El presidente del Banco Provincia, Gustavo Marangoni, pasó por Mar del Plata y no esquivó responder ninguna pregunta de índole política. Se mostró como un ferviente defensor del sciolismo, aunque dijo que prefiere hablar desde la perspectiva amplia del Frente para la Victoria
- ¿Cómo se posiciona el sciolismo de cara a las PASO?
- Nosotros siempre hablamos de Justicialismo, de Frente para la Victoria. El gobernador es el gobernador de todos: todos los bonaerenses y todos los que integran el Frente para la Victoria. No nos gusta hablar de parcialidades, sino con una perspectiva bien amplia. Él mismo ha llamado a votar a los candidatos del espacio, así lo estamos haciendo. Esta mañana (por ayer) tuve la oportunidad de estar acompañado de un legislador de Mar del Plata, Manino Iriart y por un candidato como es Juan Curuchet, alguien que tiene una enorme influencia positiva para la comunidad marplatense.
- ¿Por qué fue a último momento la decisión de Scioli de ir dentro del kirchnerismo?
- A primer, a mediado y a último momento, siempre fue la misma decisión. Si hay un político previsible, confiable, a lo largo de toda su carrera política, es Daniel. En el 2003 estaba en un lugar, en 2005, 2007, 2009, 2011 y 2013, siempre estuvo en el mismo lugar. Vivimos en un país en el que a veces hay que pensar la paradoja de que llame la atención alguien que permanece coherente a sus ideas, porque quizás hay otros tantos que si uno les hace el mismo test de dónde estuvo en esos seis episodios diferentes, ha estado siempre en lugares distintos. Las especulaciones, opiniones y los análisis que hacen otros, siempre se rinden frente a la realidad. Y la realidad de los hechos, es que el gobernador ha acompañado siempre esto. Es un hombre que tiene una conducta, una lealtad importante, pero por sobre todas las cosas tienen la responsabilidad de saber que la Provincia de Buenos Aires es el 40 por ciento de la República Argentina, y que la gobernabilidad de la provincia y del país van juntas y tienen que coordinarse perfectamente.
- ¿Cómo puede jugar Sergio Massa en este escenario político?
- Es una alternativa que se presenta a las elecciones y eso lo va a determinar la sociedad. Es bueno vivir los avatares de una democracia intensa, que se refleja en los distintos puntos de vista. Hay que dejar claro y desdramatizar cualquier aspecto electoral. En unas elecciones no se juega la vida de una Nación ni de una Provincia: lo que se juega es la oportunidad de seguir mejorando. No hay enemigos, solo hay adversarios.
Lo importante es ver de qué manera uno puede contribuir a sumar, a dar su punto de vista. Nosotros tenemos seis años de gestión de gobierno acompañando a Scioli que –creemos- ha generado una reforma estructural en la Provincia.
- Dijo que no hay enemigos, pero sí adversarios. ¿Massa es un adversario al kirchnerismo?
- Obviamente que todos aquellos que compiten con las listas que uno tiene, son adversarios circunstanciales. Pero creo que es una dinámica que enriquece a la democracia. Es importante competir –como dice el gobernador- pero preparando la propia lancha, no tratando de hundir la lancha al otro, no descalificando al que no se presenta bajo el mismo rótulo o partido que uno. Es necesario pensar que los otros son también gente de buena fe que tienen una mirada diferente: nosotros creemos en nuestro camino, en nuestras propuestas, en la trayectoria que tiene el gobernador. Pero eso no quiere decir que tengamos que convertir una campaña electoral en una lluvia de agravios, sino que hay que convertirla en una tormenta de ideas, que a la gente la amigue con la política y no que la aleje.





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