El drama de las ex Jefas de Hogar

Cinco ex beneficiarias del Plan Jefes y Jefas de Hogar denunciaron ayer que desde enero ya no perciben el ingreso de ese plan social y que quedaron literalmente abandonadas a su suerte, luego de trabajar entre siete y ocho años en negro, en distintas reparticiones del Estado.
Todas mujeres, con hijos a cargo, no ocultaron su enfado con las autoridades municipales y aseguraron que en la Dirección de Acción Social, las mandaron a reclamar ante la presidenta de la Nación. "Yo les pago el pasaje y vayan a verla a la Kirchner", aseguraron que les dijeron.

Sonia Marín (44), Ramona Orozco (47), Silvana Elizabeth Narváez (31), María Patricia Rauch (32) y Anahí Rodríguez (24) se acercaron ayer a la tarde a esta redacción para relatar lo que les tocó vivir en las últimas horas, cuando fueron a cobrar el beneficio a través del cajero automático y no tenían depósito alguno.

En la calle.

Narváez rompió en llanto al recordar ante este cronista que antes de comenzar a percibir el plan, en el año 2002, ella trabajaba "en la calle" y que durante el tiempo que llevaba como beneficiaria, cumpliendo tareas en el comedor del barrio Matadero, nunca debió volver a "venderse" para tener un sustento con que alimentar a sus hijas de 4 y 16 años. "¿Qué quieren? ¿Qué volvamos a trabajar en la calle?", sollozó.

Rauch aseguró que la historia de Narváez era la suya propia. En su caso es madre de una niña de 12 años y un varón de un año y medio. Ella también trabajó desde 2002 hasta el mes de enero de este año en el comedor comunitario del humilde barrio ubicado al este de la ciudad. "Son muchos años de trabajar, cobrando miserias y ahora nos quedamos sin nada y no nos reconocen todo el tiempo que estuvimos como empleadas", protestó la mujer.

En el mismo comedor trabajaba Rodríguez, la más joven de las tres. Ella accedió al Jefes y Jefas cuando apenas tenía 16 años, pues ya había nacido el primero de sus hijos que actualmente tiene 10 años. Desde entonces, tuvo tres hijos más de 6, 3 y 1 año. Los cuatro están a su cargo.

Ejército.

Marín y Orozco, a diferencia de las otras tres, no prestaban servicios en una repartición municipal sino en la Fundación Hacer Pampeano, primero, y en la Décima Brigada Mecanizada del Ejército Argentino, sobre la calle Raúl B. Díaz, los últimos seis años. "Nosotros teníamos una jornada de ocho horas. No sabés lo que es trabajar en ese lugar. Ahora resulta que nos quitan el plan Jefes y no nos quieren reconocer todo lo que trabajamos", protestó Marín.

Orozco resaltó las dificultades que tanto ella como Marín tendrán ahora para conseguir trabajo, en un mercado laboral que ofrece pocas oportunidades a quienes tienen más de 40 años. Tanto la primera como la segunda tienen hijos adolescentes a los cuales mantener.

"Tengo una bronca tremenda. ¿Sabe qué nos ofrecían? Una bolsa de mercadería. Para qué nos sirve eso, nosotras necesitamos el trabajo que teníamos para poder mantener a nuestros hijos", se quejó Rodríguez. Si bien las que se acercaron a este diario eran cinco, existirían otras once ex Jefas de Hogar que están atravesando la misma situación. Todas rubricaron días atrás un pedido de audiencia al intendente Francisco Torroba, que hasta ayer no había tenido ninguna respuesta.

"No podemos incorporar más personal"

En el municipio aseguran que el actual gobierno no tiene responsabilidad alguna sobre la situación de las ex Jefas de Hogar y recordaron que las alrededor de cincuenta que trabajaban en la órbita comunal están siendo regularizadas.

Informaron que eso habían explicado a las ex beneficiarias en una reunión en la que participaron el concejal Marcos Cuelle; la vicedirectora a cargo de Acción Social, Lila Bonifacio; el director de la Oficina de Empleo, Javier Fernández, y la secretaria de la Producción, Elida Deanna.

La explicación oficial apunta a la responsabilidad de Nación y de las gestiones anteriores en la comuna. Aducen que durante años los gobiernos del PJ en la comuna hicieron trabajar a las beneficiarias por 150 pesos, con jornadas similares a la de los empleados de planta y que incluso algunas Jefas fueron derivadas a fundaciones y otras dependencias estatales como el Ejército.

El Plan fue creado en el año 2002, durante la presidencia interina de Eduardo Duhalde y cerrado definitivamente por gestión actual en la Casa Rosada. En el caso de las ex beneficiarias en cuestión, en la comuna explicaron que, al cerrar el Jefes y Jefas, hicieron uso de la opción de pasar a otro programa nacional denominado Seguro de Capacitación, según el cual, durante dos años percibirían el mismo ingreso pero en lugar de trabajar, debían capacitarse para tener una salida laboral. La capacitación terminó y con ella la percepción del ingreso.

Sobre el pedido de ser incorporadas como empleadas municipales, la negativa fue tajante. "No podemos incorporar más personal a la planta", adujeron desde el gobierno frepamista.

Comentá la nota