"Yo le digo a Zanola que él es un gran ejemplo para la juventud"

Habla Soledad, la hija de paula aballay: Tiene 21 años y por primera vez habla con la prensa porque "quiere contar su verdad". Sólo se quebrará una vez durante la charla, cuando hable de Santino, el hijo de Solange Bellone, también detenida como su madre Paula Aballay, en el marco de la causa por la mafia de los medicamentos. Nació en el Policlínico Bancario, el centro de las denuncias en contra de su familia.
—¿Cómo define su relación con Zanola, la pareja de su madre?

—Para mí es un gran amigo. La vida nos puso para que recorramos un camino juntos. En octubre, cuando ya había pasado esto, le dije: "Vos sos el mejor ejemplo para la juventud de que siendo bueno, se llega lejos".

—¿Por qué lo cree un ejemplo?

—Por su accionar, no tanto como sindicalista o como el señor que se pone el traje o el que salía en los medios, si no el ser humano, el que llegaba, se prendía un cigarrillo y te preguntaba: "¿Cómo te fue en el jardín, te vas a comprar algo? Comprame un regalo".

—Ese Zanola es el mismo que hoy está acusado de integrar una asociación ilícita para comercializar medicamentos truchos...

—Uno conoce a la gente con el solo hecho de mirar a una persona. Si mira a los ojos no tiene nada que ocultar. Pero cómo hacés para revertir tanto desprestigio, tanta cosa gratuita que vino de arriba, de una causa que está armada en base a un chusmerío. Tengo vergüenza ajena de la gente que está capacitada, entre comillas, para juzgar.

—¿Lo dice por el juez?

—De Oyarbide tengo una opinión que prefiero reservármela. No me involucro como ciudadana sino como hija y como amiga.

—¿Las consecuencias de este caso son gratuitas?

—Yo pongo las manos en el fuego por Paula Aballay, Juan José Zanola y por Susana Fiona.

—¿Es cierto que Zanola le está construyendo un jardín de infantes?

—Yo siempre quise tener un jardín pero tengo 21 años y cuando vi la responsabilidad que implica me di cuenta que no estoy capacitada. Es un proyecto, pero no ahora.

—¿Colaboró con el sindicato?

—Lo único que aporte fue una canción, para las elecciones, del grupo Cadena Perpetua. Me gustaba la prensa y hablar en los medios, pero mi mamá me dijo que me dedicara a lo mío.

—¿Por qué cree que no hay pruebas en la causa?

— La causa es una vergüenza. La venganza es un plato que se come frío. Y nosotros somos muy pasionales, no podemos estar fríos. ¿Ustedes creen que Zanola, con el prestigio que tiene, se va a exponer a esto? ¿Que mi mamá, con la vocación que tiene por ayudar, se va a exponer a esto?

—¿Cómo sobrelleva la prisión su madre?

—Con mucha impotencia. En el penal conocí a Solange (Bellone, la viuda de Forza), y ahí te das cuenta que la gente no actúa, ves al verdadero ser humano. Ahí te olvidás que vivís en un country o en Villa Lugano. Sos una del montón.

—¿Cómo es la rutina en la cárcel?

— Habla con la familia y nos da fuerzas a nosotros. Tiene un teléfono, desde donde llama y recibe llamadas. Lee novelas y libros de metafísica. Me conmueve mucho la historia de Solange y la de su hijo, Santino –se quiebra–. ¿Cómo le explicás esto a un nene de cinco años que no tiene al padre?

—Usted dice que su madre es muy fuerte, ¿Zanola lo es también?

—Si pero tiene deteriorada la salud. Sigue fumando mucho y uno no le puede decir que no fume. Hay que tener unas pelotas muy grandes para bancarse esto. Fuimos amenazados y nos tiraron una piedra gigante contra la puerta de casa.

—¿Zanola y Aballay se enriquecieron ilegalmente? Están acusados de lavado de dinero...

—Mi mamá nunca firmó nada, desde 2006. Llevamos una vida normal. Nos íbamos de vacaciones una vez al año. Fuimos a Disney en los 90, estudié en Inglaterra inglés en una casa de familia dos veces. A mi mamá la amás o la odiás.

Le gusta la excelencia y es muy exigente. Mucha gente no se banca eso.

—Tiene un auto Chrysler rosa. Debe ser el único

en el país...

—Fue un regalo sorpresa.

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