Descartaron posible caso de fiebre amarilla

Descartaron posible caso de fiebre amarilla
La Dirección de Epidemiología provincial aseguró ayer que la muestra de análisis al primate dio negativo. Indicaron que el 90% de la población humana de la zona se vacunó.
Luego de que un poblador halló a dos kilómetros de la entrada principal de Santo Tomé un mono Carayá muerto, cuyo deceso activó la alerta epidemiológica por el temor a un brote de fiebre amarilla, ayer la Dirección de Epidemiología de Salud Pública de la provincia descartó tal posibilidad. Lo hizo luego de recibir desde el laboratorio de referencia nacional el resultado de las muestras de sangre del primate que fueron enviadas para su análisis, las cuales dieron negativo.

Según el informe, enviado en horas de la tarde de ayer desde el Centro Nacional de Referencia para diagnóstico de Dengue y otros parvovirus “Julio I. Maiztegui”, las muestras enviadas del mono dieron negativas para fiebre amarilla.

Desde la cartera sanitaria informaron que “se trató de un carayá alouatta macho que no tiene signos de traumatismo por lo que se sospechó que podía ser fiebre amarilla”. El mismo había sido encontrado muerto por un poblador a dos kilómetros de la entrada principal de Santo Tomé. Por otra parte, desde el área de Epidemiología aseguraron que ante el temor de un posible brote, en esa ciudad se activó la alerta epidemiológica para controlar el porcentaje de cobertura en la zona. Y en ese sentido, ayer indicaron que el 90 por ciento de la población santotomeña está vacunado contra la fiebre amarilla.

En Corrientes la vacunación antiamarílica es obligatoria al año de edad, según el calendario regular. Sin embargo en zonas donde hay antecedentes como en Santo Tomé, la vacunación es obligatoria para toda la población.

Cabe explicar que el virus de fiebre amarilla circula entre los primates y pasa a otros mosquitos que se alimentan de su sangre, que a su vez pican a humanos que entran a la selva y generan casos esporádicos de la enfermedad.

En Argentina existió una importante epidemia urbana en 1.871 que mató a más de 20 mil personas en Buenos Aires y a más de 2 mil en Corrientes.

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