"Con la división nos estábamos jugando mucho en Rosario"

Fueron las figuras de la semana cuando el socialismo anunció que la separación que muestra a nivel provincial quedaba zanjada en Rosario con la aparición de una candidata única, surgida del consenso, para tratar de asegurar la permanencia en el gobierno municipal.
   En silencio, el intendente Miguel Lifschitz había comandado las negociaciones frente a representantes del sector del senador Rubén Giustiniani.

   Nadie esperaba el nombre de Mónica Fein, diputada nacional, como precandidata “única” a la Intendencia, en momentos en que versiones de todo tipo inundaban los pasillos: se hablaba del probable lanzamiento del subsecretario de Seguridad y ex concejal Horacio Ghirardi, de la actual edila Clara García y también de las presiones que recaían sobre el propio Lifschitz para que acepte jugarse por una nueva reelección.

    Miguel Zamarini, titular del Concejo municipal y hasta entonces aspirante por el sector de Giustiniani, fue quien abrió los celulares para confirmar el entendimiento, aportando más al desconcierto general. No sólo eso: explicaba que el acuerdo comprendía a la ex secretaria de Salud municipal pero también al intendente rosarino, que era avalado para anotarse en la grilla de precandidato a senador provincial por el departamento Rosario.

   Fein y Lifschitz entran al salón Ovidio Lagos de La Capital. El intendente hace una mirada general y dice: “Me siento acá”. Confidente, explica: “En este sillón me senté una vez que me hicieron una nota y terminé ganando las elecciones”. Sonríe.

   —¿Qué razones condujeron al camino de unidad en Rosario, que no se da a nivel provincial para gobernador?

   Lifschitz:—El entendimiento de que la división restaba fuerzas. La interna abierta no es como en la ley de lemas en que después se suman todos. Acá la suma no es tan igual y nos jugábamos mucho. Por eso la idea fue encriptar el nombre hasta que pudiéramos cerrar un consenso general.

   —Diputada, ¿hará campaña diciendo que habrá continuación de gestión, programas y equipos?

   Fein:—Creemos que partimos de un piso importante, de una gestión exitosa y de un equipo técnico y político que deja muchos proyectos. Habrá continuidad pero también renovación y un enfoque a los temas pendientes que, en un marco de desarrollo económico como goza el país, ahora es factible encarar. Por ejemplo, las obras mayores de infraestructura. Anhelo y voy a trabajar para que todos los barrios de la ciudad tengan cloacas, pavimento, buena recolección de servicios y transporte. Junto a la provincia deberemos asumir el compromiso de la vivienda: es un tema pendiente y vamos a buscar alternativas entre municipio, provincia y Nación.

   —¿Qué virtudes le habrán mirado, su gestión en Salud, la labor como diputada o la militancia en el partido?

   Fein: —Quizá la suma y la percepción de militantes y vecinos en el sentido de que mi trabajo se basa en el diálogo y la construcción colectiva. Creo que la oportunidad de haber trabajado con el entonces intendente Hermes Binner primero, y con Miguel después, en un área tan compleja como la Salud, con más de 4.000 empleados, me ha ayudado.

   —¿Así la percibirán también del sector de Giustiniani?

   Fein:—Creo que ha primado la necesidad de continuar el proyecto de Rosario, no porque lo pusiéramos en riesgo, sino para no dividir fuerzas.

   —Intendente, ¿cuáles deben ser los ejes de la ciudad que viene?

   Lifschitz:—Creo que la que viene es una ciudad fantástica y que vamos a tener unos años excepcionalmente buenos. Por eso dudé bastante cuando muchos compañeros me insistían en un tercer período, pero mi decisión tenía que ver con la convicción de que es indispensable la renovación y de que no son buenas las reelecciones indefinidas. Uno de los ejes serán las políticas de inclusión social para derrotar la pobreza extrema y el nucleo duro de desocupación a través de la vivienda social y políticas de infancia, deporte social y cultura. Y por otro lado, el eje que ha sido característico estos años que es la gran transformación urbanística. Lo hecho en cuando a la recuperación del río como patrimonio urbano y paisajístico es solo una parte del total. En el proyecto integral de recuperación de la ribera queda mucho por hacer en puerto norte, en la costa central y en la costa sur: zona del mangrullo, desembocadura del Saladillo, sectores donde todavía no pudimos intervenir.

   —Hay un fenómeno, que es la inauguración de las grandes torres (Aqualina, Dolfines Guaraní, Ciudad Ribera, Forum, Condominios del Alto) junto a la apertura de calles como la avenida de las Tres Vías. ¿A usted lo atrapa ese nuevo paisaje?

   Lifschitz:—Creo que esa es una cara de la ciudad y que hay otras que sería bueno se empiecen a destacar: la avenida de la Travesía, en pleno corazón del noroeste, que está implicando una renovación urbana con la relocalización de asentamientos. Lo mismo está ocurriendo en Nuevo Alberdi y en avenida Pellegrini viniendo desde Funes. La ciudad cambia sobre el río pero también en la periferia.

   —¿Por qué eligió proponerse para senador provincial y no diputado nacional? ¿No se está devaluando?

   Lifschitz:—Creo que normalmente son los políticos los que devalúan los cargos y no al revés. Me siento capaz para desarrollar una extraordinaria tarea al frente de la senaduría aportando para el desarrollo de la ciudad y la concreción de la región metropolitana. Entiendo que mi lugar está allí porque podré acompañar a Mónica como intendenta y colaborar con el gobernador Antonio Bonfatti si resulta electo.

   —Mónica, ¿la visión es la misma?

   Fein: —La mirada de mujer es importante para una sociedad igualitaria y creo que voy a aportar esa mirada a toda la gestión. Una sociedad que no avance a mecanismos de mayor igualdad e inclusión es una ciudad que tarde o temprano tiene un techo. Rosario es fantástica, innovadora, con una capacidad emprendedora empresaria envidiable y una actividad cultural inmensa, pero hay que articular esa capacidad con una ciudad que nos incluya a todos y todas. Lo que no se ha resuelto hasta ahora no es porque no se quiso sino porque hay etapas diferentes. Me parece que la tarea hecha estos años con los centros de salud, polideportivos, ha sido importante pero ahora hay un momento de mayor desarrollo. Además, hablar de integración en salud entre provincia y municipio es posible hoy y quizá el area metropolitana es un desafío que me encantará compartir con Miguel. Soy muy optimista

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