a decisión de renunciar a la presidencia del Partido Justicialista anunciada luego del cierre de las listas que lo excluyó como candidato a diputado nacional, mereció el inmediato reproche de Rodolfo Martínez Llano, quien le pidió responsabilidad institucional a 11 días de las elecciones del 5-J.
Horas después Romero dio marcha atrás. Modificó su postura inicial y dijo que postergará su salida para después de las elecciones provinciales, una actitud más racional y acorde a la voluntad del peronismo de aplazar sus diferencias para priorizar los mejores resultados.
Finalmente Jorge Antonio Romero dio marcha atrás en su decisión de renunciar a la Presidencia interina del Partido Justicialista de Corrientes. "Me mantendré en el cargo hasta el 5 de julio", dijo ayer luego del proceso de "digestión del sapo" que había tenido que tragarse tras ser excluido de la lista de candidatos a diputados nacionales del Frente para la Victoria (FpV).
En verdad la decisión del poder central, alentada se dice desde Corrientes, fue un duro golpe para el sector del intendente Fabián Ríos, quien tenía acordado incluir a la segunda senadora nacional y al primer candidato a diputado nacional, el caso de Jorge Romero, que si bien fue quien hizo catarsis por los medios, aclaró reiteradamente que el enojo era de todo el sector que había sido excluido de las listas
Esta decisión, meditada luego de haberle puesto paños fríos a su malhumor, debe interpretarse en la reacción adversa que su intempestiva salida causó puertas adentro del justicialismo que si bien se hizo pública por el referente de Vamos Compañeros que le reclamó dejar de lado posturas personales para asumir su responsabilidad, el enojo se extendió rápidamente hacia todo el interior provincial que viene reclamando por la necesidad de conducción, organización, estrategia y recursos para una campaña en la que sobra es el voluntarismo de la base militante.
En los hechos Romero no cuidó las formas. Olvidó además que es un alto funcionario nacional desde hace 13 años, y que una situación de carácter personal no puede provocar mayor daño al ya causado al peronismo por un proceso electoral que desde el comienzo vino mal planteado y que como todas las cosas que se hacen mal no pueden sino terminar de la misma forma.
Efectivamente Martínez Llano, quien también se sintió afectado por la prohibición nacional de participar en las primarias al no existir condiciones igualitarias para competir obligando a quienes quieran participar a ir sin la boleta presidencial, reaccionó rápidamente cuestionando la oportunidad en que Romero había elegido para renunciar, debido a que se estaba en un momento en que el peronismo no debía presentar fisuras a días de las elecciones provinciales.
Romero de desdijo luego y explicó: "Mi renuncia es un hecho, pero la voy a efectivizar después del 5 de julio".
Por su parte, el primer candidato a diputado nacional por el FpV, José "Pitín" Ruiz Aragón, descartó un quiebre dentro del partido luego de la conformación de la lista única y atribuyó la responsabilidad de las confección de las listas a la Casa Rosada.
Quien también se refirió a los reclamos de dirigentes por la exclusión de las listas presentadas el sábado fue Carlos Mauricio "Camau" Espínola. Explicó que "son decisiones de la Presidenta y todos tenemos que poner de nuestra parte para la continuidad del proyecto".
"Todos tenemos que entender la estrategia y trabajar en este sentido", manifestó Camau, adelantando que "estamos convencidos de que Daniel Scioli va a dar continuidad a las transformaciones que se vienen realizando" y que el Gobernador bonaerense "estuvo varias veces en Corrientes, conoce los reclamos de los correntinos y tiene un fuerte compromiso con el crecimiento de la Provincia".
Camau señaló que "siempre en los procesos de elección de candidaturas, es difícil que todos queden conformes porque hay pocos espacios, pero hay que entender que hay que acompañar la estrategia porque lo que se decide hoy es el futuro de los argentinos". Reiteró que la expresión del armado es "incorporar a gente nueva y a otros que vienen esperando un espacio hace tiempo".
Otro de los quejosos fue Eduardo Galantini, quien albergaba la posibilidad de formar parte de las listas del presunto acuerdo Ríos-Camau que finalmente la noche del sábado quedó en agua de borrajas. Cuestionó la representatividad de los nombres que llevará la boleta del FpV y recriminó a la dirigencia nacional, de quien dijo se olvidó de los que sostuvieron el proyecto en Corrientes.



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