Según una publicación de Página 12, que envió un corresponsal a Jujuy, el asesor de la Cancillería negó haber visto ese día a Milagro Sala cuando arrojaron huevos y que, a pesar de estar sucio, la conferencia se hizo igual.
El puntano Leandro Despouy, ex titular de la Auditoría General de la Nación (AGN) y representante especial de Derechos Humanos de la Cancillería del gobierno de Mauricio Macri, declaró mediante video conferencia en el primer juicio contra la líder indígena Milagro Sala, por el escrache que sufrió en 2009 el entonces senador Gerardo Morales, actual gobernador de Jujuy durante una conferencia sobre Control Público que iba a dar Despouy.
-¿Usted vio a Milagro Sala dentro de la sede de la conferencia? –preguntó Elizabeth Gómez Alcorta, defensora de Milagro Sala.
–No –dijo Despouy–. No percibí a Milagro Sala entre las personas de la sala.
–¿Escuchó en algún momento el nombre de Milagro Sala?
–No. No recuerdo ni nunca escuché la palabra Milagro Sala.
– ¿Le consta que la manifestación se haya hecho por encargo de Milagro Sala?
– No me consta. He tratado durante el testimonio de no hacer conjeturas. Las respuestas debe darla la justicia. Sí escuché amenazas a Gerardo Morales vinculadas a los programas sociales y el control. Pero no escuché la palabra Milagro Sala. Ni Tupac Amaru. Tampoco que se invoque el nombre de Milagro Sala.
En 2009 Despouy viajó a Jujuy a dar una conferencia sobre Control Público. Organizada por el entonces senador Gerardo Morales, tenía como expositor a Alejandro Nieva, radical, también de la AGN, y como escucha a Miguel Angel Giubergia, entonces diputado y hoy director de ENACOM. Nieva y Giubergia declararon el primer día. Despouy se diferenció de ellos. No habló de “ataque”. Dijo que Milagro Sala no estuvo ahí aunque también los otros testigos tuvieron que admitirlo. Pero su testimonio agregó dos datos importantes: que no le consta que Sala haya organizado la protesta. Y negó problemas previos de la AGN con la Tupac. Solo mencionó un “incidente” previo.
Un hecho sobre el que los fiscales vienen preguntando. Dijo que cuando la AGN comenzó a auditar a una cooperativa, no quisieron darle, al comienzo, la documentación porque no confiaban en la instancia de control. La tercera vez que el fiscal Federico Zurueta preguntó por ese incidente, agregó: “Les habían pedido papeles a la cooperativa y por diferencias no las habían entregado, pero después de un diálogo los revisores me cuentan que pudieron obtener el compromiso de llevar adelante la auditoría”. Tanto es así que finalmente, dijo, la auditoría que sí se realizó y los resultados dieron bien.
Cuando, Zurueta, quiso saber si la AGN había tenido problemas en otras provincias, Despouy dijo que efectivamente tuvieron problemas en otros lugares. Habló de “actitudes dilatorias en entrega de información o documentación. Ha habido oportunidades que tuvimos que recabar información con la justicia, hemos tenido incidentes de tipo público, pero no sólo de este tipo, altos funcionarios tuvieron criticas de mi desempeño, hasta el punto que se me quiso destituir en el ámbito del Congreso”.
En el hecho en cuestión en el juicio ubicó a Graciela López, una de las acusadas, en el Centro Profesional, como todos los testigos de Morales. Definió como “intercambio” y “discusión” al encuentro entre ella y Morales y usó la palabra “diálogo violento” para caracterizarlo. “En un momento, una de las personas mantiene un diálogo violento con el senador Morales. Se profieren insultos”. Detrás “se sucedieron hechos de violencia, rotura de vidrios, de muebles que estaban en el hall”.
Relató que se refugió en una oficina y cuando salió vio que Graciela López seguía el la sala. “Mi posición absoluta que era continuar con la acción que nos habíamos propuesto y aún cuando estaba sucio, se inició la conferencia convocada”.
El dato no es menor. Milagro Sala está procesada por amenaza coactiva por disposición de la Sala IV de la Cámara de Casación Penal. Eso implica que la persona amenazada no pueda hacer aquello por lo que se encuentra amenazada nunca más. La conferencia se hizo. Pero eso es solo una discusión técnica, ya que el argumento central de la defensa es que Milagro Sala no estuvo allí ni organizó la protesta.




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