El dilema de Insaurralde: "descristinizar" la campaña

El dilema de Insaurralde: "descristinizar" la campaña
Hay un cambio de paradigma. Si bien no había dudas de que en el primer tramo de la campaña hacia las PASO la presidenta Cristina Kirchner tenía que ser la figura excluyente que levantara la imagen de su delfín Martín Insaurralde, el resultado del fin de semana cambió los cálculos. En estos momentos, en Lomas de Zamora se entusiasman con la posibilidad de encarar los comicios de octubre sin tanta presencia de la jefa de Estado.
Según pudo saber NOVA, diversos sectores que trabajan en la campaña de Insaurralde en la Tercera Sección ya elevaron la sugerencia de que alguien “de peso” le aconseje a Cristina “guardarse” de cara a la difícil parada del 27 de octubre, en la que el candidato K deberá descontarle seis puntos al líder del Frente Renovador, Sergio Massa.

El dilema es que, claro, nadie se atreve a plantearle la disyuntiva a la Presidenta. Los guarismos de las PASO en todo el país dejaron en evidencia que gran parte del voto opositor fue “contra Cristina”. Así lo blanqueó, de hecho, un influyente asesor la fatídica noche del domingo en la Casa Rosada.

La misma disyuntiva se les presenta a los gobernadores, que preferirían atemperar las apariciones de la Presidenta en sus terruños y “provincializar” los comicios. “Fue un error nacionalizar la elección, cuando todos le decíamos que no lo hiciera”, se confesó el mismo operador de Balcarce 50.

El discurso de la jefa de Estado de este miércoles les demostró que estaban en lo cierto: las declaraciones sobre la Antártida y la Comunidad Qom no reportaron ningún beneficio al maltrecho caudal electoral del FpV, lo mismo que el ninguneo a Massa al tratar su lista como “de suplentes”. Es que el kirchnerismo siempre había reclamado a los sectores opositores que “armaran un partido y se presentaran a elecciones”.

El temor que empieza a registrarse entre varios operadores lomenses es quién podría ser e la persona adecuada para transmitirle esa inquietud a la jefa del Estado. Ni siquiera pueden contar con Daniel Scioli. “Si lo hace él, podría venirse una nueva etapa de ataque, y eso nos complicaría a todos”, se sinceró una fuente.

La quieren “guardar”, por lo menos por un tiempo, pero no se lo quieren comunicar de manera tan directa para que la Presidenta “no piense que la queremos jubilar de antemano”, graficó, sin eufemismos, un operador.

Según analizan en Lomas de Zamora, la apuesta es abandonar la nacionalización de la campaña y ver si solos pueden obtener una mejor performance. Insaurralde tiene con qué como para “desplegar sus alas”, sin el cobijo presidencial. Por lo pronto, NOVA pudo confirmar que, este jueves, el lomense se reunió con el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, en la Casa Rosada. ¿Habrán avanzado en esa dirección?

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