Es candidato a Concejal en primer término por el radicalismo. Ya cumplió esa función en el período 2001-2005. Habla de lo que se hizo y de lo que falta por hacer en la ciudad.
Diógenes González es uno de aquellos jóvenes que se enamoró para siempre de la democracia de la mano de Raúl Alfonsín, cuando atrás quedaba la terrible noche de la Dictadura. Luego de transitar por el Concejo Deliberante capitalino y ocupar otras funciones en el Gobierno, quiere ahora volver al Municipio para ponerse el overol y seguir trabajando. Aquí, la síntesis de una charla con EL LIBERTADOR.
-¿Usted será candidato a primer concejal, no?
-Es así. Pero me gustaría nombrar a quienes integran los primeros lugares de la lista del radicalismo: Susana Vega (médica, a cargo de la coordinación de los Caps); María Contreras, presidenta del Circuito 5º A de Laguna Seca; Mario Alzugaray, funcionario provincial del área educativa.
-¿Es optimista en cuanto a que todos se incorporarán al Concejo Deliberante?
-Bueno, hasta el quinto puesto es expectable, suponiendo un triunfo electoral en el ámbito municipal. Obviamente que deberán intercalarse los candidatos definitivos de Encuentro por Corrientes (ECO).
-¿Cuándo se convocarán las elecciones municipales en la Capital? ¿Qué le dice su intuición política?
-Lo lógico es que se unifiquen con las provinciales, que a su vez no deberán pasar de septiembre o a más tardar la primera semana de octubre. Creo que el Intendente está esperando la convocatoria provincial para adherir a esa fecha.
-Sería su segunda experiencia como concejal, ¿no?
-Así es. Lo fui en el período 2001 al 2005 formando parte del bloque Frente de Todos (radicales, liberales) durante el período de Nora Nazar como intendenta. Estábamos en minoría.
-¿Qué otras funciones cumplió luego de 2005?
-Durante un año fui secretario de Planeamiento en el gobierno de Arturo Colombi. En diciembre de 2006, Arturo me pidió la renuncia. A mí y a (el ex ministro de Salud Pública, David) Dos Santos nos pidieron la renuncia el mismo día.
-¿Y después?
-Después colaboré con la Intendencia de (Carlos) Vignolo, en la implementación de un programa del Pnud (Naciones Unidas) de modernización de gestión. Trabajamos con unos treinta consultores.
-En 2009 triunfó Ricardo Colombi en las elecciones a gobernador. ¿Lo convocaron?
-Sí, para ocupar la Subsecretaría de Acción Social.
-¿Toda esa experiencia va a enriquecer esta segunda etapa como concejal?
-Sí, seguro; y además con la responsabilidad de representar al radicalismo.
-El justicialismo estudia una reforma de la Carta Orgánica, dándole el rol al Viceintendente de presidir el Concejo Deliberante. ¿Está de acuerdo?
-En realidad, no me parece una buena idea. El Viceintendente tiene el rol institucional de suplir al Intendente. Esa opción propuesta por el justicialismo podría obstruir el libre juego político en el Concejo, que es, claro está, unicameral. Puede generar algún problema en la gobernabilidad, en un ámbito que debe ser fuerte en consensos y diálogos.
-¿Pero es factible reformar la Carta Orgánica?
-No sólo que es factible, sino que hay un mandato en tal sentido. De todas maneras, a mí me gustaría explorar la posibilidad de la enmienda. Las enmiendas son más prudentes. Personalmente opino que cada dos años podríamos analizar la Carta Orgánica y ver la posibilidad de enmiendas que tengan en cuenta la dinámica de los acontecimientos.
-¿Cuál es el principal que ve en la Ciudad y que haya que modificar?
-El principal problema es el de la participación ciudadana: veo ausencia de participación fructífera, organizada de la comunidad. Las comisiones vecinales no funcionan…
-Bueno, está funcionando el mecanismo del Presupuesto Participativo en distintos barrios.
-Veo, sí, asambleas en los barrios con ese objetivo. Pero esa práctica asamblearia, que no está mal, no es suficiente. El Presupuesto Participativo es un proceso que incluye el estudio a fondo de los temas. Lo que se está haciendo ahora son asambleas, que, repito, están bien; pero no es Presupuesto Participativo.
-Es un sistema que se viene aplicando exitosamente en varias ciudades, ¿no?
-Claro. Hay muchos buenos ejemplos para tomar. Pero fíjese qué paradoja la de la actual Administración: llaman a la participación, pero están haciendo una reforma del parque Mitre sin consultar a nadie.
-¿Cómo es eso?
-Claro: no consultan a la Sociedad de Arquitectos; tampoco a la Junta de Historia ni a la Unne, teniendo en cuenta que el parque Mitre es un lugar histórico. Allí se instaló el Ejército nacional en tiempos de la Guerra de la Triple Alianza; por eso se levanta un monumento al general (Bartolomé) Mitre, obra del arquitecto Luis Perlotti. El Intendente no hizo una conferencia de prensa para anunciar públicamente el proyecto. Anularon calles internas y el tratamiento medioambiental tampoco parece el adecuado. Se dispone a discreción de espacios públicos que son de la sociedad; los funcionarios sólo están de paso. No advertimos, en definitiva, una consulta seria.
-El problema de los minibasurales parece que tiene un principio de solución con la instalación de contenedores. ¿No lo ve así?
-Los contenedores están bien. Pero el cambio que necesitamos en este aspecto no está dado por un objeto material, sino por el compromiso de participación de los vecinos. Y la gente quiere participar.
-¿Y cómo piensa lograr eso?
-Normalizando las comisiones vecinales; involucrando a las organizaciones religiosas; articular con el área de Educación, que puede aportar sus técnicos especialistas en Educación ambiental. Es un clásico echarle la culpa al Intendente. Las autoridades tienen, por supuesto, su cuota correspondiente de responsabilidad; pero la ciudad es de todos, y los vecinos también tienen que asumir compromisos.



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