"Estoy en contra de los cortes, los haga Luis D’Elía o los haga mi hermana". Con su estilo propio, el jefe de gabinete Aníbal Fernández se mostró ayer distante de la movilización que las organizaciones sociales afines al gobierno de Cristina Kirchner harán mañana contra la administración porteña de Mauricio Macri. "Hay miles de formas de expresar descontento sin tener que perjudicar al resto de la sociedad", agregó Fernández buscando despegar al gobierno nacional de la manifestación de unas cuarenta organizaciones que cortarán las calles para repudiar "la política represiva" del PRO y destacar "las promesas que no pudo cumplir, como las mejoras en salud, las villas y la educación".
El jefe de Gabinete de la ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, pidió "menos prepotencia y más diálogo" y señaló que "en las grandes ciudades del mundo, el derecho a peticionar y el derecho a la libre circulación son compatibles". El principal funcionario del gobierno de Macri agregó que "sólo si empezamos a respetar ambos derechos, la ciudad dejará de ser un infierno para quienes quieren circular por sus calles".








Comentá la nota