemente será difícil solucionarlo desde una acción de la cartera laboral. Más bien está supeditado al eventual encuentro entre la presidente Cristina Fernández y su par de Brasil, Dilma Roussef, que todavía no tiene fecha.
En la rueda de prensa participaron el ministro de Planificación, Julio De Vido, el viceministro de Economía, Axel Kicillof; y el gobernador de Mendoza, Francisco Pérez, entre otros.




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